Abogados de Madrid piden la dimisión del decano por la homilía de Irene Montero sobre justicia patriarcal” se leía en la portada de okdiario.com el pasado 21/01/2022.

Uno, la verdad sea dicha, no comprende si determinadas ocurrencias de personas que ostentan un importante cargo en representación de todo un colectivo, como es en este caso el decano respecto al conjunto de abogados colegiados de Madrid, obedecen a su insustancialidad, a determinadas presiones políticas, a una necesidad de llamar la atención al objeto de obtener reconocimiento populista aun perjudicando a sus representados o simplemente por el desempeño de ese mino cargo como trampolín con el que saltar a otro puesto de menos dedicación y más sueldo mensual, sea lo que sea, mucho y doloroso nos cuesta encajar la gran metedura de pata del citado decano que se ha ganado a pulso un borrón en su hoja de servicios.

Porque a nadie se le ocurre invitar a la ministra de Igual Da, ministra consorte y con suerte, a la misma sede del Colegio de Abogados de Madrid para que ésta largue otro mitin podemita más, cuando la tal muchacha sólo parlotea como papagaya las cuatro frases hechas que aprendiese en las filas del podemoterío y de seguido vagase por pueblos y ciudades soltando aquí, allá y acullá una letanía de salmos que, por tan repetidos en su literal expresión, por su tufo embaucador, populista y falsario causan cansancio mental e indignación visceral a los que a diario asistimos al genocidio feminazi que ella y sus feligresas de la Orden del Hábito Morado mantienen orquestado en España, transformada en Femiespañistán, una sucursal de su madre Madre Matria, la Venezuela que subvencionó el desembarco del comunismo en occidente con dinero robado a los pobres.

No hay derecho a manchar e infectar con una homilía nacionalfeminista la sede que pagan los abogados colegiados mes a mes con sus cuotas y llevar allí a una persona sin capacidad para aportar un contenido jurídico técnico, nuevas perspectivas, un discurso técnico a manos de una persona cualificada y con peso específico.

Cabe informar a esta chica, a “la Irene”, que la justicia española, a día de hoy no es patriarcal, sino matriarcal, justicia inconstitucional y matriarcal de forma sustantiva y justicia hembrista, feminazi, populista, clientelar y mercantilista de forma adjetiva.

Cabe explicar a esta adolescente ya crecidita, sea esto dicho por la no evolución de su parloteo repetitivo y machacón, anclado en años de instituto -si los hubiese habido-, aunque perfeccionado por hoja de ruta comunista que guía su banda, que en España, la LIVG 1/2004 es una ley que no cumple nuestra Constitución, porque desde su asrt.1 elimina la presunción de inocencia de los varones heterosexuales nativos del país, otro tema son los inmigrantes, esos muchachos tan distraídos en sus impunes manadas o como lobitos solitarios en busca de una tierna presa española.

            Cabe hacer ver a esta jovencita que el Observatorio de Género, sito en Madrid, léase Observatorio Hembrista, es un órgano del lobby feminista infiltrado en el mismísimo Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) del que forma parte cancerígena que está mestastasiando a todo el CGPJ, inoculándole la maldad de un feminismo sectario e ilegal. Y tan acojonado mantiene el Observatorio de Género al CGPJ que éste, mayoritariamente se dedica a publicar guías anti SAP y a leer con lupa las sentencias de miles de jueces honrados y justos, al objeto de ver si cumplen la jurisprudencia feminazi, lo que constituye una censura oficializada desde ese timorato órgano de títeres que regula la vida y obras de jueces y magistrados, así como los obliga a realizar un curso de adoctrinamiento en jurisprudencia feminista (leyes de género).

            Esta ocurrencia del decano, que por tan fuera de lugar nos causa perplejidad y desconcierto, entendemos que es un notable demérito en su currículo y en la labor de gestión del decanato que, sin necesidad, ha sido asaltado, maltratado y violado con este sainete de política bananaera y barriobajera, un demérito del personaje que nos ocupa y preocupa frente a sus colegiados, los mismos que pagan sus cuotas mensuales para recibir unos servicios de calidad, no para convertir la sede de los letrados de Madrid en aquelarre más del brujerío del país y llevar allí a la sacerdotisa máxima de la Orden del Hábito Morado, entregando sin sentido alguno una nueva posición estratégica, la casa de los abogados de Madrid, profesionales que sin duda velan a diario por la justicia y la igualdad entre sexos, a esta embajadora deslenguada, ejecutora de la desigualdad, miembra política de inspiración y mecenazgo patriarcal venezolano e integrante pintoresca del Consejo de Ministros, Ministras y Menestres que nos asola.