Todos los ciudadanos tienen la obligación de pagar los tributos cuando concurre el hecho imponible establecido en la normativa fiscal. Entre los tributos hay que destacar los impuestos, que sirven como medios de recaudación legales por los que se debe abonar dinero a Hacienda por la manifestación de capacidad económica conforme al artículo 31.1 de la Constitución Española.

 

A la gente no le gusta pagar impuestos. Por lo general, tanto las personas con un gran patrimonio como las que tienen una escasa capacidad económica prefieren sufrir una reducida imposición fiscal.

 

Por la realidad existente y por la conciencia social imperante, es fácil entender que sea difícil encontrar a personas que sean felices pagando impuestos. Sin embargo, Rafa Nadal existe y constituye una excepción a la que se puede considerar como la regla general.

 

El conocido tenista español ha indicado que, si viviera en un país con baja fiscalidad, tendría el doble de dinero, pero prefiere residir en España porque le proporciona felicidad. Las declaraciones de Rafa Nadal son curiosas, pues todas las personas famosas que pueden permitírselo intentan reducir las cantidades de dinero que deben pagar a Hacienda.


La posibilidad de evadir impuestos existe. Hay vías legales tan sencillas como trasladar el lugar de su domicilio a algún Estado con una baja imposición fiscal. También hay medios ilegales consistentes en la elaboración de entramados societarios fraudulentos domiciliados en paraísos fiscales en los que se pueden guardar importantes capitales.

La verdad se debe tener presente y es necesario reconocer que la tentación de pagar menos impuestos es bastante suculenta y que resulta fácil sucumbir a ella. Realmente, muchos lo han hecho y han modificado la ubicación de su domicilio para pagar cuotas tributarias más reducidas que las que corresponden por vivir en España.

 

Rafa Nadal ha mostrado una conducta ejemplar de una forma discreta. Otros, que se llaman a si mismos defensores de los favorecidos, alteraron su domicilio fiscal para no tributar en España, ocasionando una consecuente disminución de ingresos para financiar los servicios públicos y perjudicando a personas a las que dicen querer ayudar.