Conferencia de amigos, de profesionales, de inquietos, de temerosos pero aun así de buscadores de soluciones para abrirse paso en un momento laboral como el actual.

 

Esa fue la conferencia a la que asistí el viernes, en los días de celebración de Marzo Mujer en Rivas Vaciamadrid, una conferencia a la que asistían hombres y mujeres, algunos con sus bebés, mayores y jóvenes, unidos por la necesidad de plantearnos un cambio, un movimiento, una salida y con un activo muy importante como única arma, nuestro talento.

 

Agustina Gómez, colega y compañera de la Asociación ON, fue la encargada de hacernos reflexionar sobre las diferencias entre autoempleo y emprendimiento. ¡Curiosa diferencia!


El autoempleo es la situación laboral de la persona que crea un puesto de trabajo para sí misma, aporta el capital necesario para ello y dirige su propia actividad. Está limitada por la cantidad de trabajo que es capaz de producir por ella misma en primera persona.

 

El emprendedor, es la persona que tiene decisión e iniciativa para realizar acciones que son difíciles o entrañan algún riesgo, se necesita un equipo de personas para realizar la actividad que proponen. Su trabajo ya no está limitado por lo que son capaces de producir en primera persona, sus ingresos continúan incluso sin estar presentes.

 

Un empresario no tiene por qué ser un emprendedor, el emprendedor es la persona que pone las ideas, el empresario/a el capital, las dos figuras pueden coincidir o no.

 

Recuerdo que hace no tanto, los orientadores laborales preguntábamos: ¿buscas trabajo por cuenta ajena o por cuenta propia? Y en función de eso trabajábamos de una u otra forma con ellos.

Ahora comenzamos preguntando cosas como ¿qué quieres hacer?, ¿qué se te da bien?, ¿qué te hace feliz?. etc.

 

Las preguntas han cambiado y las respuestas también. No se trata de lo que puedes hacer, ni siquiera de lo que has hecho hasta ahora, sino de lo que quieres hacer dese el momento presente.

Resulta paradójico que en un momento de crisis laboral no hablemos de lo que puedes, sino de lo que quieres ¿será que nos sentimos más libres ahora?

 

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