Curiosas "coincidencias" temporales, esta semana, de tres de los grandes cerditos. Cuchipandas en Davos con uno de los jefazos de la mafia mundial, Klaus Schwa (ese Lex Luthor de baratillo o, tal vez, Doctor Maligno de chichinabo), el que maneja a su capricho a Zelenski y a…Putin. La OMS (Organización de Mata Sanos), en la masónica ginebra, tenida para implantar la tiranía sanitaría mundial. Y los payasos milikitos de la OTAN (Organización Terrorista de América del Norte) en Estonia con su siniestras maniobras militares: 15.000 lacayos chupapollas (los llaman militares), entre ellos los españoles de las Fuerzas Armadas (precisión: Débiles Mamadas).

Nanochatarra destrozando tu cerebro

Y con este fiero panorama, hambrunas en lontananza, brota ineludible dossier de 53 páginas titulado Vacunas Covid y control de la población mediante nanoarredes inyectadas. Varios equipos de investigadores independientes de diferentes disciplinas han hecho desde junio de 2021 lo que las ilegítimas y dictatoriales autoridades “sanitarias” de los países occidentales no han hecho y no han querido hacer: observar el contenido de las timovacunas experimentales covidianas mediante microscopía y espectroscopia. Consolidándose lo afirmado en tantas ocasiones.

Tecnología WBAN (Wireless Body Area Network), pues. Red de área corporal, red de comunicación inalámbrica entre dispositivos de baja potencia, utilizados en el cuerpo, consistente en un conjunto móvil y compacto de comunicación entre, por ejemplo micrófonos, auriculares, sensores…Y transfiriéndose, con posterioridad, hacia la red WLAN (Wireless Local Area Network). O hacia Internet. Recordemos que una red de este tipo necesita antenas de tamaño nanométrico, que funcionen con antenas compatibles sobre bandas de la gama Tera Hertz (atroces ondas electromagnéticas mediante).

Qué contiene el matarratas transgénico de control digital

Grosso modo, somera descripción del raticida transgénico de control digita: exterminadora nanotecnología en las cuatro principales timovacunas covidicias (Pfizer, Moderna, AstraZeneca, Johnson & Johnson): hacia el transhumanismo, posthumanidad y más allá. Neuronas y ADN (mediante autoensamblaje de cristales del citado ADN), hondamente alterados. Y encontrándose, entonces, en los viales de las kakunas covidianas, lo siguiente:

- Nanoroutes y nanosensores

- Nanoantenas y nanoantenas plasmónicas

- Nanoantenas rectificadoras

- Hidrogeles para la nanotecnología

- Códecs (codificadores-decodificadores) y puertas lógicas

- Óxido de grafeno

- Nanopulpos de grafeno o hidras

- Patógenos (quiméricos)

Objetivos, en principio inconfesables, de la timovacuna covid

Y, en definitiva, ¿qué se pretende con el chute de estas mierdas (devenidas armas bacteriológicas) en nuestros cuerpos, aparte de enfermarnos/esterilizarnos y modificar nuestro genoma?

Esencialmente, dos grandes objetivos: La citada transhumanización forzada y forzosa de las poblaciones mediante la inoculación de complejas nanorredes(a través de la susodicha WBAN y, comunicándose con el exterior, utilizando el denominado y muy secreto protocolo OS TOOK) y, en el ínterin, apoderarse del control del cerebro humano, bocata di cardinale para las genocidas élites,  neuromodulación mediante, controlando remotamente la mente planetaria: mente colmena, pues.

Y más enfermedad, claro: patógenos (quiméricos) como Escherichia Coli,  Ébola y, clave, Marburgo, básicamente activándose todos con la salvaje 5-G: memento Marburg, ains el “profético” padre de Boris Johnson). Todo ello "vehiculado" por las nanotecnologías chutadas. ¿Ciencia ficción? Ains, tan real como la vida misma.

…¿Ciencia ficción? Sucinto, muy sucinto repaso. Modulación de la memoria humana a través del arrastre de ondas cerebrales. Nueva patente de Microsoft: interfaz de control mental. O el un sistema para asociar música con datos del estado cerebral.  O, por supuesto, Iphones conectados a tu mente. O una patente de dispositivo electrónico para cambiar los estados de conciencia del ser humano.  Todas – repito, todas- son patentes de dispositivos reales.

 

Apretujada síntesis

Programar comportamientos, “leer” tu mente (¿alma?), telequinesis y telepatía, vigilancia intracorporal mediante redes inalámbricas, transformar a la población humana en zombis (en la actualidad prezombis, con los putos móviles) mediante puerca nanochatarra incrustada en el tarro. La sacrosanta barrera hematoencefálica, con la sinapsis hecha trizas, absolutamente violada. Y tu libertad, hackeada. Definitivamente eclipsada. Batalla por el control de tu mente. Tan Orwell, 1984: a la vieja y nueva, novísima usanza. En fin.

LAS 53 PÁGINAS DEL REFERIDO ESTUDIO