Pancho Primero de la Pampa y de la Pachamama, encíclica Laudato sí, infumable y antihumano bodrio dizque letrado para cualquier católico. Y no católico. Presentándose Currito ante la mafiosa y masónica Organización de las Naciones Unidas para vendernos la mula ciega (y sorda) de la "sostenibilidad" junto a un falsario ecologismo que van de la mano con la letal Agenda 2030.  “Justicia climática”, pues, que no es otra cosa que aniquilar aún más las libertades fundamentales y crear nuevas leyes e impuestos con la falsa excusa del cambio climático, otra brutal estafa, eso sí, ignorando intencionadamente la decisiva clave de la genocida geingería Elprogre ejército jesuita.

El ejército jesuita

Tras Panchito, recientemente su general superior, el Papa Negro jesuita, Arturo Sosa, "sugería" a toda la milicia jesuita presionar y llevar a cabo los cambios sin contar con los gobiernos-marioneta. Su plan fija data: próximo septenio. Como también son siete  los objetivos que pretender llevar a cabo al alimón con la despótica y predadora Agenda 2030, inhumanos 17 objetivos mediante.

El plan de Sosa: un todavía mayor control - físico, mental, digital...- sobre los seres humanos y sus recursos. Eso sí, habilidad verborrágica jesuita tan sólida y secularmente acreditada: todo deviene eufemismo. Economía ecológica, estilos de vida sostenibles, educación  ambiental o espiritualidad verde (¿pollas azules, no?).

El fariseísmo católico de toda la vida, pues, el puto tartufismo del católico medio astutamente incrementado por sus papas y popes. Vuestro divino maestro os describió a la perfección: raza de víboras, sepulcros blanqueados, que cerráis a los hombres el reino de los cielos (Mat, 23).

Mediante esta hipócrita coartada de apelar a los más vulnerables y marginados de la sociedad, la deletérea Nobleza de Roma se asegura que la agenda 2030 se vaya llevando a cabo aunque los propios gobiernos títeres del globalismo no quisieran colaborar. Manda quien manda. Cristianismo, veinte centurias de colosal y brillante (auto)engaño de masas.

¿Ecologismo? No: depredar recursos y eugenesia/genocidio planetario

 

World Wildlife Fund (Fondo Mundial para la Naturaleza), clave

El ecologismo - ecolojetas, pues – oficial que pretende “salvar” la naturaleza siempre ha estado liderado por las criminales familias de las nigérrimas y mundiales noblezas y realezas. Memento nuestro Rey Elefante, presidente honorífico del Fondo Mundial para la Naturaleza, conocido popularmente por las siglas WWF.

La siniestra y antiecológica World Wildlife Fund, el diablo disfrazándose de verde, comenzó su infausto deambular en 1961 tras una serie de iniciativas impulsadas por Julian Huxley, biólogo y hermano del autor de la genial distopía Un mundo feliz, Aldous Huxley. Curiosa "casualidad", vaya, semejante hermandad. Sus primeros directores fueron el príncipe Bernardo de Lippe-Biesterfeld (1962-1976), el entonces director del Royal Dutch Shell, John Loudon (1976-1981), y el “virus” Príncipe Felipe de Gran Bretaña, Duque de Edimburgo (1981-1996).

El “sostenible” y eugenésico/genocida Club Bilderberg, detrás

Recordemos también que el citado príncipe Bernardo fundó el Club Bilderberg (el equivalente de este masónico conciliábulo en la iglesia católica es el Grupo St. Gallen, férreo arquitecto del NOM), en Holanda, círculo de poder que encabezó hasta el año 1975. También fue miembro del siniestro Cuerpo de Caballería de las SS durante la genocida Alemania nazi. En la década de los setenta y con la ayuda de un inquietante empresario africano de nombre Anton Ruper, el príncipe Bernardo creó el Club de los 1001 para financiar las actividades del pestífero World Wildlife Fund. El poderoso miembro de la familia real holandesa invitó a conocidos personajes de todo el mundo para que donaran 10000 dólares a la organización.

En la lista de participantes “confidenciales” podemos leer los nombres del barón Edmond de Rothschild, David y Laurence Rockefeller, Peter Munk de Barrick Gold, Henry Ford, entre tantísimos y aciagos otros. La referida lista "secreta" de miembros incluye, entre otros, potentados tipejos de negocios con suculentas conexiones con el crimen organizado, corruptísimos (y caníbales) políticos africanos y el desarrollo medioambientalmente arrasador...

Depredar, expoliar, exterminar: timovacunas, detonante final

...Pues lo de siempre, neocolonialismo y eugenesia. Traduzcan: depredación, otra vez, vuelta de tuerca, de los recursos planetarios de los más países más pobres y sostenido genocidio poblacional planetario. Las timovacunas, espoleta. El Vaticano (hace tres años, el secretario de estado vaticano, Pietro Parolin, estrella invitada de la cuchipada anual del Club Bilderberg), hasta el cuello en el totalitario y asesino enjuague. En fin.