Nada existe excepto átomos y espacio vacío todo lo demás son opiniones (Demócrito de Abdera)

Sincretismo, veamos. El sincretismo es un término empleado en antropología cultural y en estudios de religión comparada para referirse a la hibridación o amalgama de dos o más tradiciones culturales. Comúnmente se entiende que estas uniones no guardan una coherencia sustancial. Se trataría de conjuntar y armonizar corrientes de pensamiento o ideas opuestas. Una suerte de combinación y conciliación. Eclecticismo deviene harto correcto. Fusión o mixtura, incluso unión con matices, también.

Si todas las religiones valen lo mismo,  ninguna vale nada

En tal gazpachuelo religioso, pseudorreliogo o pararreligioso del Nuevo Orden Mundial, plurales y contrapuestos ingredientes. Culturas y religiones universales: desde las tribales, pasando, tanto por las primitivas como por las orientales. Verbigracia: el hinduismo, el budismo, el confucionismo o el taoísmo. Y, por supuesto, las tres grandes religiones monoteístas (judaísmo, cristianismo e islam), las denominadas religiones del libro. Las religiones abrahámicas, pues.

Con la nueva religión global pasaríamos de la ortodoxia (cada fe se cree exclusiva poseedora de una verdad revelada: Extra Ecclesiam Nulla Salus, señero e inquietante ejemplo) a la ortopraxia, distintas formulaciones que en líneas generales perfilarían unas normas éticas de carácter universal comunes y válidas para todos los hombres de todas las naciones y de todas las épocas históricas. Presentes y, sobre todo, futuras.

Año 2022: año de la "reunificación" de los "hijos" de Abraham

Tres lugares clave para diluir los tres grandes monoteísmos que explican (para bien, para mal) el mundo contemporáneo. La Casa de Uno. El Palacio de la Paz y la Reconciliación. Y, sobre todo, la Casa de la Familia Abrahámica, sita en Abu Dabi, la capital de Emiratos Árabes Unidos, que incluye una iglesia, una sinagoga y una mezquita.

Dicen los constructores que tal Casa "está destinado a ser un faro de comprensión y coexistencia pacífica”. Todo ello inspirado en el vaticano Documento sobre la Fraternidad Humana. Ains, Panchito de la Pampa y la Pachamama. De hecho, el citado edificio construido en la isla de Saadiyat es un muy querido  proyecto seguido de cerca por el citado obispo romano y el denominado gran imán Ahmed el-Tayeb de al-Azhar.

El arquitecto del conjunto, el británico David Adjaye. Los nombres de las tres icónicas casas de culto separadas en el complejo de La Casa de la Familia Abrahámica, los siguientes: Mezquita Imam AlTayeb, St. Francis Church (curioso, juas, San Francisco) y la Sinagoga Moses Ben Maimon (Moses ben Maimon fue el egregio y medieval filósofo judío sefardí Maimónides: al menos, un español por allá, ilustre y admiradísimo cordobés para más señas).

La masonería internacional, cómo no, detrás

La inspiración, acertaron, claro, nítidamente masónica. 33 metros de profundidad y anchura. Joya, collarín, banda: triple simbología de los masónicos maestros de grado 33. Tres edificios con cimientos comunes, literal y metafóricamente. Con triangulitos piramidales coronándolo todo. Y el mismo conjunto arquitectónico envuelto en un jardín que, indudablemente, evoca una suerte de reedición gnóstica y masónica de Edén (Gen 2,10-14).

Y, por supuesto, habrá un cuarto edificio. Una suerte de centro cultural que tiene como objetivo“ alentar a las personas a ejemplificar la  fraternidad humana y la solidaridad dentro de una comunidad que aprecia los valores del respeto mutuo y la coexistencia pacífica, mientras se conserva el carácter único de cada fe”. Vamos, la cuadratura del círculo.

Dios murió: continúa el opio (o la cocaína) del pueblo, ahora global

…Vivir a pelo, sin fe de ninguna clase, harto complejo. Doy fe, nunca peor dicho, de ello. Sin fe ni esperanza ni consuelo. Ni humano ni divino. Habitar un mundo sin sentido ni explicación ni teleología alguna. Por aquí, poco. Tras la muerte, nada. Pero la peña, desde que el mundo es mundo, apetece y ansía y exige muletas para soportar el horror vacui, el tedio vital, la implacable nada postrera…

…Lo dicho, parafraseando al genio de Abdera. Nada existe excepto entes subatómicos y espacio vacío; todo lo demás son opiniones. En fin.