En San Mamés era el día, la fecha para acelerar en la Liga y que el Madrid se garantizara la posibilidad de depender de sí mismo de haber quedado a seis puntos del Barça y con dos clásicos por delante. Al equipo se le escurrió la oportunidad por su poca cabeza y malos pies. De nuevo un fallo multiorgánico. Con un agravante, se encadenan las jornadas y, por increíble que parezca, el gol se ha convertido en un problemón.

Discurre el calendario y Cristiano solo cuenta con un gol terminal en Getafe y otro de penalti-rebote al Málaga.

Sin remedio por el momento, este Madrid ya es el peor Madrid en la 14ª jornada desde la campaña 2008-2009, cuando Bernd Schuster fue mandado al exilio. Pero bueno, a Zidane, que no es el caso del entrenador alemán, lo visto en Bilbao le gustó.