La Audiencia Provincial de Barcelona condenó a Leo Messi y a su padre a 21 meses de prisión por tres delitos fiscales, cometidos por defraudar 4,1 millones de euros a Hacienda durante los ejercicios de los años 2007, 2008 y 2009 al no haber tributado en España por los ingresos de 10,1 millones percibidos por los derechos de imagen del futbolista en esos años. La sentencia dictada por el tribunal no ha servido para terminar el proceso, ya que la resolución que analiza el fondo de este asunto no es firme y va a ser objeto de recurso.

 

Los fundamentos fácticos y jurídicos empleados por la Audiencia Provincial de Barcelona son bastante contundentes y son fruto directo de un raznamiento muy bien elaborado. Leo Messi se defendió alegando el desconocimiento de todo lo ocurrido, de modo que intentó sostener la existencia de un error de tipo conforme al artículo 14.1 del Código Penal, que establece que “El error invencible sobre un hecho constitutivo de la infracción penal excluye la responsabilidad criminal” y que “Si el error, atendidas las circunstancias del hecho y las personales del autor, fuera vencible, la infracción será castigada, en su caso, como imprudente ”. Sin embargo, han quedado probados diversos hechos que, vinculados lógicamente, sirven para comprobar directamente que el jugador de fútbol debía saber lo que estaba sucediendo con sus situación fiscal, siendo cierto que es responsable habiendo tenido una “ignorancia deliberada”.


El F.C. Barcelona ha impulsado una campaña para apoyar a Leo Messi por la sentencia condenatoria dictada contra el futbolista y contra su padre por los delitos fiscales cometidos. Según ha indicado Josep Maria Bartomeu en Twitter, quien ataca al jugador argentino, ataca al Barça y a su historia.

El artículo 118 de la Constitución Española establece que “Es obligado cumplir las sentencias y demás resoluciones firmes de los Jueces y Tribunales, así como prestar la colaboración requerida por éstos en el curso del proceso y en la ejecución de lo resuelto”. Por ese precepto, las resoluciones judiciales deben respetarse y ejecutarse en todo caso, siendo indiferente el contenido de las mismas y sin perjuicio de que puedan existir discrepancias jurídicas con lo señalado en ellas.

 

La campaña para defender a Leo Messi por su condena resulta absurda por servir para producir el rechazo al ordenamiento jurídico y a los órganos jurisdiccionales, que actúan conforme a la legislación. Como afirman los editores del blog ¿Hay Derecho?, “el que secunde este tipo de campañas debería tener claro que lo que está pidiendo es que haya personas por encima de la Ley”.