Con gran acierto dimos en pensar en su día el conjunto de similitudes que existen entre el feminismo español y el régimen nazi.

Entre los pilares que sostienen ambas dictaduras populistas, están la publicidad, el control de los medios informativos, el bombardeo con datos trucados y la ocultación de información que resulta contraria y perjudicial al discurso oficial.

Para Göbbels, ministro nazi de propaganda, “una mentira repetida mil veces se convierte en una verdad”, para las voceras que viven del feminismo español, “repitiendo mil veces que sólo los hombres matan a sus hijos se convierte en verdad”.

   Tanto el mito de Hitler como el mito del feminismo español se sustentan en una publicidad mil veces repetida que acaba calando en la población por su insistencia. Para ello se emplea un ladino mensaje populista y salvador (los hombres matan y vamos a acabar con eso) y se persigue hasta silenciar cualquier voz crítica.

En cualquier caso, es evidente que labor de Göbbels al frente de la propaganda del partido fue un elemento clave en el que se asentó la popularidad del nacionalsocialismo alemán en los primeros años y aquí, en la España de Género, por su parte, el trabajo de las asesoras de la ministra de Igual Da y demás altas cargas del Estado en tareas estadísticas, sostiene las grandes mentiras del nacionalfeminismo español.

            “La palabra de Hitler, sus discursos y sus mítines labraron primero su camino en la política y, con el tiempo, el triunfo electoral. Pero era físicamente imposible que el Führer (tanto en el partido como luego del Estado Alemán) pudiera hablar tanto y tan continuado… Y será Göbbels quien multiplicará sus palabras a través de las emisiones radiofónicas y quien logre el eco de las mismas por medio de las reseñas periodísticas” (Julio Ponte, abc.es/cultura, 05/03/2014).

            En aquellos días del año 2004, la palabra de Zapatero, sus discursos dictados y sus mítines aprendidos, labraron primero su camino en la política y, con el tiempo, su triunfo electoral. Pero era físicamente imposible que tal candidato (tanto en el PSOE como luego del Estado español) pudiera hablar tanto y tan continuado de un feminismo salvador, de un machismo criminal, de una lacra social, de un patriarcado machista, de tolerancia cero… Y serán sus asesoras, feministas sectarias instaladas en asociaciones de letradas y magistradas, entes subvencionados afines al partido socialista, quienes darán contenido y dictarán sus palabras, así como multiplicarán su eco en emisiones radiofónicas y por medio de reseñas periodísticas en también subvencionados medios desinformativos amigos o medios de género.

            “Pero el Ministerio del Reich para la Propaganda -prosigue Julio Ponte-sería mucho más que eso. Orientación, censura, consignas… Prensa y radio eran controladas por Göbbels de manera férrea, al tiempo que promovía todo tipo de actos de masas y creaba una escenografía colosal que, aún hoy en día, impresiona o asusta. Pero a nadie deja indiferente. Su influencia se extendía a la literatura, el teatro e incluso al campo cinematográfico. Bajo su mandato, todos los medios de expresión fueron puestos al servicio de una ideología y de un partido”.

            A día de hoy, el ministerio feminazi de Igual Da para la Propaganda y en este caso su Delegación del Gobierno contra la Violencia de Género son mucho más que eso, de ahí que este último, empleando la red de Twitter (13/01/2022, @DelGobVG) lanzara una cuña publicitaria como la que sigue:

En 2021 fueron asesinados 7 menores de edad por violencia de género (46 desde 2013)

100% En todos los casos el presunto asesino era el padre biológico.

71,4% En 5 de los 7 casos, el presunto asesino se suicidó después.

57,1% En 4 de los 7 casos había denuncias previas.

42,8% En 3 de los 7 casos la madre fue asesinada también.

Cualquier gobierno sensato y verdaderamente preocupado por la igualdad, por erradicar la violencia, sea esta del tipo que sea, hubiese incluido en la información con la que se bombardea a diaria a la ciudadanía a esos otros niños que perdieron la vida a manos de sus madres y entre los que cabe recordar, en ese mismo año 2021, fechas y casos como los que siguen:

9 de abril de 2021: Bebé asesinado por su madre y su abuela (Tarragona).

31 de mayo de 2021: Niña de 4 años asesinada por su madre (Sant Joan Despí).

            15 de septiembre de 2021: Bebé arrojado a un contenedor de basura por su madre (Madrid).

15 de septiembre de 2021: Niño discapacitado descuartizado por su madre (Morón de la Frontera).

18 de noviembre de 2021: Dos niños asesinados por su madre en un incendio (Almería).

7 de diciembre de 2021: Bebé asesinado por su madre (Zaragoza).

23 de diciembre de 2021: Una madre asesina a su hija de 3 años y después se suicida en Madrid.

Pero en las estadísticas oficiales del régimen no sólo se ocultan, es decir, desaparecen los datos de hijos asesinados por sus madres, sino las cifras reales de hombres que se suicidan, las de hombres asesinados a manos de una mujer; como tampoco aparecen los asesinatos entre homosexuales o lesbianas, ya que esas violencias no son violencia de género, la única que se contabiliza y se publicita hasta la extenuación.

Sólo existe, pues, la violencia del hombre si éste es heterosexual y nativo de este país. En esto, en toda noticia televisiva, de radio o en prensa, si mata un español a una mujer, seguro que aparece su nacionalidad; en cambio, si mata un extranjero, no se dice o escribe su procedencia.

Un español no vale nada, absolutamente nada; un extranjero sólo vale lo que su voto, voto que pagamos todos, y aunque ambos son varones, su tratamiento publicitario y propagandístico son bien distintos por parte del régimen feminazi español.