Al principio de nuestra serie de artículos (LOS PUEDES LEER TODOS AQUÍ) nos hacíamos unas preguntas sobre los complejos de la derecha en España y sus consecuencias: ¿por qué la derecha vive acomplejada con la izquierda? ¿Por qué ha renunciado desde hace cuarenta años a plantear el más mínimo combate ideológico, cultural, social o económico a la izquierda? ¿Qué buscan con esta actitud medrosa? ¿En qué se traduce esta pusilanimidad? ¿Cómo ha afectado a nuestra patria esa capitulación?

Prefiero ser sincero con Ud., amable lector, y decirle que yo no tengo una explicación infalible para comprender ese fenómeno. Pero en cualquier caso me arriesgaré a darle tres:

-       La derecha en España está “manchada” con el “pecado original” de ser heredera del Franquismo.

-       La izquierda domina el lenguaje con una ventaja de varios miles de millones de años-luz respecto a la derecha.

-       En el resto del Mundo constatamos un fenómeno similar de claudicación. Ya sé que “mal de muchos, consuelo de tontos” pero es así.

En efecto, la izquierda y los sepaRATAS no pierden una sola oportunidad para afirmar que la derecha y el centro son los herederos ideológicos del Franquismo. Unos fachas. Unos fascistas, vaya. Ya conocen Uds. la cantinela.

En efecto, la izquierda y los sepaRATAS no pierden una sola oportunidad para afirmar que la derecha y el centro son los herederos ideológicos del Franquismo. Unos fachas. Unos fascistas, vaya. Ya conocen Uds. la cantinela.

Es verdad que al principio de la Transición, los cuadros dirigentes y medios de la UCD y de AP provenían del Movimiento. Decir lo contrario sería mentir. ¿Y qué passsa algo? En ese momento, esos personajes tenían dos posibilidades:

-       Afirmar rotundamente que era un orgullo haber participado en la obra de sacar del desastre a una nación destrozada por la guerra y convertirla en la octava potencia económica mundial. Con un nivel de desarrollo que en menos de dos generaciones había pasado de ser cuasi tercermundista a otro donde nos codeábamos con las primeras potencias occidentales. Y que su objetivo era, partiendo de esos honrosísimos cimientos, continuar esa obra en la fidelidad a los mismos principios y valores éticos y morales que habían imperado en España no sólo durante los últimos cuarenta años sino también durante los momentos más grandes de nuestra Historia.

-       O bien, hacer todo lo posible para hacer olvidar sus orígenes. Avergonzarse de lo que ellos mismos habían hecho. Pasar prácticamente por un comité de depuración, confesar sus “crímenes” y únicamente si la integérrima izquierda lo consideraba suficiente, se les podría vestir con la túnica blanca de “demócrata de toda la vida”. Muchos traidores hubieran matado por obtener aquel “diploma” pero la izquierda los vendía muy caros. Aún ahora, 41 años después de la muerte de Franco y de una sumisión perruna a la izquierda, ésta sigue tratándolos de “franquistas” prácticamente todos los días.

El centroderecha-sometido eligió la segunda posibilidad. Y de aquellos polvos, vienen estos lodos: una presencia, más que hegemónica, solitaria, de la izquierda en prácticamente todos los ámbitos de la Sociedad. El aborto es hoy aceptado casi como la aspirina, cuando en 1985 los españoles éramos muy mayoritariamente contrarios. Las uniones aberrantes se ven como algo normal, incluso moderno. Cualquier peculiaridad regional, incluso provincial, se prefiere a los signos nacionales que nos unen y que son numerosísimos. Y las iglesias católicas se vacían en masa como símbolo de la apostasía de toda una nación que fue grande gracias al Catolicismo y que hoy se suicida abandonándolo.

