El conocido por la gente de mi generación; como “temor de Dios”, no cabe ninguna duda que generaba un “miedo saludable”, y me explico:

Todos los que somos cristianos, católicos, tenemos temor de Dios. Pero es un temor, a la autoridad divina de Dios; de suerte que; todo lo que genera mal no lo hacemos y todo lo que genera bien lo hacemos; asi de sencillo.

A partir del fallecimiento del Caudillo, se articuló una maquinaria perfectamente engrasada, para acabar con la Religión Católica y cualquier atisbo de campo relacionado, como por ejemplo el patriotismo.

Asi mismo dicha maquinaria, empezó su desenfrenado funcionamiento contra todos los valores eternos de nuestra civilización; “el bien”: ley, orden, disciplina, respeto al principio de autoridad, obediencia, respeto, constancia, esfuerzo, paciencia, caridad, esperanza, fe, humildad, lealtad, honor, urbanidad, buen trato, educación, cortesía, crédito, etc.

En contra posición a todo ello, “la maldad”; vicio, corrupción, robos, asesinatos, violaciones, pornografía, drogas, degeneración, ningún respeto por los difuntos, odio a la religión, odio a la patria, dinero fácil y rápido, la ley del mínimo esfuerzo, perdida de cualquier atisbo de educación o corrección, ninguna urbanidad, ningún respeto al principio de autoridad, recurso inmediato a los “derechos” pero sin ninguna obligación, etc.

Al fin y a la postre, el “temor de Dios”, tanto para los que vivimos la religión como para los que en conciencia no la vivieron, sin duda constituía de igual manera un “limite moral”, que funcionaba; una barrera, una línea roja,  un código de valores religiosos, éticos y morales, un temor saludable a actuar mal; en definitiva una diferencia palmaria entre “El bien” y “El mal”. El relato del Ángel caído aun planea entre las consciencias de los que somos católicos.

Los filósofos, estudiosos de la condición humana, sociólogos, antropólogos, criminólogos, juristas, forenses etc.  ¿Qué han dicho del mal? El mal, no es patrimonio de una nacionalidad, sexo ni raza, es consustancial al ser humano.

Decía Schopenhauer que “al género humano  se le puede comparar con el reino animal, donde cada animal es presa de otro, y la única manera en la que puede conservar su existencia es suprimiendo constantemente a otro animal.” Decía también que” “La vida del hombre es un combate perpetuo, no solo contra los males abstractos, la miseria o el aburrimiento, sino también contra los demás hombres”.

Queda preciso el aforismo de Hobbes (1970) donde menciona que “el hombre es el lobo del hombre”. De modo que este mundo no es nada bueno por naturaleza, el mundo es todo malo.

Freud (1992): “la tendencia agresiva es una disposición instintiva innata y autónoma del ser humano [....] que constituye el mayor obstáculo con que tropieza la cultura.”

Tanto unos como otros académicos; todos coinciden diciéndolo o sin decirlo “que el mal existe”.

Thomas Hobbes (1980) en su libro Leviatán, en el cual afirma que sin gobierno: “la vida de los hombres es solitaria, pobre, desagradable, embrutecida y breve”. Por lo que el origen del Estado tiene como principio superar la situación primitiva del ser humano, por lo tanto cualquier forma de gobierno es mejor que ninguna.

La cuestión de “animalizar” al hombre; es muy propia del liberalismo. Alejar al ser humano del centro del universo, donde ha sido ubicado por Dios. Restarle cualquier protagonismo al ser humano, como fin; y ubicarlo como medio. Apartarlo siempre de cualquier sentimiento religioso que pueda encauzarlo por el camino del bien, personalizando el bien en Dios y el mal en Satanás. Acabar con la Religión Católica, habida cuenta del enorme conglomerado cultural que esta encierra y con los hábitos de bondad que crea, separando de manera meridiana “el bien, del mal”.

El viernes 14, pasado salto la noticia: “Una menor tutelada por la CAM fue obligada a prostituirse con menas marroquíes del centro de acogida de Hortaleza.

