Me costaría muy poco escribir una docena de artículos diarios,  pues cada día, las noticias, nos pone a tiro in numerables temas. Estos cretinos, usurpadores, de las riendas de la España comatosa --a la que nos han llevado los Gobiernos de la Democracia, y especialmente  el del ilustre doctor, actual ocupante de la Moncloa-- no dicen o hacen nada con sentido común y con los pies en el suelo... ¡sobran asuntos!

Ahora bien,   la clave  del caos  que nos envuelve es el fruto natural y propio  de la “sublime transición”  del franquismo a la cleptocracia. Para unos cuantos estaba claro a donde nos llevaría la Democracia. Personalmente, cuando leía a los profetas del paraíso terrenal, autores de aquellos artículos con  “música celestial de fondo” suspirando por la “libertad perdida” y esperándola con “la alegría de su próxima arribada” no se me caía la sonrisa –-carcajada a veces-- pensando en el estacazo que no tardarían en recibir sus “mentes iluminadas”… ¡Pobres ilusos!, me decía a mí mismo, ¡y se tienen por inteligentes!

La ventaja de haber formado parte de cuatro  o cinco generaciones en el tiempo, de  haber recorrido un poco de mundo, de haber vivido catorce años fuera del paraíso-- que siempre ha sido España, aunque los españoles no lo valoren—y de haber tenido excelentes maestros –lo he dicho y escrito mil veces y no será esta la última—me han dado lucidez y buena vista, lo que me permite disfrutar de la vida,  aun en medio de los mayores desastres,  como el momento actual.

Cuando Cristo nos asegura que “conoceréis la Verdad y la verdad os hará libres”, esa libertad tiene horizontes no conocidos: como, por ejemplo, el de la “felicidad”… Cuando se tiene facilidad para encontrar la Verdad (en todos los terrenos) se disfruta de la vida totalmente. He tratado a muchos millonarios…y si eran felices (¡muy pocos!) no tenían nada que agradecerle al dinero… más bien todo lo contrario. Sin embargo la Verdad proporciona la auténtica felicidad del hombre. Por ejemplo poder entender que,  dejar el franquismo, por la democracia, era entrar  el reino de la “cleptocracia”, proporciona  un placer de dioses.

Y ¿era previsible? -- Por supuesto.

Quienes sabemos algo de Democracia, --ese genial y letal invento los hijos de Satanás-- no podemos olvidar lo afirmado en el Evangelio: el “Diablo es homicida desde el principio y padre de la mentira” (San Juna 8, 45). Sus hijos como él,  son homicidas,  mentirosos y tienen como dios a “Mammón” (las riquezas y el Oro)  y “su” trinidad: Mentira, Muerte y Mammón, confiere a los hijos de Lucifer su razón de existir: “Disfrutar de lo robado” pues Democracia y Cleptocracia son sinónimos.

Esta sentencia  “Democracia es Libertad” no es la definición correcta; sí lo es ésta: o “Democracia, es el ‘derecho’ a robar impunemente”. Ésta si,  define la esencia de la Democracia. ¿La mejor prueba? -- El odiado Dictador, "sin impuestos” –pues “no robaba”--construía pantanos, enormes hospitales –los que aun disfrutamos gracias al tirano—y cuando Dios le llamó para premiar su Fe, dejó a España con “cero deudas”, no debíamos nada a nadie (¡Como hoy! ¿Aún  no eres franquista?)

Nuestros demócratas nos han arruinado (al menos,  por tres generaciones) y debemos  cerca de dos BILLONES (un dos con doce ceros a su derecha). Por lógica, si Franco sin impuestos no deja deudas, ¿dónde han ido a parar los billones de nuestros impuestos?... pues no han pagado las deudas

¡Qué capacidad, qué inmensa profundad, tienen los bolsillos de los “servidores de la Democracia”!

¿No empiezas a considerarte un poco raro,  si crees en ese “mito”? (así lo llamó Corts Grau: “El mito de la Democracia”,  en uno de sus libros que mis ojos leyeron pero ahora no consta en entre sus libros publicados)  y has asimilado otro mito más-- “es el menos malo” de los regímenes políticos--, cuando,  verdaderamente,  es el único Régimen absolutamente perverso (Lo tengo argumentado…)

Este escrito tiene un claro objetivo: ayudar a entender los infinitos problemas que unos zoquetes han podido crear. Aun dudando de su capacidad para crear problemas, siempre tienen algún director de orquestas y guía en la ruta

En mi ya larga vida jamás he logrado entender la “ceguera” de  la inmensa mayoría ni  la causa de la misma pero sobre todo, la nula reacción consiguiente. Me hierve la sangre viendo a los separatistas catalanes burlarse de España, creer que una parte de la nación, es superior al todo y asistiendo a la nula reacción “eficaz”  de la Corona, del Gobierno y de los Ejércitos, ante ese crimen de lesa patria.  No reaccionan como un resorte,  ni los aplastan como se hace con los alacranes en el instante mismo que los tienes a tu alcance,  sin la menos contemplación y con el medio más eficaz y decisivo. Me dejaría ahorcar si, a mí,  estos chulos me duraban una semana desafiando a España. ¡Con  todos los poderes que tienen la Corona, el Gobierno y los Ejércitos en sus manos; y  de todo orden: legal, jurídico, administrativo, social, armas! Hay que ser idiotas, cobardes o inútiles –o las tres cosas al mismo tiempo—para que unos “mierdecillas chulines” se burlen de quien puede acabar con ellos en un santiamén. Los romanos lo tenían claro “SALUS POPULI, SUPREMA LEX”.

Si Cristo mismo nos marca el camino: “Dad al César lo que es del César”. Y,  la obligación del césar es llevarse por delante, sin pensárselo dos veces todo lo que vaya contra la soberanía nacional, aunque incluya algún traidor (sea obispo, arzobispo, cardenal, etc.,) Carlos Quinto,  sí supo defender los derechos de los españoles, cuando “un papa se metió en camisa de once varas”. No así  Franco,  “con el obispo de boina”, cuando el avión ya estaba en Sondica, para empaquetarlo rumbo al  Vaticano. (¡Uno de los errores de Franco!, que tiene cola… larguísima cola)