El 20 de noviembre, de 1975 fallece el Generalísimo Francisco Franco Bahamonde, y ante su cadáver, desfilan cientos de miles de españoles. El 21; D. Juan Carlos de Borbón, jura ante las Cortes Españolas; la sucesión, a título de Rey y la fidelidad a las Leyes Fundamentales. En la Presidencia del Gobierno, será por poco tiempo, Carlos Arias Navarro, un hombre sin fe en el sistema, que pronto será sustituido por un “alevín” del franquismo, encumbrado en el Movimiento, de manos del Opus Dei y de Herero Tejedor: Adolfo Suarez.

Este es el pistoletazo de salida, del derrumbe de España como Nación católica, conquistadora, descubridora, digna, patriótica, y en definitiva faro de Occidente, donde podían mirarse todos los países del mundo.

El 1 de abril de 1939, el Caudillo recogía las ruinas de la Patria, e iniciaba la ardua y sacrificadisima tarea, de volver a trazar un nuevo horizonte para España.   

Casi 40 años después, España volvía a estar en trance de muerte, paulatina y progresiva.

De la mano de hombres, sin Dios, sin Patria y sin Honor, se inició el desmembramiento de la obra del Caudillo. Personalismos, intrigas, envidias, afán de poder y protagonismo, anti catolicismo, masonería, comunismo y sobre todo “revanchismo”, fueron entre otros los virus y bacterias que iniciaron esa “lisis” infecciosa y destructiva, que emponzoño a España, como toda enfermedad infecciosa, no fulminante; sino “poco a poco”.

Las Cortes, deciden abrir un proceso constituyente “consensuado”, entre los oligarcas de los partidos con representación. Se somete a referéndum una Constitución, hibrida y contradictoria, atentatoria contra la unidad de la Patria, la religión y la familia.

La salud de España, es de diagnóstico grave; el desgobierno ucedista, llega hasta el mismo estamento castrense que había aceptado, el cambio de régimen.

Una ola de asesinatos, atentados, violaciones, huelgas constantes apoyadas por piquetes comunistas, paro elevadísimo, coste de la vida y hambre. Angustia, desánimo y asco, es la sensación que prevalece; seguridad quebrantada, fe en el porvenir pérdida.

La corona; en vida del Caudillo, conspiraba…. y conspiraba…. no por el bien de España, sino por su propio bien; de lo contrario durante la contienda hubiera empuñado un fusil, y no por el contrario hubiera permanecido de “vacaciones”, urdiendo planes y ratimagos para hundir a Franco.

Desde las columnas del “Alcázar”, se anunciaba la posibilidad de la creación de un frente de derechas, que aglutinara diversos partidos: teniendo como  límite moral el separatismo y el marxismo.

Desde ese momento la enfermedad está en fase de metástasis, teniendo como urdimbre, los “partidos políticos”.  Los partidos políticos, la enfermedad de España.

Decía José Antonio Primo de Rivera: “Nadie nace dentro de un partido político, ni perteneciendo a él; pero si nacemos en el seno de una familia, pertenecemos a un municipio y luchamos a través de una profesión o empleo”; sabias palabras….

La amenaza del separatismo en Cataluña y Vascongadas, ponía en un brete la unidad territorial de España;  el acoso combinado de los partidos y sindicatos de ideología marxista, colapsan la economía. Y mientras tanto, un elenco de “vientres orondos”, se disputan el poder de la derecha, obviando de la manera más ruin, mezquina y despreciable; el interés y honra de España.

Nuevamente la “bacteria” de la ausencia de Unidad de Propósito, por y para España.

La acción de ETA y GRAPO, es naturalmente secundada con apoyo logístico y material, de los partidos marxistas; los mismos que desataron el genocidio de 1936, el cual desato la contienda bélica y el alzamiento militar. Estamos en 1979 y resulta que 4 años antes, todo fluía como una seda; había paz, trabajo, seguridad, progreso….

El enemigo, queda difuminado; las luchas intestinas de los “gordos” derechistas por alcanzar la hegemonía y el poder, eclipsan la presencia de los  verdaderos  demonios; el marxismo, el separatismo y el terrorismo.

Y con estas mimbres, se va tejiendo el cesto hasta nuestros días.

2022: Trabajo y vida: desempleo, sueldos de miseria, precios de usura en los productos de primera necesidad, combustible por las nubes, energía eléctrica a precio desorbitante, gas lo mismo, transporte público a precio de limusina, alquileres de vivienda inalcanzables, coste de hipotecas para ricos, imposibilidad de que los jóvenes construyan una familia.

Han hecho de la muerte una alternativa, a través de la eutanasia, a matar a un ser humano lo laman “derecho a una muerte digna”, ¿y porque no se fomentan los cuidados paliativos para satisfacer el derecho a una vida digna?

Natalidad: Se fomenta el aborto y se penaliza la natalidad; a través de costes inviables de manutención infantil, cada vez hay menos nacimientos, la curva demográfica es más que preocupante,  y la solución de los “gobiernos”, es sencilla ¡¡necesitamos más inmigrantes!!

