Me escribe un amigo: “No he visto referencia alguna al informe de Mario Conde en ningún medio ni escrito, ni audiovisual, salvo en tu blog. Mi impresión es que muchos prefieren no apoyarse en MC, dada su historia, lo cual en esa materia es absurdo porque es un experto muy brillante (fue el número 1 más joven de la historia en las oposiciones a abogado del estado, creo recordar)”. Respondo: “Dada la enorme corrupción de la Triple M, es normal que hagan remilgos a Mario Conde. Son así de exquisitos. Pero la cuestión es clara: es el rey quien da los indultos a propuesta del gobierno. Aquí no se limita a trasladar las decisiones de este. Por lo tanto, o se hace cómplice de unos indultos golpistas  y entre golpistas, o se opone a ellos. Dado que es él quien decide, no se crea ninguna crisis constitucional, como pretenden los golpistas de la Moncloa, sino una crisis de gobierno, que debe conducir a nuevas elecciones. Tampoco es una cuestión de interpretación legal. Si se interpreta una palabra tan clara como “ejercer”, habría que reinterpretar a su vez la de “expedir”.  Ir a las “interpretaciones” es caer ya en una trampa muy peligrosa. Pues el problema no es la interpretación de una palabra, sino la interpretación de los indultos mismos como un chanchullo entre golpistas y ataque a la Constitución,  la monarquía y sobre todo a España.