El pasado 22 de agosto fue localizada por agentes del CNP, en una calle del distrito de Vallecas. Según recoge El Mundo, la menor se encontraba en un alto estado de somnolencia, y portando una mochila con utensilios indicadores de que estaba practicando la prostitución.

Además, en el momento de ser identificada por los agentes apareció en una denuncia por desaparición realizada por el propio centro de protección de menores. Según el informe policial, cuando la menor regresaba al centro de menores «lo hacía en condiciones de desamparo total, sucia, con aspecto de yonqui, sin apenas fuerzas, motivo por el que consiguieron que accediese a una analítica». El resultado de esa prueba fue el siguiente: «Positivo en cocaína y cannabis y enfermedades de transmisión sexual a causa de sus relaciones de riesgo extremo». 

Uno de los detenidos por prostituir a menores de centros tutelados de Madrid vendió a su hija de 13 años por dos bolsas de cocaína  a un joven dominicano de 22 años. Tras ser vendida por su progenitor acabó retenida en un piso de Vallecas regentado por una mujer conocida como “La Negra”. En esta vivienda fue obligada a mantener relaciones sexuales con varios hombres, también de nacionalidad dominicana. La menor era una marioneta sexual para varios de los cabecillas de la red que la obligaban a prostituirse y mantener relaciones con hasta tres hombres a la vez.

Llegó a pasar 48 horas sin dormir encerrada en un piso. El testimonio de esta menor fue clave para destapar la trama que explotaba sexualmente a las menores y las utilizaba para traficar con drogas. Además, las habituaban a consumir base de cocaína o crack, una sustancia que genera una gran adicción. De esta forma lograban anular su voluntad y mantener una «cadena invisible» entre la menor y los miembros de la trama.

La joven acabó en un centro de protección de la Comunidad de Madrid, un recinto de régimen abierto del que se escapó en varias ocasiones. Esta chica llegó a contar a un educador del centro que estaba siendo explotada sexualmente por una trama que además la obligaba a vender droga.

Estando allí confesó también a los tutores que había sido explotada por una banda, al igual que otras chicas con necesidades económicas a las que también captaron para prostituirlas. Esta nueva declaración permitió a la Policía ampliar las pesquisas y averiguar que los integrantes de la banda contactaban con ellas a través de redes sociales ganándose su confianza y, posteriormente, las utilizaban para ofrecer servicios sexuales a clientes a los que suministraban sustancias estupefacientes. En algunos casos las obligaban a distribuir ellas mismas la droga, a bordo de patinetes y, tras la entrega, eran agredidas sexualmente por los propios consumidores.

Un total de 37 individuos arrestados, la mayoría dominicanos. Pero también hay cuatro marroquíes y algunos rumanos, nigerianos, españoles y cubanos, con edades comprendidas entre los 18 y los 57 años. Además, hay al menos cuatro mujeres apresadas. Se les acusa, presuntamente, de perpetrar los delitos de agresión sexual, prostitución de menores, tenencia de pornografía infantil, detención ilegal y delito contra salud pública. Una vez pasaron a disposición de la autoridad judicial se decretó el ingreso en prisión de ocho de ellos.” (Fuente El Mundo).

Esto ocurre en España; en nuestra Patria. Menores que “se escapan” de los Centros de acogida, gentuza, que se dedica a la venta de drogas, que tienen redes de distribución en patinetes, que violan, que propinan palizas y malos tratos, a criaturas menores para explotarlas sexualmente…

¿Entra en nuestro país esta gentuza, con el unico fin de delinquir y no nos enteramos?

¿Campan a sus anchas violando, agrediendo, comerciando con estupefacientes y pasan meses y meses y meses?

¿Saldrán semejantes alimañas de la cárcel una vez detenidos, procesados y condenados?

¿En vida del Caudillo, todo esto se daba en la misma forma y medida? ¿O simplemente no se daba?

En definitiva, el Bien y el Mal, existen. Y a través de la religión y los códigos morales y éticos por esta, establecida, existía ese “Timore domine”, acompañado por la labor de las Fuerzas del Orden”, que nos aseguraban paz y tranquilidad en nuestra España.

“A Dios rogando y con el mazo dando”.

Dado en Barcelona  de enero de 2022.