Educación: la educación queda en manos del “rojerío” Las escuelas se convierten en sectas adoctrinadoras de odio a España y todo lo que represente orden y ley, se odia todo lo natural y normal, se fomenta la lascivia, se articulan talleres donde una mujer se presenta con un pene de plástico y simula una felación, o bien posturas sexuales varias, conminando a los alumnos a escenificar dichas posturas en clase unos con otros.

El “usted”, ya no existe, los “buenos días” tampoco, dar las gracias ya no se estila, faltas de respeto, insultos a los mayores, los jóvenes en su ADN, carecen del “gen de la obediencia”, no se dejan aconsejar, han visto la vida por el ojo de una cerradura y se creen por encima de los mayores, desconocen la disciplina, el orden, la cultura del esfuerzo, el sacrificio, viven en un estado de absoluto y destructivo hedonismo. La palabra trabajar les produce prurito y sarpullidos, lo consideran un castigo en lugar de un deber, todo lo que suponga esfuerzo lo rechazan, prefieren vivir de la sopa boba del Estado a través de ayudas o saqueando a sus padres, o bien piensan en convertirse en un parasito a través de las redes sociales, para ganar dinero sin esfuerzo.

Secuestro del lenguaje: A la cobardía la llaman prudencia; a arrancar un feto de las entrañas de una mujer a pedacitos y tirarlo a la basura, lo llaman “Salud reproductiva” y a escenificar una felación en una clase en presencia de los alumnos, y otras aberraciones lo llaman “Salud afectivo sexual.”

Seguridad ciudadana: es una utopía. Las violaciones se suceden a diario, los asaltos callejeros varias veces al día y con violencia, el crimen organizado encuentra en nuestra Patria un vergel donde dar rienda suelta a su acción criminal, las fronteras no existen, venta de drogas, trata de mujeres, sectas destructivas, pederastas, violaciones por medio de la sumisión química, la propiedad privada no existe, los “okupas”, en forma de verdaderas mafias criminales, se permiten cometer delitos de usurpación de bien inmueble y no pasa nada,  la víctima se convierte en objeto de denuncia, pasa de ser sujeto pasivo a sujeto activo del ilícito punitivo, invirtiendo el orden, ya no del derecho positivo sino de la ley natural.  Los “okupas” reciben cursillos acelerados de “como ocupar una vivienda ajena sin que les pase nada” y los reciben a través del propio Ayuntamiento.

Ética y Moral:   esto actualmente, queda reservado a los “libros viejos”. Caravanas de travestidos inundan las calles, se producen actos de sodomía en la vía pública, en ocasiones ante la presencia de niños, en las fiestas organizadas en la vía pública, se orina, vomita, defeca y fornica, tras los contenedores de basura; a esto se le llama “desarrollo cultural y de ocio”. Los jóvenes beben alcohol hasta reventar, a través de la compra de botellas en “badulaques” y se entregan a la ingesta masiva, hasta llegar al coma etílico; algunos menores de edad.  Son frecuentes los vómitos y orines, en las esquinas de las calles y portales vecinales.

Un “deporte”, de moda es vandalizar el transporte público y acometer contra los vigilantes de seguridad a través de palizas y agresiones multitudinarias, destrozar todo lo que encuentran a su paso, “para ver que se siente”, después de una noche de borracheras.

Pero, en fin,…. hay Democracia. Lo más importante por encima del sustento, la vestimenta, el cobijo, el trabajo etc, es “poder opinar”; porque con Franco no se podía opinar.

Para empezar, opinar no es decir lo que se piensa; para eso solo es necesario hablar; para opinar es imprescindible el conocimiento de causa y ello se consigue a través de la cultura la documentacion y a través del esfuerzo para labrar esa opinión. Todo lo demás es charlatanería, verborrea, cuchipandas, sandeces y de esto son especialistas los medios de comunicación, formados por indocumentados que tan pronto te hablan de un volcán, como de la guerra de ucrania, o bien de los incendios, pasando por la economía, y sin dejar de lado el cambio climático.

Charlatanes, tuercebotas, vagos, maleantes, paniaguados, en definitiva parásitos que no valen para trabajar y además no quieren.

¿Qué futuro nos espera a los españoles y a nuestra Patria?

Catastrófico; pero no nos pongamos trágicos que conservamos aun lo más importante: “La libertad”.

La libertad para: morirnos de hambre, para estar en paro, para acabar en la cárcel por decir lo que uno piensa, para que te restrinjan tu derecho deambulatorio, para que te asalten, violen o maten; para que te obliguen a leer lo que quieren y no lo que uno quiere, para que te embarguen y arruinen la vida provocando tu muerte civil, para suicidarnos, para abortar, para pedir la muerte, para ver a asesinos ocupando escaños en el Parlamento,  libertad en definitiva para formar parte de esta agenda masónica y anticatólica, adoradora de Satán.

¡¡Y si no queréis ser libres, os obligaremos a que lo seáis!!