Más de 100 trabajadores de la prisión alicantina de Villena, se han concentrado este lunes 13 de septiembre para rechazar cualquier tipo de agresión a los trabajadores como la que tuvo lugar hace un mes, donde un interno magrebí extremadamente peligroso atacó por sorpresa a tres funcionarios, así como la última agresión denunciada por la subdirectora de la prisión en la puerta de su casa a manos de 6 encapuchados.

Los trabajadores no quisieron apoyar la concentración oficial del día 9 donde estaría la dirección del centro, quien no cuenta con la confianza y respaldo de la plantilla y como personaje estrella anunciado previamente, el mismísimo Secretario General de IIPP, el Sr. Angel Luis Ortiz. (Fue una foto donde habían más jefes que indios).

En la concentración se han lanzado proclamas para pedir la dimisión o cese del actual Director. Cabe preguntarse el motivo por el cual tan solo una denuncia de un funcionario de prisiones sobre una agresión puede haber tenido tanta repercusión mediática. Todo un Secretario General de Instituciones Penitenciarias, se interesó especialmente por este caso y ordenó a todos los directores de todos los centros penitenciarios que debían hacer concentraciones de repulsa (la maquinaria mediática ya se había puesto a funcionar dias antes y estaba perfectamente engrasada).

Esta es la diferencia de la concentración oficial y la de los trabajadores

Él mismo se trasladó expresamente a la prisión alicantina de Villena dias después para participar en una concentración institucional de apoyo a esta funcionaria. En esta ocasión, lo que él pretendía que fuese una muestra de respaldo, incluso a su persona, se tornó en lo contrario y la plantilla decidió no estar presentes, pues no querían ser instrumentalizados por un interés político. De unos 100 trabajadores que podían estar de servicio ese día, tan solo unos 15 de oficinas acompañaron al Sr. Ortiz y al Equipo Directivo, entre los que estaba la trabajadora que denuncia esa agresión por parte de unos encapuchados en la puerta de su casa, y por la que desde la asociación mostramos nuestra total repulsa y rechazo, sea cual fuere el motivo de esta agresión.

El pasado 7 de septiembre los medios de comunicación de toda España se hacían eco de una noticia: la agresión sufrida por una funcionaria de prisiones por parte de unos encapuchados. Jamás una agresión a un trabajador penitenciario, había tenido tanta repercusión mediática, y es que hay que remontarse a la época en que ETA asesinaba a estos servidores públicos y sus familias o al largo secuestro del Funcionario de Prisiones J.A. Ortega Lara, para encontrar algo semejante.

El mismo Ministro Marlaska, mostró públicamente su total apoyo a la funcionaria, dando a entender que no iba a tolerar ningún tipo de violencia y refiriéndose a ella como “una verdadera Funcionaria”, tal vez los demás funcionarios que hemos sufrido agresiones y mucho más violentas seamos para el Sr. Ministro “funcionarios FAKE”.

Dirigentes que nos llevan dando la espalda tantos años, ignoran y desprecian otros cientos de casos de agresiones gravísimas a funcionarios que acaban con huesos rotos, apuñalados, hospitalizados y hasta con miembros amputados. Ha habido casos de internos que han arrancado a mordiscos la oreja a un trabajador, arrancado dedos y trozos de carne, nos sorprende que ahora se ponga toda una maquinaria propagandística en marcha. ¿Porque ahora y no en las más de 3000 agresiones que en los últimos años hemos sufrido los trabajadores de prisiones (enfermeros, médicos, educadores, psicólogos o personal de interior, entre otros), y no enumeramos las miles de coacciones y amenazas de muerte que nosotros y nuestras familias recibimos a diario, por parte de personas muy capaces de hacerlo, pues precisamente están cumpliendo condena a veces por matar?.

Se han dado también casos de abusos sexuales por parte de internos contra mujeres funcionarias de prisiones en su trabajo y estos se han ocultado en el mejor de los casos o minusvalorado de manera ofensiva para la víctima. Nunca un Ministro salió a condenar la violencia contra los trabajadores de prisiones, al contrario, siempre se ha tratado de ocultar, porque las estadísticas asustan. La prisión de Villena, se ha visto envuelta esta pasada semana en un escándalo informativo sin precedentes. Alguien tuvo un interés especial en difundir un video de manera fraudulenta que debía estar custodiado por la Secretaria General de IIPP, donde se podía ver como es reducido un interno extremadamente peligroso que ataca por sorpresa y agrede a tres trabajadores que lo acompañaban a su celda.

Noticia que se mezclo de manera intencionada con la denuncia de agresión a una trabajadora y que ya esta investigando la guardia civil por si hubiera alguna relación laboral con la agresión. Además se ha inoculado a la prensa como nueva “voladura controlada” la macabra idea de que miembros de la asociación hubieran podido intervenir en esas amenazas y ataques a la trabajadora, través de mensajes o directamente en la agresión. ¿Quién sale beneficiado de estas falsas acusaciones?

 

El apoyo institucional en esta ocasión reside en que esta vez no han acusado a internos de una agresión. Se ha acusado de manera insidiosa a otros funcionarios que son, precisamente, los más perjudicados de que un hecho así se produzca, manipulando la realidad hasta el punto de distorsionar a la opinión publica, haciéndola creer que tres funcionarios dan una paliza a un pobre joven enfermo mental, ofreciendo datos falsos en los medios de comunicación y divulgando un mensaje de odio hacia los funcionarios de prisiones.

