Hungría nunca será un país de inmigrantes

Traducción del artículo Hungary will never be a migrant country, says State Minister Menczer (rmx.news) publicado el 1 de diciembre en Remix News.

“Hungría nunca aceptará acoger a masas de migrantes que más tarde podrían decidir sobre el destino del país en lugar de su población nativa”, afirmó el Ministro de Estado del Ministerio de Asuntos Exteriores, Tamás Menczer, en una reunión del comité de seguridad nacional del Parlamento.

Las declaraciones de Menczer son en respuesta a la estrategia múltiple, “elaborada por burócratas pro-migración”, que ofrece a los migrantes vivienda y derecho a voto según una nueva propuesta presentada por la Comisión Europea la semana pasada. La propuesta pide que se otorguen derechos a los migrantes para la “plena participación económica, social, cultural y política” en toda la Unión Europea y que se dé más influencia a las ONG pro-migrantes en la toma de decisiones nacionales y locales. 

Menczer advirtió en un video publicado en Facebook que un rápido aumento de los migrantes provistos con el derecho a voto podría arrebatar a los húngaros el poder para decidir el futuro de su nación en la cabina de votación. “Ellos decidirán nuestro futuro, no nosotros”, dijo Menczer. “Margaritis Schinas, comisaria de promoción del estilo de vida europeo, dijo que los médicos y otros inmigrantes sobrecualificados están realizando trabajos de baja categoría en la UE, lo que significa que, en su opinión, lo que viene a Europa son masas de migrantes sobrecualificados, lo que es — dicho con delicadeza — una mentira desvergonzada. No obstante, Hungría nunca será un país de inmigrantes”, afirmó Menczer en su discurso.

El diputado de Fidesz, János Halász, vicepresidente del comité de seguridad nacional, advirtió en la reunión de que hay muchos funcionarios de la UE ocupados en poner en práctica el plan ideado por el financiero multimillonario George Soros, inundar Europa con migrantes. “Están trabajando para aplicar el plan Soros en Bruselas. Llevarán a cabo punto por punto el plan cuya existencia niegan tan vehemente”, dijo Halász, y añadió que los burócratas en Bruselas siguen fomentando la inmigración, incluso a pesar de los ataques terroristas de los últimos años, informa el diario conservador Magyar Nemzet.

“Bruselas quiere hacer de Europa un continente inmigrante”, señaló Halász. Añadió que las fuerzas izquierdistas y pro-inmigración quieren aumentar su base de voto mediante la migración por puro interés político, ya que también darían a los migrantes el derecho a votar, además de los beneficios y subsidios de vivienda que pagarían con dinero húngaro.  El representante de Fidesz recordó que, en 2015, en el apogeo de la crisis migratoria, Soros ya exigía que no se diera dinero a los países que rechazan la inmigración. “La izquierda húngara también toca la partitura de Soros desde el principio”, dijo Halász, señalando que si la oposición llegaba al poder, convertiría rápidamente a Hungría en un país inmigrante. La demografía musulmana de Europa podría triplicarse hasta los 75 millones en 30 años, y aunque se espera que muchos países de Europa Occidental vean un crecimiento masivo solo de ese grupo de migrantes, se espera que Hungría y otros países de Europa Central, como Polonia, eviten en gran medida este cambio demográfico. En países como Francia y Noruega, se espera que los europeos étnicos de esos países se conviertan en minorías en las próximas décadas. 

Algunos líderes occidentales han dado la señal de alarma, como los del partido Reagrupación Nacional de Marine Le Pen en Francia, que han criticado el nuevo Pacto Europeo sobre Migración y Asilo de la UE. “La ideología sin fronteras de una recepción (de inmigrantes) ilimitada y sin restricciones pone en tela de juicio el equilibrio demográfico, económico y social de nuestros países”, dijo la semana pasada el eurodiputado Jordan Bardella, vicepresidente y portavoz de Reagrupación Nacional, en CNews. “El Pacto de Migración de la UE es una nueva etapa en esta acometida por Europa”.

Le Pen señaló que el pacto migratorio de la UE dará lugar a la llegada de 60 a 70 millones de nuevos migrantes al continente europeo.  “Es un plan organizado de ahogamiento de Europa y de las naciones que la componen”, dijo Le Pen. “Es un verdadero pacto con el diablo que conducirá al suicidio de Europa”.

Menczer dijo en el Parlamento que, según los planes de migración de la UE publicados recientemente, Bruselas no impediría la inmigración, sino que la organizaría y la apoyaría financieramente. Según Menczer, Bruselas pone una señal de igualdad entre los inmigrantes y los ciudadanos europeos, y también daría dinero para la participación de los migrantes en la toma de decisiones políticas.

La determinación que Hungría nunca se convierta en un país de inmigrantes se hace eco de las declaraciones del primer ministro húngaro Viktor Orbán. “La mayor amenaza en la actualidad para la autodeterminación nacional es la red global de defensores de la sociedad abierta que buscan abolir el gobierno nacional. Los objetivos de la red de George Soros, con unos recursos financieros y humanos ilimitados, son claros. Acelerando la migración, crearán sociedades abiertas y multiétnicas para desmantelar la soberanía nacional y ponerla en las manos de la élite global”, escribió Orbán en septiembre de este año en un largo artículo. 

En muchos países occidentales los inmigrantes han formado poderosos bloques de voto que tienen el poder de dar forma a las elecciones nacionales, quizás más notablemente en los Estados Unidos. Por ejemplo, estados republicanos como Georgia han estado orientándose hacia el Partido Demócrata, y los jóvenes negros junto con los cambios demográficos han alimentado un aumento en los votos del Partido Demócrata, según informa la CBC. Como también ha señalado Los Angeles Times en su artículo de 2018, "La demografía cambiante de California condenará aún más al Partido Republicano”, este cambio demográfico ha sido en gran parte responsable del creciente poder del Partido Demócrata en antiguos estados republicanos como California.

Los esfuerzos de Soros para ayudar a promover este cambio demográfico, tanto en Estados Unidos como en Europa, son bien conocidos. Soros financia una plétora de ONG pro-migrantes que a menudo exigen activamente que los contribuyentes paguen por su propio reemplazo. Por ejemplo, una ONG estadounidense financiada por Soros exigió 1.200 dólares por cada migrante ilegal que residente en los Estados Unidos durante la crisis del coronavirus. La transformación demográfica en los Estados Unidos ha sido especialmente rápida, ya que los blancos representaban casi el 90 por ciento de la población en la década de 1960 y ahora son el 60 por ciento, y la población blanca está disminuyendo aún más rápido de lo esperado.