Afortunadamente aún queda algo de decencia en la justicia y española y un poco de sentido común para condenar los delitos de odio contra Vox y que no salgan de rositas aquellos que los atacan indiscriminadamente con el pretexto de acabar con lo que ellos consideran extrema derecha.

La actitud de la formación verde es siempre valiente y combativa, no permitiendo que se vulnere ninguno de sus derechos y denunciando con contundencia a los verdaderos intolerantes.

El grupúsculo feminista radical ‘Subersives Castelló’ se sentará en el banquillo por haber pintado en paredes y suelos de Castellón el rostro del líder de Vox, Santiago Abascal, con un tiro en la cabeza. El Juzgado de Instrucción Número 1 de la región ha admitido a trámite la querella presentada por el partido el pasado mes de diciembre contra la asociación. La representante legal de la agrupación feminista tendrá que personarse el próximo 30 de abril para declarar junto a su abogado. El juez considera que los hechos denunciados por Vox pueden ser constitutivos de un delito de amenazas y odio.