**Con los indultos llegó la hora del rey. Los indultos eran un golpe brutal a la democracia, a la unidad de España y dejaban al rey como un pelele después de su discurso  de 2017.  La mafia del Doctor debió de tener un momento de susto, porque el rey podía oponerse constitucionalmente a la firma. Pero el disgusto pasó. El rey “olvidó” su viejo discurso y adoptó el tácito de la profanación de la tumba de Franco, cuando el Doctor Estafas tomó la medida a la monarquía y a los gerifaltes de la Iglesia. 
**¿Cómo se puede defender a la monarquía si el propio rey se doblega a los ataques de las mafias? ¿Cómo se puede defender a la Iglesia si sus jefes son una pandilla de golfos capaces de cooperar con quienes profanan la tumba de quien la salvó del exterminio?
**El viaje del Doctor Macarra a Usa recibe una atención desmedida en los medios.  Ese viaje y tantas otras maniobrillas de distracción carecen de la más mínima relevancia. Sirven  para que los bobos  desvíen su atención del golpe de estado permanente que el Macarra representa.
**El fulano del Master denuncia “corruptelas” del Doctor a favor de Maduro. ¿Sólo a favor de Maduro? ¿Y quién es el del Máster para acusar de corrupción a un Doctor tan corrupto como él, empezando por sus títulos universitarios?
**Los juegos olímpicos actuales nada tienen que ver con los de Grecia. 
**Los ataques de Zapatero y el Doctor al Valle de los Caídos solo demuestran una cosa: que en los dos casos se trata de auténticos criminales. Que deben ir a la cárcel o convertirán en una cárcel a España.
**Dicen que Rabat o los separatistas “desafían” al Doctor. Más bien colaboran todos juntos contra España y la libertad.
**Muchos analistas creen que los ataques del Doctor al Valle de los Caídos responden a “electoralismo”. Muy al contrario, responden a un proyecto político y a un programa de destruir la herencia de Franco: la unidad de España, la democracia y la paz social.
**La inanidad intelectual a que ha llegado el periodismo español se manifiesta en su aceptación del lenguaje corrupto del gobierno. Todos hablan de la ley de memoria chequista como “memoria democrática”.