Entrevista a Marcel García. Nacido en Amposta, en el Delta del Ebro, se mudó a Madrid hace dos años. Aprendió composición y producción musical, y compone, escribe y graba sus propias canciones. Aficionado al deporte, las artes marciales, la música y actuar en videoclips. Dedica mucho tiempo a leer e investigar temáticas de actualidad y participa activamente en la batalla cultural desde su canal de YouTube Marcel García https://www.youtube.com/channel/UCKLor_Qj8VwXDpnnD8K8K2Q

 

Cuando una emprende una lucha siempre hay algo que empuja a dar ese tipo de paso, un hecho que rebasa el límite o una situación personal. ¿Qué fue lo que le llevo a entrar en esta batalla cultural?

Yo arranque haciendo “Transfobia”, que fue mi primer single como cantautor. Cuando yo lancé esta canción sabía que podía ser un poco polémica, lo que no esperaba fue el tipo de reacción de la masa. Se ve que el videoclip llegó a diferentes grupos LGBT de Twitter y Facebook, y pronto empezaron los insultos y las denuncias. Cuando vi esta reacción en masa y, sobre todo, vi a gente de mi entorno que en un principio me aplaudía, gente que incluso había participado en el videoclip y en la grabación de la canción, distanciarse de mí y subirse al carro de los que me agredían, me di cuenta de que estaba pasando algo. Y es que la gente tiene miedo a decir lo que piensa y ante ciertas reacciones renuncia a expresar su opinión. A partir de ahí decidí hacer lo contrario, decir lo que pienso y hablar de estos temas que voy tratando.  

El miedo a llevar la contraria a la mayoría.

Exactamente, y además esto genera también un silencio cómplice. Si no puedes hablar y decir lo que piensas, y solo puedes repetir lo mismo que aquellos que están de acuerdo con lo políticamente correcto, se genera un problema muy grave y es que los que piensan distinto acaban diciendo lo contrario de lo que piensan por miedo, y al final incluso cambian de manera de pensar porque no hay nadie que defienda su postura original.  

La ciudad de Nueva York reconoce 31 géneros. En España aún no tenemos una lista de géneros, pero seguramente la estadounidense se quedará corta. ¿Cuál cree que será la próxima letra del lobby LGBTIQ?

Ellos van a sumar y creo que van a meter todo el abecedario. Menos la “H”, la única que no va a entrar seguro será la “H”. Lo que es preocupante es que las asociaciones pedófilas, como NAMBLA, quieren añadir la letra “P” e integrarse en ese colectivo y normalizar la pedofilia, utilizando el victimismo y el cuento de que al pedófilo se le discrimina y que es un incomprendido. Afortunadamente los LGBT no están por la labor. Yo tengo seguidores homosexuales y consideran la pedofilia una aberración.

Es cierto que en los últimos años se está produciendo una hipersexualización de los menores. Tenemos el caso de Desmond, el niño drag-queen, o la polémica por la película “Cuties” de Netflix. Y luego está la cuestión de qué si puedo decidir mi género y cambiarlo a voluntad, ¿Por qué no voy a poder decidir mi edad?

A ver, aquí pasan dos cosas. El tema de los pedófilos es cada vez mayor en las redes sociales, redes que persiguen la disidencia, pero son muy laxas con los grupos de pederastas. Y por un lado tenemos a estos pedófilos ganando terreno y por el otro el tema de los derechos sexuales de los menores. Ellos, amparándose en la teoría de la sexualidad de Freud, dicen que los niños también son seres sexuales. Como estamos en la época de los derechos, pues los niños tienen que tener sus derechos sexuales. Ahí va a haber un encontronazo y esto es lo que tenemos que advertir e intentar que no pase. Y luego lo que comentas, cuando alguien se autopercibe trans-edad, como es el caso de Stefonknee Wolscht, un hombre de 52 años y 120 kilos que se percibe como una niña de 6 años e incluso tiene padres adoptivos. Y esto nos parece progresista, nos parece revolucionario y que rompe las barreras. Con este tipo de cosas podemos tener problemas muy graves. Es una locura. Y es que es algo muy básico, no hace falta ser un científico o un intelectual, simplemente hace falta tener sentido común.

La gente cada vez desconfía más de los medios de comunicación tradicionales, pero vemos que plataformas como Netflix y HBO se están convirtiendo en los altavoces de todas las ideas de la corrección política. Ya se hacía con el cine, que también repite los mismos mantras, pero la producción de series y películas de estas plataformas es abrumadora. ¿Cómo se puede hacer frente a esta propaganda?

Ellos saben perfectamente que es fundamental controlar la cultura para tener la cabeza de la gente bien amueblada y que no se escape nada a las elites. Netflix y este tipo de plataformas tienen un propósito en ese sentido. ¿Cómo protegerse contra eso? Es muy difícil, estamos a unos niveles de manipulación tan elevados que a mucha gente le cuesta darse cuenta de esto, sobre todo los jóvenes que son los que más lo consumen. Yo creo que hay que utilizar las mismas estrategias que usan para corromper, pero para el bien. Los que estamos despiertos tenemos que hacer lo posible para revertir estos mensajes. Esta es una de las cosas que se pueden hacer, canciones, películas, etc. Pero claro, no somos Hollywood ni tenemos recursos ilimitados, entonces tenemos que recurrir al ingenio y usar las redes sociales. Aún tenemos las redes sociales, con una independencia cada vez menor, pero hay que luchar en todos los frentes posibles.

Es cierto que cada vez hay más gente dando la batalla cultural en las redes sociales, aunque también hay cada vez más censura. ¿Ha sufrido esa censura su canal o recibido denuncias por parte de algún colectivo?       

