Les ha faltado el tiempo al propio ente público y a los medios afines para desmentir el texto de la cartela de marras, atribuyéndolo a un titiritwitero guasón que pide disculpas.

Pero no entremos en la falta de crédito de un medio informativo público convertido en aparato de propaganda del régimen, como ha demostrado con creces en lo que  llevamos de gobierno globalitario, capaz de manipular un documento en nombre de la postverdad, ni menos aún en la falta de escrúpulos de los verificadores del Ministerio de la Verdad, capaces de contra-informar, falsificar, o sea mentir, creando otro maldito bulo newtral.

Lo malo es, precisamente, que su empeño en la exclusión del masculino (gramatical) no haya incurrido en tal tendencia a la moción, para corregir una función de sexo varón, mayoritaria, a día de hoy, en ese rol de teatro de calle, y peor aún que se escandalicen de tal “obscenidad”, en nombre de un neopuritanismo retrógrado (que preservativizase a la “pajesa” de una asociación “machista patriarcal” con pajillera), por hallarse el presunto género femenino ocupado semánticamente (y con connotación sexual, descartada ya la navideña de las pajas del pesebre, que su laicismo cristianófobo les impide contemplar a los miles de apesebrados de por vida del régimen estabulatorio vacunazional-sozialista), cuando la mayoría de los femeninos que pretenden haber colonizado también estaban ya ocupados por objetos (cartera) o conceptos (política), y ahí están y dale Perico al torno.

Y resulta más hipócrita aún que desmientan el hallazgo sémico, en lugar de incorporar al acervo de la Ministra de Igualdad el acerbo fruto del ingenio popular, máxime cuando la educación sexual inclusiva (o inclusera) del gobierno social-globalista predica la masturbación, por activa y por pasiva, como “alternativa” a la reproducción y gran antídoto anticonceptivo para la reducción demográfica en nombre de Satanás, digo de San Onán,  

Sea porque no perdonan una idea retro-progre que no se les haya ocurrido a esos miles de apesebrados con cargo al presupuesto, sea porque no “toca” todavía en la Agenda-22, o porque “tácticamente no se dan las condiciones objetivas” para  asaltar la “jodienda” (que tiene difícil enmienda) ni está a punto la onanotecnología sexual autoplacebatoria, el caso es que el aparato de agit-prop del régimen ha desperdiciado otra oportunidad de volver a “hacer pedagogía” contra la festividad de la Epifanía de los RR.MM. de Oriente, desprestigiándola por partida (o partido) doble, por cristiana y por monárquica, para colar su mensajería pagana predicando con el ejemplo, y por un quítame allá esas pajas. 

Y “yo aún diría más”, que diría Hernández (¿o era Fernández?), ampliando el subtítulo merced al “genio de la lengua” (que diría Grijelmo): “Las pajas recorren pueblos y ciudades al servicio de las Reinonas Drags haciendo brotar la alegría en glandes y chichis”.