¿Quién está a la cabeza del narcotráfico en el mundo? ¿Unos grupos de sicarios y paramilitares sueltos y desorganizados? ¿Quién está dictando la conducta del  Señor de los gallos alias “El Mencho” del Cartel de Jalisco Nueva Generación o CJNG, cuyo grupo tiene tentáculos en la casi totalidad de los 32 estados mexicanos? La perfecta organización y el óptimo control no residen en los miembros iberoamericanos sino directamente en la cabeza fría y calculadora norteamericana, inglesa, rusa de las empresas privadas de multimillonarios embriagados por el dinero y el poder que necesitan de la guerra permanente para generar beneficios y encontrar hueco para que trabajen sus militares parados.

Me quiero referir en particular a Erik Prince, ex.militar del comando SEAL y fundador de Blackwater hoy Xe Services. Estos contratistas militares prestan servicio de asesoría, entrenamiento y venden armas, fingiendo por otra parte luchar en contra del narcotráfico. Existe un plan para que México se convierta en un estado fallido que Estados Unidos podría invadir y controlar por completo: México 2030 es el objetivo para la ocupación integral. Erik Prince tiene estrechos lazos con Donald Trump  que lo mandó encontrase en 2017 en las Islas Seychelles con el empresario ruso Kirill Dmitriev, director ejecutivo del RDIF o fondo de inversión directa de Rusia y CEO de la vacuna Sputnik. Este acercamiento entre Trump y Vladímir Putin pasa por el vertiginoso mundo de los negocios.

Desvelando el misterio, podemos remontar en la genealogía de Erik y notar que sus padres Edgar y Elsa Prince, además de grandes empresarios también forman parte del movimiento  Dominionismo o Reconstruccionismo cristiano. Esta corriente religiosa busca difundir El mandato de las 7 montañas, promoviendo la imagen de un Jesús guerrero y un ecumenismo global, entrando en la visión de la aceleración de los tiempos finales apocalípticos, constryendo un milenio de ley bíblica sobre la tierra. Me refiero sobre todo a Billy Graham en Estados Unidos con la Teología del Reino ahora, a Cash Luna en Guatemala, a la Luz del Mundo en México o LLDM, subsidiada por el Ciro Trump, a través de su programa Paycheck Protection Program, a movimientos católicos tradicionales en la red (César para Jesucristo). Con este grupo de dominionistas, los adeptos llegan a ser Hijos de Dios manifestados o directamente dioses si cabe.  

Esta rama parece, asimismo tener conexiones con el mundo político de la extrema derecha. Ejemplo de ello es Santiago Abascal con su partido VOX vinculado directamente al Yunque, por un lado y financiado por el CNRI o MEK iraní por otro, siendo los dos movimientos paramilitares. Abascal fundó también la Fundación Disenso que tiene como meta canalizar y controlar la disidencia en España y en los países latinoamericanos. Otros ejemplos son en Brasil: Jair Bolsonaro y en Bolivia: Luis Fernando Camacho. En cuanto a José María Aznar, tiene una peculiar influencia, a través de la FAES, fundación privada que aplica los mandatos de la denominada Red Atlas Network, bajo el leitmotiv de libertad. Esta red internacional ultracapitalista y ultraliberal ejerce un poder implacable. Tiene apoyo económico de Pfizer, de la familia Koch y promueve el egoísmo como valor positivo, despreciando la solidaridad. Dentro de esta red, se encuentra el judeocristiano think thank Acton Institut con Alejandro Chafuen a la cabeza, que también tiene vinculación con la Fundación Heritage.

A modo de conclusión, se podría afirmar que esta lucha en contra del comunismo es una engañosa fachada que sólo sirve para reforzar el control mental en las personas insatisfechas por las políticas masonas de izquierda y acelerar la venida del Iniquo.