Y no hay más vueltas que darle: un “pecado original” de la derecha, un dominio del lenguaje abrumador de la izquierda y un contexto mundial donde la izquierda, a pesar de los innumerables crímenes cometidos, aparece como superior ética y moralmente a la derecha han hecho que en nuestra patria los programas y las políticas de la izquierda y la derecha sean absolutamente intercambiables…con la enorme desgracia de que la derecha ha calcado a la izquierda.

De todas formas, no hay peor ciego que el que no quiere ver. No sé si alguno de Uds., amables lectores, ha intentado alguna vez convencer a algún votante bienintencionado del PP de que ese partido no tiene de derechas más que la imagen en su cabeza y que, en realidad, su programa y su política se parecen a las de la izquierda como dos gotas de agua. Hay tres reacciones posibles:

-       Mandarle a Ud. a paseo…a muy poca gente le gusta que le digan que está equivocado, que le han engañado.

-       Acabar reconociendo que es verdad pero que “los otros son peores”. ¿Peores?, le dirá Ud, ¡¡¡Pero si son lo mismo!!!, responderá Ud., y su interlocutor se enrocará en el mismo argumento y volverá a la carga, “los otros son peores”, tantas veces como Ud. intente convencerle de lo evidente.

-       Acabar reconociendo que es verdad pero que no hay alternativa. Y ahí, amigo, estamos mal porque tiene razón.

El voto a AP/PP no ha sido nunca un voto de convencimiento ni de ilusión. Siempre ha sido un voto de miedo, un voto de taparse la nariz, un voto muy mal llamado “útil”.

En efecto, antes del hundimiento de la UCD, Fraga llamaba a votar AP para que desapareciera Fuerza Nueva. El ministro y embajador de Franco siempre se jactó de haber “convertido” a los franquistas a la democracia. No, Fraga, no, lo que hiciste fue traicionar los principios y valores que juraste defender y engañar a millones de españoles de buena voluntad. Como tu colega Adolfo Suárez.

En efecto, antes del hundimiento de la UCD, Fraga llamaba a votar AP para que desapareciera Fuerza Nueva. El ministro y embajador de Franco siempre se jactó de haber “convertido” a los franquistas a la democracia. No, Fraga, no, lo que hiciste fue traicionar los principios y valores que juraste defender y engañar a millones de españoles de buena voluntad. Como tu colega Adolfo Suárez.

Después de la desaparición de la UCD, porque había que agrupar los votos y evitar la dispersión para batir al PSOE…¡¡¡13 años con la misma cantinela!!!

Durante los ocho años del Aznarato, porque el PP estaba en el gobierno y debía mantenerse.

Cuando la tragedia-ZP, la misma cancioncilla que cuando el corruptísimo Mr “X-González”: “hay que echar a la izquierda”…como si ellos fueran a traer algo mejor.

Y ahora, cuando ya los argumentos falaces de siempre empezaban a agotarse, el PP se ha inventado a Podemos, “el coco” que nos va a comer a todos si no votamos al PP.

Y después de haber constatado todo eso, ¿qué hacemos?, me dirá Ud. Porque diagnosticar está bien pero si no damos un tratamiento, el enfermo se nos muere.

Lo primero que deberíamos tener siempre en la cabeza son los dos versículos siguientes del Apocalipsis (Ap 3; 15-16): “Conozco tus obras: no eres ni frío ni caliente. ¡Ojalá fueras frío o caliente! Pero porque eres tibio y no frío o caliente, voy a vomitarte de mi boca.” La interpretación de ese libro sagrado es difícil. A pesar de ello, creo que este pequeño pasaje es revelador de lo que les espera a algunos. No hacen falta interpretaciones.

A partir de ahí, para el que no es tibio, para el que no quiera agachar las orejas en cuanto cruza un “rogelio” por la calle, el que quiere votar en conciencia, el que cree que no puede aparcar sus principios fuera de la cabina de voto, ¿qué le queda? Pues muchísimo trabajo. Y muchísimos malos ratos. Y muchísimas decepciones. E insultos. Y, si se descuida, alguna agresión. A cambio, una satisfacción enorme y la conciencia del deber cumplido.

