En este año 2020,  de zozobra,  de penitencia, muchos hemos invocado a la Constitución vigente como garantía de la convivencia y el respeto a la unidad de todos los españoles.   Su preámbulo, con la expresa mención de la unidad irrevocable, así como las competencias atribuidas  para su protección han sido tema s recurrentes en los "medios" y en  las conversaciones...Como lo fue el famosísimo artículo 155, aún sobrevolando conductas y propósitos...

Pero la Constitución vigente tiene otros muchos artículos ( 166) mediante los cuales se regula todo el ordenamiento básico de nuestra comunidad nacional. Y uno de ellos, (mucho menos  "popular")  es el 149, referido a las materias que son  exclusivas competencias del Estado: Nacionalidad, Defensa, Justicia, Legislación laboral, Hacienda y otras muchas cuestiones básicas, cuya competencia está reservada al Estado, al gobierno de la nación. Y entre los 32 puntos de ese importante art. 149 está entreverado el 22, en el que se  define con claridad que las aguas de los ríos que fluyen a lo largo de más de una comunidad autónoma son competencia exclusiva del Estado, que es quien lo legisla, ordena y concede recursos y aprovechamientos hidráulicos...

Por eso resulta sorprendente que , precisamente en estos días de zozobra sanitaria, los políticos de la   Comunidad Autónoma  de Castilla-La Mancha se atribuyan unas competencias de las que no disfrutan ( emulando al nefasto Puigdemond) refiriéndose  "a  nuestro rio" para reclamar  el cese del Transvase Tajo- Segura, rio que los que en su día (¡Oh témpore; oh more!) pudimos estudiar Geografía de España, sabemos que discurre por esas tierras...entre otras regiones. Por eso, la capacidad del Sr.Sánchez-Page y de los "ribereños" se limita a poder "participar" de esas aguas, pero no impedir que su valor económico y social se multiplique en las fértiles, sedientas y productivas  tierras y actividades del Sureste y del Levante español. Porque el Tajo, Sr.  Sánchez-Page es un rio propiedad de todos los  españoles, y a su mejor servicio.

Invocamos al Sr.presidente de Castilla-La Mancha para que  continúe esforzándose        -como sin duda lo está haciendo- en mejorar las condiciones de su tierra castellano –manchega (parte entrañable  de nuestra común tierra española) y de sus gentes, nuestros compatriotas . Y que se esfuerce también en colaborar con todos en aras de la mejor solidaridad y prosperidad, como le corresponde en su responsabilidad como máximo representante del Estado Español en la amplia región que tiene el honor –y la responsabilidad- de presidir.

Los que vivimos a orillas del Mar Mediterráneo; o del Océano Atlántico y su Mar Cantábrico  sabemos que esas aguas no son nuestras exclusivamente, sino que  – al menos las doce millas náuticas de Aguas Territoriales- son propiedad de todos los españoles. Y están a su mejor servicio.

Sí..sus mares; nuestros ríos...