La prensa europea vincula la crisis de Argelia con los sospechosos negocios en Marruecos de Begoña Gómez.

 

Mientras en nuestro país perdemos el tiempo con temas segundones, la prensa francesa no deja de sacar los abultados chanchullos de la consorte del presidente del Gobierno sociocomunista; unos gatuperios que afectan a nuestra seguridad nacional, a nuestra economía y a la convivencia diaria. De momento parece que la prensa española está mirando para otro lado, excepto la prensa de investigación. Los medios plegados al poder y pagados por éste ni que decir tiene que están acurrucados, en silencio y temerosos de que la noticia explote, que ya ha explotado.

En buena parte de los medios nacionales son las ayudas y encubiertas «subvenciones para silenciar” quienes dictan la línea editorial y, si las noticias son perjudiciales para el Gobierno «bichavista», entonces la subvención obliga a callar o negar. Los medios franceses tienen claro que hay una evidente vinculación entre los amaños y componendas de la «presidenta» consorte con la crisis de Argelia y el reconocido espionaje marroquí.  Cuando el río suena…y ya suena en exceso, agua lleva y en este caso mucha y peligrosamente comprometida.

Marruecos precisaba algo que le permitiera chantajear a España aprovechando que había descubierto negocios turbios de Begoña Gómez Fernández. No hay que ser un lince para ver que el presidente español no ha cambiado de postura de repente o por capricho. Cede a todo, accede a cuanto haga falta con tal de complacer al rey marroquí. No ha dudado en llegar al enfrentamiento con Argelia y a la ruptura del Tratado de Amistad con ese país, incluso consciente  del daño que podía hacer a España y a las relaciones comerciales. A día de hoy es Francia quien ha sacado rentabilidad a la enemistad de Argelia con España; es más, ha tenido que intervenir la UE con el consiguiente malestar argelino. Pedro Sánchez ya es un cadáver político en Europa y no tardará Villarejo en sacar «espuma», aunque sea falsa, con tal de obtener rentabilidad.

Si la prensa francesa ya vincula los negocios sucios de la «licenciada» con el asunto del Sáhara y Marruecos, la prensa española no subvencionada ha empezado a hacerlo también.  Es un hecho que los servicios secretos marroquíes espiaron a Pedro Sánchez y lo tienen agarrado por los estatutos. El hecho de que aparecieran conversaciones telefónicas con «información muy comprometida que involucran a su gobierno y a su esposa» ha puesto a Sánchez en el disparadero y con las colgaduras de corbata.

El problema no ha dejado de ser el Sahara Occidental que sigue en el listado de territorios dependientes no autónomos, pero no tiene «una potencia administradora», según la ONU.  En las últimas resoluciones de la ONU (2602/2021, del 29 de octubre), las únicas partes que son importantes para llegar a un acuerdo son Marruecos, Argelia, el Frente Polisario, y Mauritania. No entiendo que siga habiendo «metecuezos» que también consideren importante a España. Pero esto queda para otro día, cuando Villarejo se explique con su «espuma» y su «manta».

Vamos de escándalo en escándalo. Nadie duda de que, si algo le sobran a este Gobierno, son eso, escándalos que no se investigan. No es cuestión de enumerarlos aquí. La picia energética de Pedro Sánchez con Argelia no tiene perdón, y menos sabiendo que esa trampa y esa traición las vamos a pagar todos los españoles. Vergüenza de presidente que ha llevado al país por los derroteros de una república bananera. Pero caerá y lo pagará. Al tiempo. Y su caída no va a ser un camino de rosas, pero sí una senda de espinas diversas.

Aquí, en esta España desconocida por el daño del Gobierno sociocomunista (me niego a llamarlo ‘socialcomunista’ porque no es la primera parte) seguimos hablando de cómo la Fiscalía depende de Sánchez en un claro acto de corrupción, del intento de asalto al CGPJ, de las dimisiones de consejeros en Indra, de los cambios de empresas en el IBEX35, de los chantajes de Marruecos, del aprovechamiento de Francia en el conflicto argelino…Y, como era de esperar, le ha faltado tiempo al ratonero Villarejo para salir acusando al suegro de Sánchez de tolerar grabaciones ilegales a los clientes en las saunas gays que regentaba el mismo progenitor de Begoña Gómez. Si es que Villarejo… No hay descanso asegurado con esta banda de chanchulleros.

No sé si los sucios negocios de la consorte son los de su marido. Solo le falta decir al presidente que se enteró de ellos por la prensa o negarlo, algo habitual en él mientras pergeña la mentira que dirá al cabo de unas horas. Una pregunta que ya ha hecho afirmación un coronel del CNI: ¿Sánchez cedió al chantaje de Marruecos por lo que saben de Begoña y lo que hubiera podido acarrear? Ahí es nada. La prensa europea lleva dos días vinculando la crisis de Argelia con los negocios en Marruecos de la «melocotona» Gómez. Y ésta no tenía inmunidad diplomática cuando la pillaron con el carrito de los helados.

Por cierto, ¿los sospechoso y malolientes negocios de la mujer de Sánchez los va a investigar la Fiscalía Anticorrupción o solo investiga al hermano de Ayuso y al primo de Almeida? Aquí tiene una ocasión de oro la fiscal europea, Concepción Sabadell, para comprobar que quien le nombró apenas se libra de una corruptela y se mete en otra.