Hace unos días, un sacerdote católico, me recordó una frase o sentencia pronunciada por el famoso y simpático Dr. Albert Einstein, el admirado profesor que un día, ante una pregunta de uno de sus alumnos, afirmó lo siguiente: “Vivimos en un mundo y en un tiempo donde LA VERDAD es suplantada por una REALIDAD que NO EXISTE”. Seguramente nuestro querido sabio, a lo largo de su vida, tuvo muchas experiencias que le demostraron la certeza de esta curiosa pero extraña sentencia; mira tu por donde, en estos momentos estamos viviendo, incluso, sufriendo un ejemplo de lo que afirmaba el viejo sabio donde una REALIDAD que NO EXISTE está suplantando a la VERDAD; lo cual se traduce, en concreto, en que estamos viviendo una pandemia que no existe ni ha existido nunca. Y esa REALIDAD que NO EXISTE, la pandemia por covid-19,  ha motivado que hayamos parado la actividad laboral y productiva y vayamos encaminados hacia la más miserable y criminal de las ruinas económicas que haya conocido la humanidad y, además, nos haya hecho entrar en pánico colectivo y, por ello, estemos aterrorizados y dispuestos a medicarnos con lo que nos den y a vacunarnos con lo que sea, con tal de salvarnos de esa amenaza que, en realidad, no existe ni ha existido nunca. 

Vamos a demostrar con argumentos lógicos y basados en hechos y acontecimientos que todo el mundo conoce que esa REALIDAD que opaca a la VERDAD no existe ni ha existido nunca, es decir, es una REALIDAD INEXISTENTE:

Todo el mundo recordará que, por allá, en el mes de marzo pasado la prensa llevaba varias semanas advirtiéndonos de que estábamos siendo atacados por un “nuevo” virus altamente contagioso y muy agresivo, incluso, se nos decía que era mortal. Fue tanta la “realidad” mediática de esta nueva amenaza, fue tan grande el interés que mostraron la prensa y los políticos por dar la alarma que los ciudadanos experimentamos un pánico similar a como si fuéramos a entrar en guerra contra una invasión extraterrestre o si estuviésemos ante una peste medieval capaz de diezmar a la población; y ante tamaña amenaza, el gobierno instauró el “estado de alarma” el 14 de ese mes. 

 

Pero vamos a reflexionar, ahora que ha pasado el tiempo y disponemos de cierta perspectiva, sobre la verdadera “realidad” de lo que se nos dijo y podremos ver, con serenidad, que esa supuesta amenaza era más bien una falsa alarma motivada por un cúmulo de mentiras o de “realidades inexistentes”:

 

La 1ª REALIDAD INEXISTENTE que nos transmitieron los medios de “información” afirmaba que se trataba de un virus altamente infectocontagioso que nos obligaría a mantener la distancia de metro y medio a dos metros entre las personas, a no tocarnos, ni a abrazar ni a besar a nuestros familiares ni amigos y a llevar mascarillas y guantes… ¿lo recuerdan, verdad?.. Pero al mismo tiempo que nos decían eso, la prensa nos relataba una historia que contradecía esa afirmación, puesto que nos anunció que las esposas del presidente del gobierno y del vicepresidente, Sras Begoña Gómez  e Irene Montero, habían dado positivo al coronavirus, es decir, estaban infectadas y (¿milagrosamente?) no habían contagiado a sus maridos ni a sus hijos. Sabiendo, como sabemos, que para dar positivo a una infección vírica es imposible haberse infectado unas horas antes sino que se necesita estar infectado desde varios días o semanas antes y tratándose de dos esposas jóvenes y madres de niños pequeños, es decir, mujeres jóvenes que tenemos que suponer que llevaban vida conyugal y el contacto físico normal entre cualquier joven pareja… y, en cuanto a sus hijos, también suponemos que les besaban, les abrazaban, les daban la comida… la VERDAD es que si el análisis decía que estaban infectadas por un virus altamente infeccioso y, además, hay que suponer que se comportaban de manera normal con sus maridos e hijos… ¿cómo es posible que no contagiaran ni a sus maridos ni a sus hijos? Los ciudadanos no podíamos ni acercarnos a metro y medio por el contagio y resulta que estas mujeres no habían contagiado  a sus seres más íntimos… ¿cómo pudo ser eso? ¿poseían un poder sobrenatural del que carecemos los demás?¿tomaban algún antídoto desconocido? ¿son de una raza especial?

Esta situación de verdadera excepción a la regla que nos mostraba la prensa desmentía claramente y por sí sola la afirmación hecha por la misma prensa de que ese nuevo virus sea muy contagioso, pero además, este caso de flagrante excepción no es el único, ni mucho menos, que nos relató la prensa española, puesto que por los mismos días nos mostró que muchos conocidos políticos jóvenes, casados y con hijos estaban en el mismo caso:  Ana Pastor, Beatriz J. Linuesa, Mari Carmen Leyte del PP, Santiago Abascal, Javier Ortega Smith, Macarena Olona  de Vox, Carmen Calvo, Carolina Darias del Psoe, Pere Aragonés, Quim Torra… y una larga lista que el lector puede encontrar en la hemeroteca y en internet… es decir, que la afirmación, tantas veces repetida por una prensa alarmista y contradictoria, de que el coronavirus es un “nuevo” virus altamente contagioso es una REALIDAD que no EXISTE que ha suplantado a la VERDAD evidente y demostrada por los hechos que dice que este supuesto nuevo virus o bien no existe o, por lo menos, no es nada contagioso. Todo esto que decimos, aunque parezca mentira a estas alturas de la película, son datos objetivos y reales que el lector puede comprobar, simplemente, consultando la “maldita” hemeroteca está ahí para dar testimonio de que “disfrutamos” de una prensa que se ha divertido aterrorizando al personal desde la mañana a la noche.

