De la mano del Padre Antonio Gómez Mir, respondemos como lo ha venido haciendo la Iglesia durante  siglos con las condenas pontificias:

Clemente XII  con el Primer decreto papal en contra de la Masonería:

La Bula In Eminenti Apostolatus Specula o In Eminenti - 1738

Benedicto XIV - Providas Romanorum - 1751

Pío VII - Ecclesiam a Jesu Christo - 1821

Pío VIII - Traditi Humilitati - 1829

Gregorio XVI - Mirari Vos - 1832

Pío IX:

Qui Pluribus - 1846

Quanta Cura - 1864

Etsi Multa - 1873

León XIII:

Etsi Nos - 1882

Humanum Genus - 1884

Para concluir con la última disciplina de la Iglesia sobre le tema, el Código de Derecho Canónico vigente y del año 1983, en donde se dice lo siguiente:

"Por tanto, no ha cambiado el juicio negativo de la Iglesia respecto de las asociaciones masónicas, porque sus principios siempre han sido considerados inconciliables con la doctrina de la Iglesia; en consecuencia, la afiliación a las mismas sigue prohibida por la Iglesia. Los fieles que pertenezcan a asociaciones masónicas se hallan en estado de pecado grave y no pueden acercarse a la santa comunión".

Hay que afirmar desde nuestra fe católica:

"Sólo Jesucristo es realmente el Maestro de la Verdad y sólo en Él pueden encontrar los cristianos luz y fuerza para vivir según el designio de Dios, trabajando por el bien verdadero de sus hermanos".