¿Cómo? Le propongo una rebelión ética, moral y cívica.

Sí, ¡cojones!, un puñetazo en la mesa y decir “¡esto se acabó!” y empezar a decir alto y claro que:

Odiar a la patria no es progresista: es un parricidio.

Asesinar niños en el vientre de sus madres no es progresista: es una masacre.

Acabar con la familia no es progresista: es el suicidio de toda la Sociedad.

Una Economía basada en los impuestos confiscatorios, en los subsidios y en las ayudas no es progresista: es un robo organizado.

Premiar a los vagos, a los caraduras que viven de los demás y a los enchufados no es progresista: es un verdadero desmán contra los trabajadores y los ahorradores, contra el esfuerzo y el mérito.

Odiar las creencias religiosas de la nación entera no es progresista: es una persecución.

Y todo eso a los amigos, a los compañeros de trabajo, a la familia, en la fábrica, en la oficina, en la Universidad, a la salida de misa, en el partido de fútbol, dando una vuelta con la bici, en el supermercado, en las redes sociales, tomando una caña o paseando a los niños.

Somos muchos, muchísimos más de lo que Ud. piensa…pero nadie, o casi nadie, para ser más justo, se atreve a dar el primer paso. Por miedo, por vergüenza, por el “qué dirán”.

Hay que levantar el culo del sofá del salón. Las asociaciones, los clubs, los grupos, los institutos, los digitales, los fanzines, los grupos de presión…tienen que surgir como champiñones. Tenemos que incendiar las redes: Twiter, Facebook, Instagram, Snapchat…tienen que ser nuestro segundo hogar. Participar en los foros. Argumentar. Convencer. Manifestarse. Dar la cara. ¡Y unirnos! Acabar de una vez con esa costumbre tan española de preferir ser cabeza de ratón que cola de león.

Y siendo originales. Sorprendiendo. Estando allí donde no se nos espera. Defendiendo causas que la izquierda nos ha robado y que no son suyas.

Esto se tiene y se va a acabar. Con una actitud militante, combativa, gallarda y viril vamos a acabar con la tibieza. Porque queremos acabar con el chantaje permanente del mal llamado “voto útil” o también “mal menor” porque no es útil pero sí es un mal, no “menor” sino enorme. Y les vamos a decir a los tibios, a los cagalindes, a los melindrosos que no nos valen. Que nos han traicionado. Que nos han vendido al enemigo. Que ya no engañan a nadie. Que son una mala copia de la izquierda. Y que no nos vengan una enésima vez con la historia del “poli bueno” y del “poli malo”. Que ya nos la sabemos. Estamos hartos de verla en las pelis. Que Aznar no es el bueno y Rajoy el malo: ¡¡¡son los dos pésimos!!! Que Esperanza Aguirre no es la buena y Montoro el malo: ¡¡¡son los dos pésimos!!! Que Mayor Oreja es el bueno y Oyarzábal el malo: ¡¡¡son los dos pésimos!!! Ya sólo engañáis al que se deja y al que no quiere ver la realidad.

Y que nosotros no estamos anclados en el pasado sino mirando al futuro pero que no por ello nos avergonzamos de una herencia doctrinal que es intemporal. Sí, amigos, porque no nos tenemos que avergonzar de la aportación política e intelectual del Tradicionalismo, de los logros del franquismo, de la fidelidad suprema de los carlistas y del soplo de aire fresco que trajo la Falange, de los valores y principios que emanan del Catolicismo y que modelaron Occidente. Porque la mayoría de nosotros no somos falangistas, o franquistas o carlistas pero sí reconocemos que nuestro tronco ideológico está sustentado en buena parte por esas raíces y por los valores que enunciábamos en nuestro primer artículo de esta serie.

