Estamos a un paso de la victoria”, “Vamos a salir más fuertes de esta situación”. Escucho sus palabras, señor presidente del gobierno, y creo estar viendo una película de ciencia ficción.

¿Son estas las palabras que le han escrito sus asesores, los psicólogos, para decirse así mismo delante del espejo?

No entiendo sus palabras, con sabor a arenga, típicas de un campeonato infantil de baloncesto en el Ramiro de Maéztu.

¿Usted ha escuchado lo dicho por el gobernador del Banco de España, en sede parlamentaria? “Desgraciadamente, hemos comprobado cómo en unos pocos días esta pandemia ha llevado al límite a nuestro sistema sanitario, segado miles de vidas humanas y dejado una cicatriz profunda en otras tantas familias y en el conjunto de la sociedad española.”.

Y más adelante, añade: “En paralelo, el aumento de incertidumbre generada por la pandemia, ha producido un deterioro muy acusado de la confianza de los agentes y una fuerte caída del precio de muchos activos financieros. Como resultado, este año se registrarán previsiblemente los retrocesos del PIB más abultados desde la Segunda Guerra Mundial en el del conjunto de las economías avanzadas y desde la Guerra Civil en el caso de España. La constatación del fuerte impacto sobre nuestra economía a partir de la evidencia estadística acumulada en las últimas semanas y las dificultades que comienzan a vislumbrase de cara a la eventual recuperación hacen, de hecho, que los escenarios con caídas del PIB más moderadas que se proyectaban hace un mes sean hoy poco realistas, como detallaré más adelante”.

No entiendo como usted sigue tratándome como un ignorante, al hablar con esas frases huecas, cuando dice aquello de que estamos a un paso de la victoria, después de 28.000 muertos (que no me creo) y 300.000 contagiados (son muchos más, ya que no han realizado test) y un cuerpo sanitario exhausto.

La situación es esta, señor presidente. No creo que lea estos textos, porque si no lee al gobernador del Banco de España, no creo que vaya a hacer una excepción conmigo. Pero, a pesar de todo, voy a hacerle un resumen sencillo y no usaré gráficos.

El PIB en el primer trimestre de 2020 ha caído un 5,2% y, en cuanto a los afiliados a la Seguridad Social, desde el 14 de marzo al 30 de abril, la ocupación bajó en 950.000 personas. A esta cifra le hemos de sumar 3,4 millones de personas acogidas a los ERTE. Tampoco podemos olvidar a los autónomos que se han dado de baja: 1,2 millones de personas, que tanto arriesgan y lo poco protegidos que se encuentran.

Con estos datos, los técnicos de nuestro banco han realizado proyecciones sobre el PIB, descartando las menos severas de su informe del 20 de abril. Y esperan una caída del PIB para 2020, entre el 9,5% y 12,4%, que no difieren mucho de las estimadas por instituciones internacionales como FMI y la UE.

Según datos enviados por su gobierno a la UE, para este año 2020 la captación de ingresos (impuestos + cotizaciones sociales y otros) será: 461,3 mil millones de euros y los gastos previstos (donde la remuneración de asalariados y las prestaciones sociales son los mayores componentes); 576,6 mil millones de euros, da una diferencia, según los datos que ha mandado a Bruselas, de -115,30 mil millones de euros.

Esta diferencia de -115,3 mil millones (en 2019, la diferencia fue de 35,2 mil millones) se deben cubrir con deuda, porque el dinero está presupuestado. Luego, hemos de pedir prestado.

En 2019 el endeudamiento estaba en 97% del PIB. Para cubrir la diferencia el endeudamiento pasará a ser del 115%. En el informe del BdE que estamos comentando lo estiman en el 120%.

Los otros países de la UE también se endeudarán y el endeudamiento del conjunto alcanzaría el 102% de su PIB.

¿Como afectará el endeudamiento a las empresas y los hogares?

Las empresas, que están más capitalizadas porque han sido prudentes por la crisis anterior están solicitando prestamos ICO para cubrir las necesidades, más urgentes, hasta el repunte de la actividad y se ha prohibido a los bancos, cancelar líneas de crédito hasta el mes de septiembre, que supongo que de algún modo ampliarán hasta final de ejercicio.

En cuanto a los hogares, no podemos olvidar los préstamos hipotecarios y al consumo, y, aunque en su informe el gobernador cuenta que los hogares están menos endeudados, como consecuencia de la prudencia que provocó la crisis anterior; la probable minoración de ingresos por el cierre de actividad de las empresas y el paro hará subir la mora.

