En 2012 se publicaba un artículo en la Gaceta de Intereconomía (http://www.intereconomia.com/noticias-gaceta/opinion/democracia-burlada-20121107  SALA VIP Vicente Díaz de Villegas)

La delincuencia aprendió a burlar la Ley y se dio a sí misma una cobertura política para autojustificar su conciencia y servirle de escape y trato preferente en caso de captura. En España, en Europa, en América, Afganistán, en el mundo, son numerosos los ejemplos de delincuentes terroristas, secuestradores, atracadores, narcotraficantes, amparados bajo siglas políticas.

Pero lo peor es cuando quienes han obtenido la confianza de sus ciudadanos para hacer el bien se aprovechan de su puesto político para saltarse la Ley.

El método de actuación es mentir para confundir, para lograr objetivos, raras veces lícitos, y para eludir responsabilidades ante el delito. La mentira penetra en mentes mal informadas o confundidas por algún complejo rencor.
El problema, atajable, necesita un liderazgo fuerte que tienda hacia el bien siguiendo procedimientos éticamente buenos (el fin no justifica los medios). Un liderazgo polifuncional preparado técnicamente y que base la libertad en la verdad, la justicia en la libertad y la paz en la justicia. Un liderazgo responsable moral y penalmente. Un liderazgo para servir.
La división de España iniciada a final del siglo XIX fue denunciada ya en los años 20 por muchos intelectuales como Ortega y Gasset o Ramón y Cajal, premio Nobel de Medicina, y también hoy por hispanistas anglosajones como Elliott.

Impulsada junto a los nazionalistas por un socialismo internacional emergente la división fue, cuando menos, tolerada por potencias europeas ansiosas de aprovecharse de los despojos españoles.

El alzamiento nacional salvó a España del alzamiento comunista del 36, de su fractura y de la entrada en la II Guerra Mundial. La internacional socialista, léase comunismo, internacionalizó el conflicto” privando de libertad y anulando tras el telón de acero a media Europa. A su caída, dejó ver miseria económica e intelectual y corrupción. Aquellas comunistas República Democrática/Stasi” Alemana (RDA), Albania, Rumanía, Bulgaria, Checoslovaquia… nada tienen que ver con los actuales países. Alemania buscó inmediatamente la unidad, a gran precio, llevándola su transición a la cabeza de Europa. En España, muchos parecen ignorarlo.

España emergió de la nada, después de 1898, de una guerra civil y de un bloqueo, creando, con sacrificio y esfuerzo de todos los españoles; 4.080.619 viviendas sociales en 14 años (1961/1975), viviendas familiares cuyo número pasó de 7,7 millones en 1960 a 10,6 en 1970 y 14,7 al inicio de los 80; grandes empresas (Campsa-Repsol, Telefónica, Renfe, Iberia, Astilleros Bazan-Navantia, Altos Hornos, Eléctricas, Pesca,…), que se privatizaron con la llegada de la democracia. Entonces 2012 y ahora, según algún líder etarra, el modelo a seguir es el bolivariano marxista o castrista, o sea, opresión comunista con élites capitalistas. Amenazas y baladronadas políticas que en confusa ceremonia llevan a acciones terroristas y violencia y enfrentamientos entre ciudadanos y regiones.

La democracia de partidos políticos conservó en España una de las tres patas (familia, municipio y sindicato) del antiguo sistema, los sindicatos subvencionados. Pero defraudó la representatividad de un hombre un voto, que pasó a no ser así por la ley electoral. Las subvenciones terminaron convirtiendo la política en un negocio.
Pero la democracia, generosamente acogida entre algodones, derivó, por negligencia, en la creación de feudos o taifas que felonamente se apresuraron desde la escuela, a proclamar su enemistad hacia España.

La desmemoria histórica recuerda a Companys, indultado como traidor a la República por levantarse, y no recuerda a los no indultados por él y fusilados como él, los generales Goded, Fernández Burriel y Legorburu. El seny de Tarradellas desapareció en Cataluña y los triunfos de la Guardia Civil y de la Inteligencia contra el terrorismo no parece que se han aprovechado políticamente en Vascongadas.

Agarrados a un único flotador, el marco constitucional, parece olvidarse de que España es más amplia y profunda que el marco temporal de la Constitución del 78. Hay personas vivas y seres vivos, y familias y amigos y compromisos y valores y creencias y sangre derramada y ríos y montes y trenes y carreteras con Francia/Europa y entre regiones y… que superan la Constitución en edad y valor.

Es cierto que hay que remar para salir del remolino financiero, pero los partidarios de la economía material parecen olvidar que se puede ser país con mucho menos dinero, habitantes, cultura e historia que España y que en el hombre hay otra economía, la de la vida, que hay que defender. Confiamos en Dios (God) no es lo mismo que confiamos en el oro (Gold).
La difícil situación política la deben arreglar los políticos, los tribunales de Justicia y, en su caso, las fuerzas de orden público sin esperar a que el cáncer nos corroa más…

La democracia fake española, fake por la permanente mentira de los dirigentes de los grandes partidos nacionales, ha pasado de la burla a la okupación, permitiendo una inseguridad jurídica que tolera una expropiación a los españoles de regiones de España, de las que son propietarios en su conjunto, y calla ante el éxodo de españoles de estas regiones.

España es una Nación con 2000 años de antigüedad formada por una amalgama de pueblos y reinos que a lo largo de siglos han limado diferencias en sus fueros y costumbres

Hay un Estado Español que forma con sus instituciones con el Rey a la cabeza la estructura que sujeta la Nación, a traves de sucesivos Gobiernos .

Los Gobiernos debieran SÓLO administrar, entre periodos electorales, los bienes temporales al servicio de los ciudadanos.

La política a largo plazo, Nacional, mas allá de los periodos electorales, debiera partir del máximo consenso -75%- entre partidos con representación nacional y referendum.

Incapaces de gestionar su tiempo y sus capacidades materiales, algunos politicos, se han vuelto a gestionar el pasado, la historia.

La boca se llena de la palabra “democracia” que se basa en contratos falsos en su oferta -publicidad engañosa- y en su cumplimiento -abuso de confianza y malversación-.

La mentira es un desprecio al votante y deslegitima las urnas. El desprecio a la Democracia se transforma en Okupación cuando se ningunea al poder legislativo y se ataca al judicial favoreciendo el chantaje de las dictaduras secesionistas que, caso único en el mundo, castigan el uso del Español en España.

El agusanamiento y despiece de España solo favorece a carroñeros que, en Madrid o en sus wilayas viven de los despojos. Desde 1978 y con miles de víctimas etarras escribía democracia burlada, siguiendo la excarcelación de Bolinaga en 2012 hasta la actualidad pasando por el Golpe de Estado en Cataluña en 2017 continuó la fractura de España por la cesión de los partidos nacionales. Ahora es democracia okupada.

La solución está en que la Justicia se mantenga firme y española. Y que sin complejos votemos por la UNIDAD de España que no es uniformidad sino cohesión y solidaridad.