Anunciado, en su día, a bombo y platillos, ahora calladito por vergonzante lo tienen; que grabando está el gran actor Perico el magno proyecto cinematográfico que creen, que al mundo entero dará brillo, esplendor y gloria el regidor progre de la España feminoide.

La España parada, saqueada, arruinada a base de impuestos, deuda e ideología. Enormes cargas que serán lucidas a los cuatro vientos por el eximio actor monclovita. El payaso que en la UE será recibido “como se merece”.

Nos van a mostrar la transparencia de las arcas vacías, cómo rinde cuentas el presi del gobierno y todo el oscuro personal, ensombrecido a su vera, que le rinde pleitesía, pero solo hasta que los decapita.

Será todo expuesto ante la faz de la tierra, en grandes y pequeñas pantallas; algo como aquello del NODO, pero a lo bestia. ¿Se verán también los cadáveres políticos que va dejando por el camino?

Hasta aquí todo lo institucional. La más lamentable etapa española de los últimos 80 u 800 años, grabada para la infra-historia. “Sueñan las pulgas con comprarse un perro y los nadies con ser progres en el sanchismo”.

Viene la segunda parte; más glorificadora como requiere perico: la foto-móvil humana del personaje; un gran elenco de virtudes jili, “no hay nada más pequeño que un grande dominado por el orgullo” (Don Quijote de la Mancha). Encantado de reconocerse, ha despuertado la Moncloa para que entre a raudales la luz brillante de los focos rodantes. El exhibicionismo no tiene límites ni parangón, como tampoco tiene límites el gasto en todo ello. Pero no preocuparse, nada saldrá del bolsillo de los españolitos; no es necesario que salga pues ya se lo han sacado.

Está ya registrada la publicidad institucional del gobierno (no de la Monarquía), que solo utilizó 123 kilos en el año 2021 y solo subió a 158 para el 2022. Nada extraño, pues, que la peli nos salga gratis, ¿o serán esos 35 millones extra para el presente año? Noooo! Solo un pellizquito como el gigantesco árbol que es la empresa Secuoya y un pozo sin fondo como es The Pool; de momento se han embolsado 20 kilos de “europeos”, un poco tapados al amparo del señor Covid-19. O sea, nada importante y, por tanto, transparencia total, estilo Sánchez. Y lo que venga …

¿Recuerdan aquello del ala oeste de la casa blanca? Aquello no llega a mero simulacro de lo que hará el ala Moncloa de la casa Sánchez. Mucha estética, cero ética, cuantiosa mayéutica y abundante tetica para tanto mamón.

Lucirá la peli, sin ensayos ni repeticiones, innecesarias pues el actor actúa actuando al igual que actúa en todas sus actuaciones. Es lo que tienen las tablas; que son de madera.

España quedará vilipendiada, más de lo que ya lo está, cuando en variados países sea exhibido el cagalindes sicofante que la representa. Las mamertas de turno babearán de envidia sin poder lucirlo en el ojal; pero les queda el consuelo de verlo repe en sus pantallas de bolsillo.

Mientras las risotadas mundiales ondulan con los vientos, el perico habrá pasado a exhibirse en otros teatros, si es que queda empresario que pague por el bodrio.

Ahí estamos. A estas bajezas de su gobernanza Hybris le ha cazado y le ha colocado en su jaula de oropel. Como muy bien dice la escritora Cristina M. Gago: “El dandy es una catarata de sí mismo; un arisco social por los encajes”.

¿Qué mejor invento que la farándula para distraerle de lo importante, de lo social, de pensar y de ser, del conocimiento y, sobre todo, de gobernar para el bien común? Eso es mucho rollo, y los españoles más. Ellos, algunos, pocos, pero ellos me pusieron aquí “por mi cara bonita”, ahora debo lucirme; además, van a venir los de la OTAN a verme, voy a mostrarles lo que hago, mi teatro diario, todo lo que no podrán ver en mi solemne día con ellos.

¿Os imagináis la de españolas que se van a clavar a la TV en horas de mi show? Eso no tiene precio.

¡Ya!, pero sí tienen precio muchos sabios, o inteligentes, o cultos, o pensadores que te definen, califican o reflexionan con criterio; porque el derecho a ser tomado en serio hay que conquistarlo. Como dijo Chesterton, “tu disfraz no te disfraza, te revela”.

“Algunos hay que parecen zurdos de las dos manos”, lo decía A. Casona. También Platón decía que “los espíritus vulgares no tienen destino”.

Y viene muy al punto G. Flaubert cuando decía que la necedad es un obstáculo indestructible, todo lo que contra ella se lanza, se estrella.

Termino parafraseando a Montaigne: Nadie está libre de decir y hacer sandeces; lo grave es decirlas y hacerlas enfáticamente. Moncloa ejemplo.