Vox, siguiendo el guión de la nueva política, también tendrá un proceso de primarias probablemente en el mejor momento del partido y en lo que se prevé un apoyo unánime a Santiago Abascal. Al margen de algún problema concreto territorial y puntual el partido a nivel nacional está muy unido, al menos así lo aparenta.

El proceso electoral interno arrancará el 12 de febrero y culminará en un congreso que se celebrará el 7 de marzo en el Palacio de Vistalegre de Madrid, y que se rematará al día siguiente con un "gran acto" con simpatizantes que se proyectaría públicamente como el colofón.

El momento para la renovación es excelente para los intereses de la dirección actual porque Vox vive su mejor momento político después de pasar en apenas un año de la nada a ser la tercera fuerza política del país en el Congreso. Por lo que parece difícil que tan siquiera pudiera surgir competencia con opciones de desafiar el liderazgo de Abascal. No obstante, el congreso sí que puede dejar ver si existe y con qué fuerza algún tipo de sector crítico dentro de Vox.

Para Abascal es un momento dulce tanto para extender su mandato al frente de Vox como para poder actualizar la Ejecutiva. Y es que, el Comité Ejecutivo Nacional fue elegido en el año 2018 y, por tanto, es previo al gran salto dado por Vox el año pasado, cuando logró por primera vez escaños en el Congreso (52 tiene ahora), en la mayoría de parlamentos autonómicos y en cientos de municipios de todo el país.