La Organización Mundial de la Salud (OMS) no es un alma benéfica, filántropa y benefactora de la humanidad. Funciona como una agencia privada mediatizada por fondos de inversión, donaciones particulares y aportaciones de los Estados. 

EEUU acaba de cancelar su aportación dineraria a la OMS.

El Presidente estadounidense Donald Trump ha vuelto a lanzar una verdad: la OMS ha blanqueado miserablemente al régimen comunista chino y ha disfrazado con parabienes a un gobierno déspota que ocultó la propagación del virus y su nacimiento.

Trump ha declarado que el dinero que aporta EEUU a la OMS (el 27 por cien de su Presupuesto) no sirve para luchar contra el cáncer, el SIDA ni ninguna pandemia sino para mantener mentiras políticas como que China es el ejemplo de combate contra el Coronavirus. Por ello el presidente norteamericano ha ordenado suspender la aportación de más 400 millones de euros que EEUU hacía a este organismo. China, con 36 millones de aportación a este ante, ha sido la gran beneficiada por este organismo mediatizado e hipócrita. 

La OMS ha servido para que los Estados occidentales, hoy rodeados de muertos y miedo, no tuviesen información real en tiempo y forma sobre el riesgo y la expansión del virus.

La OMS no dijo nada sobre la letalidad del virus y su alcance internacional de mortandad en noviembre de 2019, cuando el virus estaba desatado en China y fuera de control.

La OMS, basada en el buenismo y la corrección política progre, alertó contra el cierre de fronteras que países como EEUU estaban llevando a cabo desde enero respecto a los pasajes chinos, y promovió la apertura de fronteras animando a no sembrar racismo ni odio contra el país asiático.

La OMS no ha apercibido a China sobre sus mentiras cuando el gobierno de Pekín lanzó la trola de los “3300” muertos por Coronavirus en ese país. La comunidad científica norteamericana sabe que por el número de enterramientos, el de desplazamientos poblacionales y el de hospitalizados que se registraban en China durante la crisis del coronavirus, la cifra de 3300 fallecidos es absurda y que podrían ascender a más de 136.000.

La OMS está intervenida por el dinero y la influencia de personajes tan nefastos y globalistas como Bill y Melinda Gates, que al servicio del partido demócrata de Hillary Clinton, ya han anunciado que van a donar 250 millones de dólares para suplir el “vacío” dejado por el malvado “ogro” Donald Trump.

La OMS tampoco ha dicho la verdad sobre el virus chino. Cada vez somos menos los que nos tragamos la mentira de que surgió de un mercado de animales de Wuhan; un mercado con siglos de historia insalubre pero que…casualidades de la vida, emana un virus pandémico justo cuando existe a escasos metros un laboratorio de experimentación biológica y molecular de máxima seguridad cuyo accionista principal es George Soros.

La OMS ha sido negligente y falsaria: en diciembre, cuando la bomba vírica china ya bullía, debería haber recomendado cerrar las fronteras de los Estados con China así como hacer acopios masivos de material sanitario fundamental para combatir al virus instando a las Naciones a fabricar ese material de modo inmediato. Sin embargo prefirió esperar a finales de enero y a febrero –cuando la infección estaba ya extendida e internacionalizada- para advertir sobre la necesidad de poseer ese material sanitario, y no recomendó el cierre de fronteras. 

China aprovechó el intervalo de tiempo en el que la OMS no hizo nada para poner su maquinaria industrial a punto y fabricar todo el material sanitario que gobiernos torpes, inútiles e ineptos como el social-comunista español luego fueron a comprar obteniendo material trucado y defectuoso como los famosos “test fake” chinos. 

La OMS le ha echado un capote de oro al magnate George Soros; ha insuflado oxígeno al comunismo chino para que su peste, la peste china del coronavirus, le dé la oportunidad de producir el material sanitario que ahora le compran masivamente los Estados que están enriqueciendo a China con el negocio de la muerte vírica que ese país asiático creó.

Además, George Soros y sus esbirros mediáticos como la Red Internacional de Verificación de Datos en la cual están integrados “Newtral” y “maldita.es”, ya están haciendo la labor intoxicadora para blanquear al comunismo chino, hundir la imagen de Donald Trump y, cómo no, hacer que los partidos social-comunistas españoles entronquen el comunismo bolivariano con Europa Occidental para dinamitar definitivamente la civilización cristiana.

Al Plan Soros y a la OMS, junto a Bill y Melinda Gates y a grandes fondos de inversión interesados en especular con la miseria de las Naciones, les viene excelentemente hundir a Trump, empoderar a China, elevar al partido demócrata de EEUU y convertir a Europa en un lodazal de despojos a través de una España erigida en banderín de enganche del peor comunismo resucitado.