Dice el encumbrado de las saunas, entre evanescentes vapores de vergonzosas reminiscencias de trepa, inconfesables, que siente rechazo por las conductas incívicas de rey Juan Carlos al volar en jet privado, como si él fuera ejemplo de lo contrario, ya ven, el tonto del Falcon. 
 
Grandeza trajo el gestor de la Corona que con el beneplácito del Pueblo se dieron por hechas las comisiones, merecidas y bien ganadas durante décadas, hasta que apareció la piltrafa del chepas y la manada podemita a llamarlo ciudadano, siendo monarca de todos los españoles. El Rey es todo lo excelso comparado con la bajeza de este esperpento Sánchez: mafioso del fraude, tramposo, aranero y muy repulsivo allá donde aparece con los discursos nauseabundos a lo "aló presidente". El uno ha contribuido a la riqueza de España y el doctor cum fraude a la ruina y la muerte, los dos vuelan a semejanza, salvando las distancias de todo un rey frente a un emperador de cuchipanda. 
 
Dice la basura moral que rechaza el incivismo de un bienhechor nacional; declara solemne con jeta  impertérrita, el inmundo caradura que de vivir antes en precario se cree que la presidencia está para despilfarrar los recursos viajando en Falcon, poniendo a sus apestosos pies las riquezas que malgasta, para pasear como un chulo puta, como dice de Diego, donde le abuchean y costear los caprichos del begoño. ¿Este sinvergüenza, criminal y genocida, experimentado estafador de altos vuelos por repetidos pucherazos, es el que lamenta comportamientos ajenos cuando no hay uno solo suyo que a los honrados no dé asco? 
 
¿Este indecente que prostituye la justicia es el que critica al emérito que lo hizo todo en democracia, es el majadero psicopático que afea conductas siendo él un mamarracho que mintiendo al electorado, ha parasitado del Estado con la conducta de un descerebrado carente de vergüenza, ni conciencia, e inmerso en corruptelas que de estar en país de valientes a empellones lo mandaban a los tribunales y en otros tiempos a la picota?¿Éste se indigna? 
 
El indecente satánico, presidente de ratas mientras el resto de España lo aborrece, es el mayor corrupto del currículum delictivo sociata, que ya es decir, que si un día cae en desgracia se le va a hundir la vida para después dar cuentas cuando le toque la muerte. El trepa entre vapores, el que miente permanentemente sin inmutarse, es el que dice inmutarse con lo incívico de un rey al que no llega a la suela de la muleta. El elemento monclovita vendida la justicia, convertido en lupanar el recinto de La Moncloa, es el que compra con dinero público-"que no es de nadie", la poyato dixit-los caprichos de gilipollas; las juergas de los amiguetes, los escoltas que lo protegen-para lo que vale su vida-, los palacios,  La Mareta, los lujos, Súper Pumas y demás estragos a la Hacienda y a  saber qué vicios con los antecedentes que lleva... El mismo farsante que se indigna, con el incivismo que el malparido demuestra con asqueroso cinismo. Vaya pieza a juego con podemitas y nacionalistas. 
 
Pues Viva el Rey y disfrute sus merecidas comisiones que como caigan estos delictivos del desgobierno, lo de Don Juan Carlos será poco comparado con los verdaderos delitos de estos criminales que merecen la perpetua, o en su defecto que los dejen listos para la ira de los  ciudadanos. 
 
¿Incivismo menta? Lo del trepa de saunas perdón de Dios no tiene y tampoco deberían tenerlo los terrenos jueces. Ojalá llegue el día en que la paradoja del  Falcon de tanto usarlo se lo lleve, lejos y sin retorno por el bien de lo decente, lejos y para siempre.