Es evidente que conforme pasan los días el (des)Gobierno de España centra todos sus esfuerzos en cualquier cosa que tenga que ver con tres puntos: remover el pasado, avanzar el la Agenda 2030 y legislar sin mucho sentido común. Si bien es cierto que el PSOE se ha caracterizado por poner en marcha leyes que no se han cumplido lo más mínimo (a título de dejemplo citaremos la Le y de la dependencia del año 2006), no es menos cierto que muchas veces se cumplen a rajatabla. Uno tema que estemos ante dos de estos casos. El punto de partida es la publicación en el Boletín Oficial de las Cortes Generales el pasado 18 de marzo de dos proposiciones de Ley que inician claramente el sesgo del ejecutivo: la de las medidas anti COVID y la de regulación de la eutanasia, en este escrito nos centraremos en esta última. Sin el ánimo de entrar en vicisitudes jurídicas, estamos ante la repetición de algo muy parecido a la Ley del matrimonio homosexual, es decir, España pasa de no tener nada legislado a ser de los pocos países en tenerlo y de los que más se implican. En eso si es eficaz la apisonadora socialcomunista de los picapiedra Pedro y Pablo.

Con la regulación de la eutanasia España es el séptimo pais del mundo en hacerlo, y de forma muy ámplia. Sinceramente, con lo acontecido en el último año, especialmente la muerte de manera miserable de nuestros ancianos en residencias, no creo oportuno el momento de la tramitación de esta Ley. Se puedo o no estar de acuerdo con el fondo, pero acordaremos que no es la forma ni el momento.

Una vez leída, con las enmiendas del Senado, uno tiene la sensación de que estamos ante un nuevo desaguisado jurídico, ya que se nota en el redactado y el preámbulo inicial la prisa por que se tramitase. Este hecho viene confirmado con la idea de que entre en vigor a los tres meses de su publicación en el BOE!!!! Con lo que seguramente será… a principios de julio. Con todo lo que está pasando en el sector sanitario, ahora hay que poner toda la maquinar burocratica-administartiva en marcha para contentar al gobierno picapiedra.

La ley en si no es gran cosa, define la eutanasia y explica como acogerse a ella, ahora bien ¿estamos los españoles preparados? ¿por qué se deja todo en manos de médicos? Me temo que conforme se publique en el BOE y antes de su entrada en vigor la maquinaria propagandística se pondrá en funcionamiento para tratar de convenceros de las bondades de la nueva Ley, siempre con los mismos argumentos: “es algo necesario, pone a España como país pionero, nos avanzamos al resto de democracias, etc.”

Ya es el colmo, cuando en varios puntos se cita a la eutanasia como un “derecho de la persona”, ¿Y EL DERECHO A LA VIDA? ¿Y EL DERECHO A UNA VIDA DIGNA? Eso no importa, ya que eso cuesta demasiado dinero a las arcas públicas.

Mientras la Economía se hunde le inflación se dispara y la deuda nacional española ya supone más del 117% del PIB, nuestros “representantes” se dedican a votar una nueva ley de muerte, como la del aborto y tantas otras.

Llama mucho la atención que en la misma nota de prensa del Congreso sólo le dediquen un línea, y la mayoría de los medios de comunicación lo mínimo de lo mínimo, una vez más no interesa debate social. Muy pocas voces se han oído en contra de esta tramitación de Ley, y la Conferencia Episcopal Española por no hacer, ni una nota de prensa, nada…. De seguir así, entre la baja natalidad de españoles autóctonos, leyes pro-eutanasia y aborto junto con “pandemias”, España camina hacia su final, al menos la España que hemos entendido durante siglos. Y ya saben, según ellos “es un tema de amplia preocupación social” …