Sánchez es responsable directo y único de dejar el Ministerio de Igual Da en manos de una ministra inadecuada a su cargo por el odio que muestra a los varones heterosexuales nativos del país; Sánchez no puede entregar cientos de millones de euros a ese Ministerio de Desigualdad para que lo destine a estudios sobre el color rosa o a las misses de belleza…, porque eso es tirar el dinero que debe emplearse en igualdad entre sexos y no en tonterías; Sánchez es responsable claro y nítido de las políticas feminazis de su gobierno socialcomunista, las que están causando de 3 a 4 suicidios de hombres cada día en España, suicidios de género, de más de 1.000 hombres al año que se quitan la vida tras una denuncia falsa de género que los aboca a la ruina material y moral al dejarlos sin recursos económicos, sin vivienda, sin hijos, tachados como maltratadores por sus vecinos y conocidos, en el trabajo… 17.000 hombres inducidos al suicidio por la jurisprudencia feminazi española, crímenes del Poder Ejecutivo, crímenes de Lesa Humanidad.

Tal cúmulo de injusticias e ilegalidades, las que ampara Sánchez el moncloador al objeto de seguir chuleando por Madrid en el Audi presidencial, que debiera ir pintado de rojo sangre y no de negro, tales atrocidades deben ser explicadas en detalle, una a una, y a la par denunciadas por vía penal en la Corte Penal internacional sita en La Haya.

El régimen feminazi español no es sino un calco del nacionalsocialismo alemán, ya que en ambos casos se persigue y extermina a un grupo de población muy definido: Allí a los judíos, aquí a los varones heterosexuales nativos del país, ya que la morería viola en grupo y se lo pasa pipa en parques, portales y pisos, sin que ninguna peloberenjena del Ministerio de Igual Da siquiera denuncie estos  hechos cotidianos que suceden por todo el país, menos aún proteja a esas niñas y mujeres multivioladas por el morito salido y sus amiguetes del arenal o la selva, protegidos aquí porque cada machote impune es un voto garantizado, aunque pagado por todos nosotros, ya funcionarios, ya jubilados ¿Este es tu feminismo y el de las de tu panda, Irenita, dejar impune a la morería?

Pero vayamos al Estatuto de Roma que es el instrumento jurídico con el que debe juzgarse tanto a Sánchez como a sus niñatas del Ministerio de Igual Da:

Artículo 7 Crímenes de lesa humanidad 1. “A los efectos del presente Estatuto, se entenderá por “crimen de lesa humanidad” cualquiera de los actos siguientes cuando se cometa como parte de un ataque generalizado o sistemático contra una población civil y con conocimiento de dicho ataque: … b) Exterminio; …e) Encarcelación u otra privación grave de la libertad física en violación de normas fundamentales de derecho internacional; …h) Persecución de un grupo o colectividad con identidad propia fundada en motivos políticos, raciales, nacionales, étnicos, culturales, religiosos, de género definido u otros motivos universalmente reconocidos como inaceptables con arreglo al derecho internacional, en conexión con cualquier acto mencionado en el presente párrafo o con cualquier crimen de la competencia de la Corte. Y aclara el texto: g) Por “persecución” se entenderá la privación intencional y grave de derechos fundamentales en contravención del derecho internacional en razón de la identidad del grupo o de la colectividad”.

Esos son, entre otros delitos gubernamentales que se articulen en la correspondiente demanda a manos de penalistas especializados, los tipos delictivos a imputar tanto a Sánchez como a Irenita: Encarcelación, persecución y exterminio; ah, y despilfarro de los Fondos Europeos destinados a Igualdad, que aquí se destinan a desigualdad.

Se ruega a las familias de hombres llevados al suicidio por una denuncia falsa (99%) denuncia instrumental asociada al divorcio-negocio o divorcio de género y amparada por la jurisprudencia inconstitucional socialpodemita de género, se ruega también a los miles de hijos huérfanos a quienes sucesivos gobiernos de género les arrebató a su padre, que comiencen a estar al tanto y se movilicen, encauzando su caso en un frente común, para formar parte del grueso de afectados y dañados por el feminismo español desde diciembre de 2004 a nuestros días.

Llevemos a Sánchez e Irenita al Tribunal de La Haya y apliquémosle el art. 7 del Estatuto de Roma.

Sólo falta poner en marcha esta tan necesaria y urgente iniciativa al objeto de frenar los suicidios de género con la restauración de la igualdad entre hombres y mujeres, no con un teléfono que llega tarde y mal, una nueva cortina de humo con la que tapar la sangre de los suicidados y el grito de las que están violando ahora los futuros votantes del socialcomunismo llegados del desierto o la selva.

 

Escritor de La industria de Género (SND)