¿Ruido de sables? Bien debiera haberlos. Y de togas, de birretes, de la calle y de todos cuantos rechacen el golpe de estado en curso:  “Más de 250 ((finalmente fueron 750)) Altos Oficiales Españoles ya retirados han manifestado su preocupación por el deterioro de la Democracia y de la Libertad en España. Los Veteranos Militares, que servimos dentro de la clase de tropa de las Fuerzas Armadas Españolas, deseamos adherirnos a este manifiesto, que no es más que un ejercicio del derecho fundamental a la libertad de expresión de los que fueron nuestros Superiores. Nuestra Voz y nuestro Sentir se une al expresado en dicho manifiesto. Somos parte fundamental de la Sociedad Española y esperamos y deseamos que se rectifiquen aquellas políticas gubernamentales que lesionan gravemente la Unidad y la Dignidad de España y la convivencia entre los Españoles“.


Abyección de la historiografía española
**Miseria de la historiografía española. Hay un hecho que define  perfectamente la miseria intelectual, moral y política de la historiografía española actual con escasas excepciones, y no solo de los memoriadores o chekistas culturales, sino de casi todos los demás: la ley de memoria histórica. La Academia de historia, los departamentos de historia, la universidad en su conjunto, tendrían que haberse sublevado  contra esa ley totalitaria impuesta por los que no podrían sostenerse en un debate libre, intelectual y democrático. En cambio  han aceptado, a menudo con entusiasmo, una ley que está envenenando el presente y el futuro del país, empujándolo a la tiranía de los demagogos y profesionales de la falsificación de la historia.