Tras la derrota del FC Barcelona ante la Real Sociedad por la mínima, al Atlético de Madrid se le abre una nueva esperanza con la que no contaba hace apenas unas semanas: la de llevarse la Liga. Porque los culés se han dejado por el camino 8 de los 9 últimos puntos a los que aspiraba, lo que ha puesto a los rojiblancos a tan solo 3 puntos del líder. Simeone y los suyos ya no solo amenazan a los blaugrana en la vuelta de la Champions. La Liga ha dado un giro de 180º y se presentan como uno de los firmes candidatos a ganarla. La competición está abierta.

 

El Calderón espera el duelo de la vuelta de Champions ante el Barça, por lo que los rojiblancos han tomado muchas precauciones ante el Espanyol, reservando energía y teniendo paciencia para llevarse un triunfo que les permite amenazar al Barça ahora también en la Liga. Pape Diop abrió el marcador para los locales en el 28’, pero el Atlético de Madrid empató gracias a Fernando Torres, que está en racha, en el 34’. Griezmann puso a los suyos por delante en el 57’ y Koke sentenció en el 88’.

 

No cabe duda de que Fernando Torres está en racha. Y por eso el fuenlabreño lloró en los vestuarios del Camp Nou el pasado martes, después de ser expulsado por doble amarilla y dejar a su equipo con 10 durante la mayor parte del encuentro. Será una baja importante este miércoles en la vuelta y en casa, el Calderón.  El Atlético lleva llorando por él desde entonces.