Además de esos casos de políticos famosos que no han contagiado a sus “parteners” ni a sus hijos están los cientos de miles de ciudadanos anónimos que desde que se han masificado los tests de PCR, dan positivo y, curiosamente, tampoco han contagiado a sus familiares con los que conviven. ¿es eso lógico? Si se tratara de un virus altamente contagioso ¿cómo es posible que no se hayan contagiado los que viven y trabajan juntos?… ¿es usted uno de esos casos? Porque si usted ha dado positivo o le ha pasado a alguien de su familia o de su lugar de trabajo y en su caso tampoco se han producido más contagios, no se rompa la cabeza, no se haga mas preguntas… si no entiende nada… no se preocupe, la respuesta es que todo ha sido una mentira y el contagio por coronavirus es una REALIDAD QUE NO EXISTE. 

 

La 2ª  REALIDAD INEXISTENTE que se ha impuesto a la VERDAD de los hechos es la que afirma que este “nuevo” virus es muy agresivo y muy mortífero; esta falsa “realidad”, repetida hasta la saciedad por la prensa, ha motivado un estado de pánico colectivo inédito en la historia de la humanidad que ha motivado que los ciudadanos hayan permitido que les violaran, impunemente, sus derechos más elementales y básicos, hayan permitido que les arrestaran en sus domicilios que les prohibieran reunirse con familiares y amigos, que les pusieran un bozal, que les impidieran celebrar sus fiestas, que les impidiesen trabajar y viajar… finalmente, y para colmo, el pánico extremo les paralizó el pensamiento racional propio de los seres humanos y, por ello, se han aborregado y corren en estampida y se están dejando llevar al matadero sin ninguna resistencia. Pero, ahora que han pasado muchos meses, proponemos parar y reflexionar y si somos capaces de vencer el terror inicial y nos ponemos a analizar como personas cabales podemos preguntarnos: Ese nuevo virus... ¿existe en realidad o es una creación de la prensa? Y en el caso de que exista ¿Es tan agresivo y mortífero como nos han dicho y nos siguen diciendo?… En el análisis sosegado y riguroso de los datos y las cifras reales que se han producido en estos meses de supuesta pandemia debe estar la respuesta; veamos:

Para empezar, el lector puede comprobar que ese gran grupo de políticos españoles a los que nos hemos referido están todos vivos… ¿todos?… Sí, sí, todos... ninguno de ellos ha sido víctima mortal de tan agresivo virus y, es más, la mayoría de ellos ni siquiera han tenido la más mínima molestia y, como mucho, algunos han pasado unos días como de gripe (en realidad pasaron la gripe) y se han recuperado totalmente sin problemas; por si no nos bastase el ejemplo de nuestros políticos, hemos visto que lo mismo ha pasado con otros líderes políticos mundiales como son los casos de  Donald Trump, Jair Bolsonaro, Emmanuel Macron, Boris Johnson… que, o no han tenido la menor molestia o han pasado unos días de gripe… ¿ninguno ha muerto?… No, no, ninguno.

 

La VERDAD que conocemos, después de un año de supuesta pandemia mortal, es que esos líderes que han tenido la responsabilidad de parar el mundo y de aterrorizar a los ciudadanos, como lo demuestran los hechos, lo han hecho motivados por una REALIDAD que NO EXISTE, ha sido una gran MENTIRA; pero hay un caso que todavía es más elocuente y que demuestra que la supuesta agresividad y la morbilidad del virus son MENTIRA: Lo demuestra la existencia de millones de ciudadanos en el mundo que los análisis indican que están infectados y, sin embargo, a pesar del hecho de estar contagiados por el nuevo virus, no tienen la más mínima molestia; repetimos: no tienen la más mínima molestia... son los llamados INFECTADOS ASINTOMÁTICOS. Aquí en España, en diciembre del 2020, ya son más de 1.800.000 y van aumentando, día a día, lógicamente a medida que aumenta el número de los análisis de PCR. De hecho estos presuntos infectados asintomáticos son más del 90% de los afectados. ¿ No es esto una evidencia de que el virus, en caso de que exista, es muy poco agresivo y, mucho menos, mortífero? Y si, además, sabemos que sólo hay un 5% de fallecidos y, para colmo, ese pequeño porcentaje está compuesto a su vez por el 95% de ancianos de más de 70 años y que, por si fuera poco, padecen otras enfermedades concomitantes, crónicas y graves. Con estos datos ¿Podemos mantener como verdaderos los adjetivos de agresivo y mortal para este supuesto nuevo virus?… La VERDAD es que con esos datos, que conocemos todos, se demuestra que la supuesta pandemia ha sido una ficción macabra creada, una vez más, por los medios de “comunicación” que han sido capaces de montar una alucinación colectiva de terror que, por sí misma, ha paralizado al mundo occidental creando una situación de miseria mental, social y económica, inédita en la historia, de la que va a costar mucho recuperarnos … y eso si logramos recuperar la cordura y darnos cuenta de dónde está la verdad.

Como podrá ver el lector que utilice la lógica más elemental, hemos mostrado con la fuerza de los hechos y los datos objetivos que la FALSA PANDEMIA que estamos sufriendo y que está alterando gravemente nuestra conducta personal y colectiva no es otra cosa que un caso más en que la REALIDAD que NO EXISTE se ha impuesto y ha suplantado a LA VERDAD… tenía razón el viejo y entrañable sabio Albert Einstein.