Y que nosotros no estamos anclados en el pasado sino mirando al futuro pero que no por ello nos avergonzamos de una herencia doctrinal que es intemporal. Sí, amigos, porque no nos tenemos que avergonzar de la aportación política e intelectual del Tradicionalismo, de los logros del franquismo, de la fidelidad suprema de los carlistas y del soplo de aire fresco que trajo la Falange, de los valores y principios que emanan del Catolicismo y que modelaron Occidente. Porque la mayoría de nosotros no somos falangistas, o franquistas o carlistas pero sí reconocemos que nuestro tronco ideológico está sustentado en buena parte por esas raíces y por los valores que enunciábamos en nuestro primer artículo de esta serie.

Y vamos a desenmascarar a todas esas organizaciones satélites de los tibios, de los peperos, que no sirven para otra cosa que para engañar a la gente buena: los presuntos pro-vida que se manifestaban contra la ley sociata de 2010 y que no han movido ni un dedo durante los cuatro años de la misma ley asesina con Rajoy, o las presuntas organizaciones de víctimas del terrorismo que gritaban contra zETAp y enmudecieron cuando los peperos liberaron a decenas de asesinos, o las presuntas organizaciones pro-familia que a cambio de subvenciones no denuncian ni una sola tropelía de sus jefes, o las organizaciones presuntamente de defensa de la escuela privada que aceptan sin chistar la ideología de género de Cifuentes o tantas otras. Noooo, tibios. Noooo, falsos. Se acabó. No os queremos. No os creemos. No confiamos en vosotros.

Y vamos a decirles a los rojos que de ellos no aceptamos ni una lección de ética y menos aún de moral. Ni una sola de aquéllos que defienden el genocidio de más de cien millones de personas en el s.XX, y la tiranía en naciones enteras, el hambre en Cuba y Venezuela y el asesinato de los más débiles. Ni una lección de honradez de los que roban a manos llenas y de los que defraudan en cuanto pueden. ¡No!, no sois superiores a nosotros. Ni mucho menos.

Y ya no bajaremos la mirada ni una vez más, ni nos callaremos ni una vez más, ni les reiremos las gracietas ni una vez más. Porque lo “progre” es “retro”, lo “guay” es rancio la coleta morada es mugre y las rastas del tiparraco ese de Potemos que está en el Congreso es pura roña.

Y cuando cada uno de nosotros, que somos muchos, nos rebelemos, empezaremos a crear el caldo de cultivo para producir una auténtica revolución que alumbrará nuevos partidos o, mejor, movimientos políticos dispuestos a defender sin tibieza los principios y valores de la verdadera derecha. Nuevas asociaciones firmes en los principios y no infectadas de cobardía. Nuevos medios de comunicación alejados del rebaño políticamente correcto.

¡Es posible!

Aunque alejados más o menos de nuestros postulados, ahí está el ejemplo de PoTemos que, aunque apoyado por los lacayos mediáticos del PP, tienen mérito de haber construido un partido con ochenta escaños en cuestión de pocos años. O Ciudadanos, con menos escaños pero con mucho mérito por su origen catalán. O el partido Alternativa por Alemania que está haciendo temblar los cimientos del aburridísimo consenso político alemán, o el UKIP británico o el Tea Party norteamericano…

¡Es posible!

Todos esos surgieron de la nada pero previo a todo ello hubo un caldo de cultivo que facilitó su eclosión: para C’s el sentimiento de abandono de los catalanes que se sienten españoles por parte de los partidos (presuntamente) nacionales y las denuncias de un grupo de intelectuales y universitarios, el UKIP británico por un sentimiento anti-Unión Europea no representado por los partidos del Sistema, el Tea Party por el abandono de los principios y los valores por parte del Partido Republicano (¡vaya!, ¡vaya!, ¿les suena?), etc., etc.

Ya estamos tardando.

¡La cabeza alta! ¡El corazón henchido de esperanza! ¡A por ellos, que son pocos y cobardes!

Les espero en la trinchera.