Franco provoca una doble obsesión política: en unos (PSOE, comunistas y separatistas), por recordarlo y calumniarlo sin freno;  en otros (PP) por olvidarlo después de condenarlo. Ninguno de ellos muestra el menor interés por exponer la verdad histórica. Es una verdadera enfermedad.
Podríamos pensar que los problemas actuales apenas tienen relación con aquel pasado, pero una breve reflexión nos indica lo contrario. Los mayores problemas que tiene España actualmente son la disgregación de la unidad nacional y el ataque a las libertades. Y casualmente los causantes son los mismos problemas y partidos que dieron forma al Frente Popular y a la guerra civil.
Y solo hay una manera de superarlos: restableciendo la verdad histórica. De otro modo la enfermedad puede terminar siendo mortal.
La falsedad de las versiones  promovidas por el PSOE, separatistas y  PP sobre la república, la guerra y el franquismo queda palmariamente probada con esto: para sostenerlas precisan una ley  anticonstitucional  que ataca las libertades más elementales. Saben que el debate libre dejaría al descubierto el “Himalaya de falsedades” en que se basa su política.