Bueno, constantemente tengo problemas con todas las redes sociales, sobre todo con YouTube que es la que más utilizo y donde más seguidores tengo. Por ejemplo, hice un video hablando del tema del coronavirus, hablando de que la OMS no era una organización tan de fiar como nos estaban haciendo creer, y YouTube eliminó el video, con casi medio millón de visitas, porque no permite que se hable mal de la OMS. He sido censurado como prácticamente todos los que hablamos de estos temas.

¿Qué opina de la pandemia? ¿Hasta qué punto cree que nos han engañado?

Nos han engañado desde el principio en muchísimas cosas y en muchas preguntas que no se están contestando y que se tendrían que contestar. De entrada, hay una cuestión fundamental. ¿Por qué China y Taiwan el 31 de diciembre informan juntas de esto a la OMS? Taiwan había informado previamente, pero la OMS la ignoró hasta que también lo hizo China. Esto prueba que la OMS es cómplice de China. ¿Y por qué la OMS tarda un mes, hasta el 30 de enero, en informar al resto de gobiernos? Y justamente una semana antes de que la OMS informe al mundo, aparecen los dos primeros infectados en Italia, dos ciudadanos chinos que volaron de Wuhan a Italia. ¿Y por qué en España si sabíamos lo que estaba pasando en Italia nos quedamos con las fronteras abiertas? Taiwan lo primero que hizo fue cerrarse y prácticamente no ha tenido coronavirus. Es difícil pensar que no exista alguna intencionalidad porque cuesta achacarlo todo a la incompetencia.

Quería preguntarle por un asunto que ha tratado en su canal, que es el caso del padre Custodio. Él hizo unas declaraciones sobre el Corán, en las que no inventa nada, simplemente cita lo que se dice en ese libro, y ha sido perseguido por la fiscalía de odio y condenado, argumentando que en su caso su delito es peor porque se trata de un sacerdote.

El padre Custodio lo único que dijo fue lo que pone el Corán, y él cita la Sura 9 que dice explícitamente que hay castigar a los infieles, y los infieles para el Islam son todos los que no son musulmanes. Esto, si lo dice un imán, es libertad de expresión y hay que respetar que se trata de una cultura y una religión distinta, y como protestes eres islamófobo. Pero si el que dice esto es un sacerdote católico, entonces automáticamente se transforma en islamófobo porque quieren hacernos creer que el Islam es la religión de la paz. Es una contradicción tan grande que no se puede entender de ninguna manera.

La verdad es que vivimos en un mar de contradicciones.

Sí, es una más. Tenemos también a las feministas a las que esto tampoco les parece mal. Las mujeres musulmanas tienen que llevar velo porque se considera que el cabello representa la sensualidad femenina y puede despertar la debilidad del hombre, y en España ninguna feminista protesta por esto. En la España del feminismo son los “súper-fascistas” y de extrema derecha de VOX y la gente con sentido común la que dice que las mujeres aquí no tienen que llevar el velo. Y las feministas calladas, es más, en Cataluña hay una diputada musulmana de Esquerra que hace dos años salió con su velo en el parlamento catalán diciendo que teníamos que tener mucho cuidado con que VOX gane escaños porque es un partido muy machista. Es increíble.

Otro ejemplo de estas contradicciones fue lo ocurrido con la expulsión del partido feminista de Podemos. ¿No cree que todas estas contradicciones tienen que explotar algún día?

Si, ahora por ejemplo están las TERF, que son feministas que están en contra de los transexuales, porque dicen que si ellas están oprimidas por el hecho de ser mujeres, pero ahora resulta que hombre y mujer es lo mismo y puedes cambiarte de una cosa a la otra, toda su lucha deja de tener sentido. Al final, son conflictos internos, porque cuando tú trabajas con un saco de mentiras se crean estas contradicciones. Si no trabajas con la verdad, no vas a solucionar nunca los problemas.      

Desde luego una sociedad basada en mentiras no puede funcionar.

No, que va. Esto sobre todo se está lanzando sobre los más jóvenes, pero está mal, la gente es infeliz. Tienen que descubrir que por mucho que se cambien de género, o que se victimicen o que cobren paguitas del Estado, no van a ser felices por eso. Seremos felices teniendo familia, teniendo amigos, teniendo gente en la que confiar, trabajando, esforzándonos, cumpliendo nuestras metas. Esto es lo importante, todo lo demás, victimizarnos, lloriquear, hacer tonterías, no sirve de nada. Lo que pasa es que a la gente le están haciendo creer que la gran conspiración está en el patriarcado, están enfrentando a hombres contra mujeres, a blancos con negros, a homosexuales con heteros, y todo para que la gente no descubra lo elemental, que no es tan difícil hacer las cosas bien.

Has citado la confrontación de blancos contra negros. Pese a que los datos desmienten su narrativa, nos bombardean con el Black Lives Matters.

Exacto, y se utilizan siempre casos aislados para hacer creer a través de los medios de comunicación qué es lo que pasa todos los días y a todas horas. Al final los medios de comunicación tienen el poder de crear el relato y la percepción de un problema que puede ser pequeño, pero lo pintan como algo catastrófico y hacen que lo tengas en la cabeza todo el día. Además, esto del Black Lives Matters ha sido una campaña política muy bien utilizada. Si buscas Black Lives Matters en Google Trends, que se usa para saber la cantidad de veces que se busca un término en Google, encuentras que se buscó muchísimo en 2016 y ahora en 2020, los dos años electorales en Estados Unidos. Este movimiento se lanza como parte de una campaña política.