Asistimos a la degradación humana; a la pérdida de la soberanía nacional; al fin de los valores, principios y virtudes, al fin de la libertad y el respeto; del amor y el perdón que es cosa religiosa; asistimos al fin de nuestros tiempos. Es una vergüenza internacional porque los que mandan en España van con los que quieren destruir el mundo. Soportamos una sucesión de escándalos tras los hechos y leyes liberticidas y antinatural de los creídos superiores a los demás y que se nombran "progresistas". En su trampa letal, los socialistas y su jefe el psicópata narcisista, no mandan, pero son los que firman, aparte de los indultos y la excarcelación de criminales, los responsables de este lamentable estado de cosas y de la intromisión del comunismo. Autores de este laberinto hecho a propósito, con sus medidas impuestas que son comunistas, totalitarias destinadas a eliminar la libertad, la propiedad privada y el estado de derecho con la democracia para lo cual ya han hecho todo lo necesario. No se puede dejar el BOE a unos individuos así que imponen la tiranía. Es la voluntad de los que mandan, en los que se escudan y apoyan, que son como ellos, por aquello de que tan bueno es el que mata como el que tiene por la pata; porque sin sus votos no estaría el felón, Pedro Sánchez, cumpliendo su único fin: ser presidente, para saciar su obsesión de mangonear y chulearse con el falcon. Sucio e inmoral, con asco al prójimo, vende España al diablo por ser presidente y pregonarlo. Con su obsesión enfermiza engaña y miente sistemáticamente, mientras reparte caramelos envenenados, y los suyos le creen todo, aunque les diga que pasa un buey volando. Basta con verlo andar, principalmente de frente, y observar su chulería en sus movimientos, su desprecio a todos, sus taras mentales que costarán mucha sangre, dolor y lágrimas. Es el cinismo personificado y hábil trilero que desprecia la democracia, mientras acaba con ella. De ética, conciencia y conducta normal... nada de nada. Un enfermo psicológico que jamás se curará ni será a una persona consciente. Pero que hace muchísimo daño, y le importa un pepino hacerlo. Culpará siempre a los demás de los platos rotos. Destruirá España y se creerá inocente. Como toda su jarca se defiende acusando a los demás de lo que ellos son y hacen.

Con su tropa son todos amigos de Cuba adonde según ellos no hay dictadura y por cuyo apoyo al comunismo cubano EE.UU., intenta volver a Pedro Sánchez a la democracia. ¡Qué vergüenza! De esto tampoco tiene nada.

También son amigos del tirano Maduro de Venezuela qué protege a 26 etarras que aún están en busca y captura, huidos de España con sus causas pendientes. Las declaraciones del "Pollo Carvajal" dieron los paraderos de todos estos etarras. Falconeti de esto no quiere saber nada, y de la burla de los homenajes etarras, tampoco. Es el Lenin actual tras Francisco Largo Caballero, el genocida que armó a su gente e hizo estallar la guerra civil, o don Inda (Indalecio Prieto) que asesinó con su escolta al jefe de la oposición. Son incontables todas las maldades de estos tipos, y las cometidas cada día, antes por ZetaP y ahora por este individuo loco. Y ojo con el chepas en la sombra, y con Enrique Santiago, al que le gustaría hacer a los reyes, lo que hicieron sus colegas a los zares en 1917 que mataron hasta el perro. O con el monstruo sin pelo, Odón Elorza. Toda esta fauna son criminales en potencia. Los dos Garzones, el rufián que hace honor  su nombre, Lola la del ex juez Garzón, o la indocumentada meiga gallega, la Yoli, con su nariz aguileña que se cree con poderes especiales y que los demás se cayeron de un guindo. Y se quiere pasar por buena siendo comunista. Todos son niños de papá, bien criados y mal enseñados que jamás trabajaron, ni sufrieron, ni dieron un palo al agua. No tuvieron nunca el mínimo amor a España, y el odio que se les despertó últimamente, y que les ciega los ojos, se debería estudiar en la Facultad de Psicología o algún ramo de la medicina, a ver si se llegaba a alguna conclusión. Muchos no conocieron ni a Franco, y lo inverosímil es si se puede odiar tanto a lo que no se conoció. Y lo peor, que no les pasa esa fijación. No dejan en paz a nadie, porque odian la paz.

Todas las políticas de los socialistas son tóxicas, como ellos, enfrentan, arruinan y envilecen a los españoles. Provocan una vergüenza que sonroja a todas las personas de bien. Nunca vimos que el poder político estuviera en manos de los que destruyen la nación. Y tiran hacia adelante como si tuvieran la razón. ¿Y eso es lo que les gusta? Pues sí, a los malos les gusta hacer daño. Es un fenómeno que no se entiende tan fácilmente. El porqué del odio visceral de la izquierda es una enfermedad que no tiene remedio. Una enfermedad de odio cuyo origen y destino se desconoce. Y mal se puede curar una enfermedad cuando quien la padece no la reconoce, en su ceguera voluntaria. Son los síntomas de una enfermedad crónica e incurable.

¿Adónde estamos esperando que nos lleven estos individuos? Cada paso silencioso y en la sombra que dan, nos inutilizan y desarman. Nos reducen a la nada. Así actúa el comunismo: a la chita callando. El mal que lleva hecho la izquierda es incalculable; y también irreparable.

El futuro del país y la decisión de quién debe ser el presidente del Gobierno está en manos de cuatro partidos que tienen en común el objetivo de separarse de España y acabar con la Constitución, y que solo suman entre todos ellos 24 escaños (ERC 9, PDECat 8, PNV 5 y EH Bildu 2) En momento que los comunistas y demás partidos de ultraizquierda dejen de apoyar al presidente, éste se caerá solo. Pero todos van en comandita, a gusto en la burra, mientras desangran a la otra media España. Eso no les molesta, les agrada bastante. Así el mandato de Pedro Sánchez de semejante manera es tan falso como él y no se desmadeja por el entramado que fueron liando entre todos esos monstruos. Un mandato a cambio de vender, descuartizar y hundir lo que quede de España.