Ya decía yo como buen fisonomista que el prognatismo de Gabilondo y esa mirada atravesada no inspiraban nada bueno. De aburrido candidato, si otros criminales este mentecato, a violento del profesorado cuando denuncia un exalumno de los años setenta el matonismo de un descerebrado que de cura pasó a socialista, el partido español del Diablo. Miente Gabilondo siguiendo la trama de las balas, el bulo de la SER se pilla como agentes goebelianos de este gobierno fascista de Sánchez y del marqués galapareño; el que lloroso se victimiza por recibir un sobre que apesta a montaje, con sello monclovita, secuestrado el Estado... ¿Van a echar el resto estos genocidas con los trapos sucios al descubierto, agarrados al poder como parásitos?  Desesperados parece que se les hunde el criminal tinglado. España resiste. 
 
Atentos a las señales, a propósito del efecto llamada, lluevan las amenazas para justificar el pucherazo que se prepara. Ahora va Zapatero victimizado, el del 11-M bolivariano. En Correos huele mal, a la Junta Electoral se ha denunciado. En las cloacas de la Moncloa, Gabilondo hiede a cum fraude, tiemblan si no sale lo que suciamente se han montado. 
 
El anodino Gabilondo, chulo y violento denunciado, va de bueno en el puesto con fama de majadero. La que tenía como profesor en un colegio religioso donde ejerció su inquisición y a adolescentes molía a palos, dicen. Que con esa cara de retorcido no me engañaba la apariencia, bueno no debía ser con carné del pesoe y la jodida conciencia. ¿Qué preparan para el 4 de Mayo? La cara de Gabilondo, espejo del alma, dice que nada bueno. No se baje la guardia.