La clase media herida de muerte se agarró a Isabel Natividad Díaz Ayuso como a un clavo ardiendo; como quien se aferra a la última tabla de salvación en su naufragio.  La clase media que es la mejor herencia de la transición, forjada ya en el anterior régimen que creó las condiciones para que surgiera tras el franquismo; vive de su trabajo como es lo normal, no entiende de política ni quiere otra cosa más que, la dejen trabajar en paz, vivir, y morir igualmente en paz.  El no ver el origen de las cosas, y sus causas, es quizá un motivo de que no hubieran entendido a VOX, aunque sí al estado triste en que España cae al abismo, por lo que surgió tal formación político-social, de extrema necesidad. La clase media lo siente pero no entiende esa relación entre el problema y la solución. Menos aún entendió quién acusa a VOX de extrema derecha y de lo peor. Ni tampoco cómo fue y es la izquierda, especialmente la gente joven. No existe tal extremo, más que en la necesidad de atajar la hemorragia que le causa la izquierda al acuchillar la nación. Es una trampa más de la izquierda que forma su naturaleza, y así engañó nuevamente a la derecha que conforma el grueso de la clase media. También ocurre que apenas conocen a Vox, por ser nuevo en la escena política, adonde estuvo condenado, por los demás partidos del arco parlamentario, a no existir, ni a permitir que lo conocieran, poniéndole siempre el "cordón sanitario", y toda clase de obstáculos. Por eso muchos, tienen una falsa imagen o no conocen a Vox: "desprecian cuanto ignoran", al no querer entender por qué le repudian.

Ni los vagos que se nombran trabajadores y se hacen sindicalistas de izquierdas, ni los maleantes y delincuentes que están sobre todo en el gobierno quieren nada de esto; todo lo contrario, consiguen la revolución permanente que acaba en el comunismo, porque viven muy bien de ese cuento macabro. Los malos disfrutan con el mal. Ninguna persona normal con sentido común quiere el comunismo, ni esta locura, y la guerra civil que nos trajo ZetaP y su correligionario ególatra-mentiroso compulsivo que detenta el poder, de momento, en la Moncloa. Un peligroso oportunista que empieza el fin de su infamia, pese a aferrarse al poder como una lapa que es lo único que le importa. 

Esta banda de murciélagos rapaces aterrizó en España, como una plaga de langostas, nada más que vio que España levantaba la cabeza de verdad en los casi treinta años de transición que nos dejaron en paz y progreso. Todo eso no va con semejante plaga bíblica, que es la izquierda y tenía que reventarla como fuera, y así hizo en el 11 M, sacándole el mejor partido a la ETA que hasta ese momento había alimentado. La izquierda odia la paz, es un peligro para ella como ella lo es para los demás. No tenían éxito sus inventos fratricidas, en la transición, y debían romperla como fuera; ya no se aguantaban más. La izquierda huyó hacia adelante desesperada, loca y endemoniada como es su natural; creó un enemigo inexistente y buscó la venganza en los demás. La venganza de sus propios delitos. A robar con una voracidad inusitada, comprando media España con el dinero que robaba a la otra media, mientras la anestesiaba y perdonaba la vida para que no se levantara. Su primera obra de peso fue liquidar la transición en la que España vivió como nunca, con el único problema del terrorismo de ETA que ellos mismos alimentaban.

Pactaron con los terroristas siempre, mirando de sacarle el máximo partido como hizo ZP, dicho con propiedad ZetaP, con la eta en medio de sus siglas y propia voluntad. La trampa fue perfecta y en ella cayó hasta el más pintado, porque es incapaz de pensar en personas tan perversas y con tan mala voluntad, que trepen al poder para hacer daño, exclusivamente. Los malos tienen suerte porque desarrollar su maldad es lo más fácil. Dividir a los españoles es muy fácil, cortar un árbol, o derribar una casa, también; construirla...de eso ya no saben.

Engañan primero -y fácilmente- a su electorado que hay que verlo de cerca con su falta de entendimiento y voluntad, carencias intelectuales y taras mentales. Lo difícil jamás ni lo intentaron. No resolvieron ningún problema, sólo los crearon.

Bueno es ya que se descubra lo que trajo la izquierda, todo lo que robó y el daño que hizo, desde el 11 M, imponiendo su criterio radical al precio del dolor, el miedo y la muerte. La izquierda ha hecho correr mucha sangre española y debe hacerse justicia. Hasta gestionar la pandemia sin compasión, donde murieron como cucarachas, más que en otro país del mundo. Queda y quedarán cerca de 400 crímenes de ETA sin investigar. Pero esas víctimas, no cuentan; solo las del Franquismo, a cuya cuenta no se cansan de chupar dinero. Vamos a hacer una asociación sin ánimo de lucro, no como ellos, para saber las víctimas causadas por los rojos. Mataron, violaron, torturaron más que nadie, y todo lo que la derecha ha callado por no armar guerra y tener la fiesta en paz. Y a eso se acostumbraron. Y como en la izquierda cabe todo, desde los que parecen normales, hasta los vagos y maleantes, ladrones y criminales, etarras, separatistas: ellos, ellas, y elles, y todo lo peor del reino...pues ahí está, reinando y consiguiendo irse de rositas y protestando. Así se va el rata cheposo después del daño que hizo, y que intentará seguir haciendo. Estaba feliz con el virus matando viejecitos que dijo encargarse de ellos, porque sabía que eran los que habían levantado España.

La clase media se fue deteriorando al compás de la democracia, porque viene a ser lo mismo, según iba plantándose la izquierda. Clase media y democracia, fueron atacadas al unísono por los enemigos de España. Así la nación está hoy medio despedazada y hundida en su propia miseria. Parecida a los años previos de la guerra civil, salvando distancias y sus circunstancias. Pero hoy sin que nadie la repare y sin que haya un salvador. Librémonos de la izquierda; mientras más lejos de ella, más cerca de Dios.

NOTA: la clase media en España agrupa a aquellos con ingresos que van desde 11.450 euros hasta 30.350 euros. (El 70,2% se consideran clase media, según el CIS)