La banca española se encuentra capitalizada, pero el BdE advierte que sus resultados se verán muy afectados y, por lo tanto, les ha prohibido el pago de dividendos y el pago de las variables a sus ejecutivos en función de la obtención de objetivos. La mora en los créditos a empresas y hogares afectará a sus balances. Esta mora se cuantifica históricamente: por cada 1 p.p. de caída en el PIB, se desprende un aumento de la mora de 0,7 p.p.

¿Qué política fiscal se está usando?

La política fiscal llevada a cabo por su equipo económico ha sido la adecuada, pero no puede pararse y se ha de profundizar más, ya que las costuras estructurales han comenzado a verse demasiado descaradamente.

Para los empresarios y los hogares ha representado un alivio económico las sencillas políticas como los aplazamientos en los pagos tributarios, crediticio y de apoyo en el gasto del alquiler, que ha dejado que estas personas y pequeñas empresas se puedan concentrar en lanzar sus negocios o racionalizar el consumo.

¿Qué política monetaria están aplicando?

El gobernador también nos cuenta que la política monetaria llevada a cabo por el BCE desde Frankfurt se fundamenta en proporcionar la liquidez necesaria para que el sistema empresarial pueda tener seguridad financiera, con la compra masiva de activos, tanto de las entidades financieras, empresas y administraciones públicas, que dotarán de fluidez al sistema monetario, dando por finalizadas las restricciones anteriores.

¿Qué propuestas nos hace el gobernador para después de la “Victoria”?

Finalmente, el gobernador del Banco de España hace su aportación al futuro, a medio y largo plazo, post pandemia:

  1. La necesidad de reducir el déficit estructural y la deuda pública.

  2. Las políticas de fomento del crecimiento a largo plazo.

En cuanto a la primera, parece clara. Hoy, nos hemos de endeudar para financiar el déficit y aplicar una política fiscal expansiva, confirmando que han de mantenerse durante un periodo prudencial, y, una vez finalizado el ciclo crítico, la recomendación del gobernador es aplicar de manera severa y permanente políticas de reducción del endeudamiento y para ello se hace necesario dos asuntos principales: mejorar la eficiencia en la recaudación de impuestos, que no consiste en subirlos, precisamente, aunque sugiere que estamos en algunos casos por debajo de nuestros vecinos y sobre todo se han de revisar la eficiencia del gasto público, algo que, a mi modesto entender, le va a resultar muy difícil, señor Presidente, con la mano fácil, que usted y sus socios de gobierno pretenden hacer política.

La segunda es también una recomendación aplaudida: la demografía española es una carga para el futuro; la población está envejecida y nuestra economía necesita incrementar la productividad tanto en el ámbito laboral como empresarial. Éstas sólo se fomentan por dos vías: mejorar la formación de los trabajadores, aplicando una formación continua muy tecnificada y que las empresas deberán aplicar las mejoras tecnológicas a su alcance; por ello nuestras empresas, sobre todo las más innovadoras, deberían tener acceso a los recursos para financiarse: existen en España 17 mercados y mucha burocracia administrativa y financiera que deberían paliar.

Y finaliza con estas dos propuestas que definen el informe: “En primer lugar, es preciso poner en pie planes plurianuales de consolidación de las finanzas públicas. En segundo lugar, tenemos que volver la mirada hacia aquellas políticas que incrementen el crecimiento potencial de la economía.”

Concluyo este pequeño resumen de la clarificadora y detallada intervención del gobernador del Banco de España.

El gobernador ha explicado lo que está pasando, con la incertidumbre lógica de la evolución de la pandemia, y ha explicado las políticas aplicadas y propuesto un camino. El camino, implica sacrificios a los ciudadanos, pero los ciudadanos necesitan que nuestra Administración Pública sea creíble, tanto internamente como cuando nos represente en la UE, puesto que, van a pedir medidas severas, que no caminaran muy lejos de las propuestas por el gobernador del Banco de España, porque no se fían.

En España hay 17 administraciones, gobernadas por partidos políticos de distintos signos políticos al suyo, algunos son socios y otros no, para aplicar una política regeneradora y avanzada que tecnifique nuestro tejido económico, se han de poner de acuerdo con urgencia y armonizar las políticas fiscales y presupuestarias,

La población española está envejecida; el colectivo del baby boom está entrando en jubilación y estamos necesitados de una adecuada política migratoria continua.

Señor presidente, no nos cuente más cuentos chinos y escuche al gobernador de Banco de España que, aunque él ha dado por buenas, cifras de gasto y disminución de ingresos que su gobierno ha presentado en el informe para el Plan de Estabilidad y Crecimiento para UE, su opinión me parece creíble.

En definitiva, No vamos a salir más fuertes, es imposible con el dato de ayer de FEDEA: 36% de paro en 2020.

Este dato es, sencillamente, aterrador.