Entrevistamos a Manuel Andrino, Jefe Nacional de La Falange, que nos habla del acto convocado en la puerta del Teatro de la Comedia, el viernes día 29 a partir de las 8 de la tarde tras no poderse celebrar el sábado a las 12 como estaba inicialmente previsto.

¿Por qué tienen un acto conmemorando el mítico acto del teatro de La Comedia?

Los falangistas llevamos recordando aquel 29 de octubre de 1933 desde el año siguiente, en plena II República, e incluso en plena Guerra Civil. Fue el pistoletazo de salida de un nuevo discurso político, ilusionante, revolucionario, distinto, que buscaba superar la visión partidaria y sectaria de la izquierda y de la derecha que nos llevaban de forma inevitable al enfrentamiento y a la división.

No fue propiamente la fundación de Falange, pero quedó en el imaginario colectivo de muchos …

Falange Española no tuvo ningún acto “oficial” de presentación como organización política, por lo que, efectivamente, aquel acto del Teatro de La Comedia, significa para los falangistas, la puesta de largo del mensaje que lanzaría a miles de españoles a las calles y a los campos de España en busca de la Unidad Nacional y de la verdadera Justicia Social tan necesitadas entonces, y tan necesitadas hoy.

Es un acto meramente político reivindicando precisamente el derecho a celebrar este tipo de actos, que la inicua ley de memoria democrática quiere impedir.

Esa basura de ley aprobada en esa alcantarilla llamada Parlamento español, trata de impedir nuestra libertad a expresar lo que pensamos y lo que queremos para solucionar los tremendos problemas que tiene nuestra querida nación y nuestros conciudadanos.

Pretenden imponer su verdad y borrar y mentir sobre lo que pasó en aquella II República, en la que desde el mismísimo 14 de abril de 1931, buscaron eliminar física y políticamente al menos a la mitad de la población de España.

Es un acto político en el que recordaremos lo que sucedía en aquellos momentos pero, y sobre todo, analizaremos la actualidad política en la que nos encontramos, con una ruina política, económica, moral y social sin precedentes, buscando soluciones de presente y de futuro para mejorar las condiciones de vida de los españoles, que es para lo que los falangistas nos dirigimos a la opinión pública, aquel lejano 29 de octubre de 1933.

¿Quiénes serán los oradores?

Hablaremos Norberto Pico y yo mismo, y en nombre de la Hermandad de la Vieja Guardia, suponemos que su presidente, el camarada Carlos Batres o quién ellos designen.

¿Esperan como siempre amenazas de quienes les niegan el derecho a existir?

Esa basura que le hace el juego a este sistema liberal, monárquico y partitocrático, intentó molestar e intimidar todo lo posible a los dueños del local donde se iba a celebrar el acto, a través del anonimato y de la cobardía de las redes sociales, ya que no suelen tener la valentía necesaria para presentarse allí, porque cuando lo han hecho, ya saben que no han conseguido que se suspendiera el acto y encima se han ido calentitos para casa.

Precisamente por ello, hay que seguir con más convencimiento.

Lo más triste es que si todos estos imbéciles que sirven de tontos útiles a quienes precisamente les oprimen y les esclavizan a diario, nos oyeran y supieran lo que decimos, estarían mucho más cerca de nosotros de lo que jamás imaginaron, porque nuestro mensaje no va dirigido a los oligarcas, a los corruptos, a los magnates de los grandes bancos, empresas y multinacionales que buscan acabar con los derechos sociales y laborales de esos trabajadores y de esas clases medias que levantaron este país después de la Guerra Civil.

¿Podría decirnos la hora y lugar del acto?

Hemos convocado en la misma puerta del Teatro de la Comedia, el viernes día 29 a partir de las 8 de la tarde. Y ya se ha recibido autorización por parte de la Delegación del Gobierno en Madrid.

¿Podría mandar un mensaje final para el que quiera asistir de buena fe a conocer a La Falange?

Quienes acudan van a oír discursos políticamente incorrectos, que seguramente merecerán la atención de esa llamada fiscalía del odio que funciona al servicio del poder político de turno, y que a través de esa nueva reforma de la ley de memoria “democrática” intentará impedir que se pronuncien, impidiendo que se celebren actos como el de ese día.

Llevamos ya demasiado tiempo diciendo lo mismo para que ahora pretendan callarnos utilizando su represión en forma de guardias de la porra o de personajes con toga que utilizan una presunta justicia que ni está ni se la espera, para medrar y para situarse en el escalafón lo más arriba posible, prevaricando contra los falangistas sin ningún tipo de pudor ni de vergüenza.