En los últimos meses se han producido en la prisión de Villena gravísimas incidentes: peleas multitudinarias, decenas de graves agresiones contra funcionarios y otros internos, plantes, intentos de motín, incendios, etc.

Lo anterior ha sido denunciado por la asociación TAMPM en los medios poniendo con ello en evidencia la responsabilidad del equipo directivo, quien está al frente, y tiene la responsabilidad de atajarlo y de proveer de medios adecuados a los trabajadores. El equipo directivo presidido por el Director, ocupan aquellos puestos por libre designación política.

Quiere decir, que si son obedientes y siguen las instrucciones de Madrid, se mantienen en el cargo, si llevan la contraria son cesados inmediatamente como le ocurrió a la anterior subdirectora de seguridad hace pocos meses, aunque con ello se ganó el respeto y admiración de toda la plantilla. Desde TAMPM tenemos claro, que para seguir en el cargo, el trabajo de estos directivos, pasa por ocultar la realidad a cualquier precio. Deben presentar estadísticas que son remitidas mensualmente a Madrid y deben procurar los datos determinen un mundo ideal y sin incidentes ni violencia, aunque la realidad vaya en sentido contrario.

El pasado 18 de agosto se produjo un incidente en la prisión de Villena en el cual un interno, clasificado por la propia Secretaría General como extremadamente peligroso, agredió a tres funcionarios en el departamento de aislamiento. Ha salido en todos los medios un vídeo en el cual se acusa a los funcionarios que repelen la agresión utilizando las defensas de goma reglamentarias, de haber dado una paliza a un enfermo mental.

Curiosamente no hubieron lesiones en el interno. En cualquier caso, es el interno quien acomete a los funcionarios ya por enésima vez. Intencionadamente en muchos medios se emite el vídeo cortado. Cualquiera puede observar cómo los funcionarios hacen uso de su defensa únicamente para reducir al interno que les agrede y cesan en su uso en cuanto consiguen reducir al agresor, que se zafa una y otra vez y continúa tratando de arañar, golpear, patear y morder.

A pesar de las imágenes, la defensas de goma utilizadas y que son las que nos proporciona IIPP, están diseñadas para no lesionar, de hecho el interno después del incidente no presenta lesiones, sin embargo, los funcionarios reciben golpes mucho más peligrosos: arañazos, puñetazos y patadas. Esas defensas de goma reglamentarias no son como otras rígidas que sí tienen autorizadas los cuerpos policiales, mucho más contundentes.

Las que se usan en prisiones no son rígidas como las que usa la policía, las nuestras son de goma flexible y parecen de juguete. Por otro lado, se hace llegar intencionadamente a la opinión pública que el interno es un “enfermo mental”, como si su posible enfermedad, le provocara un desconocimiento de la realidad y esto no es así. Se afirma en prensa que este interno sigue un programa PAIEM para enfermos mentales, y esto es rotundamente falso. Este interno es muy violento y esta en aislamiento porque es habitual que ataque a otros internos y a funcionarios. Es la Secretaría General quien clasifica a los internos en el grado correspondiente y su destino y régimen de vida.

Queda clara así la mentira. Los funcionarios de prisiones tenemos prohibida la difusión de imágenes del interior de la prisión por proteger la intimidad de las personas. Con ello, no tenemos forma de hacer llegar a la opinión pública la realidad de lo que allí dentro tenemos que soportar. Ahora cabe preguntarse ¿ quién ha difundido esas imágenes a todas las cadenas de televisión y prensa y datos falsos ? Esas imágenes están custodiadas por el equipo directivo de la prisión y por la propia SGIP.

Es responsabilidad suya la custodia de imágenes grabadas desde un circuito cerrado oficial y tendrán que explicar de qué manera han llegado a todos los medios de comunicación, más aún cuando formaban parte de una investigación judicial. ¿ A quién beneficia este circo mediático de mentiras, contradicciones y por qué tan solo en este caso los directivos organizan un show televisivo cuando durante años han hecho todo lo posible por silenciar precisamente otras miles de agresiones que sufrimos los trabajadores penitenciarios ?

En el programa de TVE 1 “la hora de la uno” se afirmó categóricamente que fueron los funcionarios y en concreto los que intervienen en la reducción reglamentaria al interno, quienes asaltaron a la Subdirectora en el portal de su casa el dia 6, y quienes la golpearon y coaccionaron. Asimismo se emitían unas imágenes en TVE manipuladas donde se intentaba recrear un grupo de chat de watshapp, en el que aparecía el titulo “ASOCIACIÓN TAMPM”. ¿A quién beneficia crear la duda sobre la implicación de estos funcionarios y sobre la propia asociación?

Los más sádicos criminales que estén cumpliendo condena en prisión y los más violentos y conflictivos están de enhorabuena y brindan por este triunfo. En contra, los internos que tienen un buen comportamiento (la mayoría), temerán que ahora los funcionarios no quieran contener a este tipo de agresores, y no les protegerán por temor a represalias.

Ya nos empiezan a llegar las primeras preocupaciones de muchos internos que nos apoyan y saben interpretar bien lo que se vio en las grabaciones. Una manera de ver, es también una manera de no ver. Edmund Burke