Ante el despiadado liberticidio bozalero, incomprensible resignación planetaria. Bozales, como las timovacunas, innecesarios, inútiles y tóxicos. Extremadamente. Para la salud (su burdo y falsario pretexto). Y, sobre todo, para la innegociable libertad. Tanto en interiores como en exteriores. En todo lugar, ilegal. Además de inmoral. Y, hazte un favor, quítate de una vez el puto bozal, ponte a respirar como Dios manda, coño, no eres un perro, ni un esclavo.

Suprema prevaricación

Y comencemos por la trastornada y prevaricadora sentencia que legitimaba el uso obligatorio del bozal. Jurídicamente insostenible e inmunda, filosóficamente vacua, intelectualmente nula, médicamente patética, literariamente repelente, moralmente perversa. Y recordemos los nombres de tales jueces corruptísimos, algún día nuestros sucesores querrán saberlos. Jorge Rodríguez-Zapata Pérez, presidente de Sala de lo Contencioso-Administrativo. Pablo Lucas Murillo de la Cueva. María del Pilar Teso Gamella. José Luis Requero Ibáñez. Rafael Toledano Cantero. Y la ponente, Celsa Pico Lorenzo.

Violando los derechos fundamentales de la Constitución Española

El nauseabundo trapo en la mui, despuntado prototipo de la hodierna liberticida, perfeccionada y diabólica inmoralidad: además de deliberado ataque a la salud y sumisión psicológica, violación de más derechos constitucionales (además de arremeter contra cualquier atisbo de ley natural).

Comencemos con el inicio de tal violación sistémica y sistemática. El artículo noveno de la Constitución Española. Su segundo punto. “Corresponde a los poderes públicos promover las condiciones para que la libertad y la igualdad del individuo y de los grupos en que se integra sean reales y efectivas; remover los obstáculos que impidan o dificulten su plenitud y facilitar la participación de todos los ciudadanos en la vida política, económica, cultural y social”. O el décimo que se refiere a la “dignidad de la persona, los derechos inviolables que le son inherentes, el libre desarrollo de la personalidad, el respeto a la ley y a los derechos de los demás son fundamento del orden político y de la paz social”.

O la igualdad ante la ley (artículo 14), ya que los que bajo ningún concepto nos colocaremos los bozales “necesitamos” de ese "ilícito salvoconducto" para realizar una vida libre, razonable y en paz. Discriminación por no llevarlo. Doy fe, en este año y medio, de ello. Apartheid ante el completo silencio de todos mis contemporáneos. Ahora, no vacunado, saborearás el regusto del ostracismo y el anatema y la execración. Y todo ello por el hecho de mantener el raciocinio y la cordura y el amor a la libertad.

…O la vulneración del derecho a la integridad física y moral, ya que estamos siendo sometidos con tal medida a tratos inhumanos o degradantes (art. 15). Tortura sádica, obligar a llevar puestas unas inútiles y tóxicas bragas sucias en la boca durante dos inflamadas canículas. O la sagrada libertad ideológica o de conciencia de pensar que nos circunda despóticamente una siniestra farsa (art. 16). Sin poder ignorar, obvio, el señero 17, a modo de corolario. “Toda persona tiene derecho a la libertad y a la seguridad”.

…Así como el derecho al honor y a la propia imagen (art.18), movilidad muy limitada al no poder utilizar medios públicos de transportes (art.19) y tajo a la libertad de expresión (art. 20): " calladito estás mejor". O el artículo 23 al negarnos el derecho a participar en los asuntos públicos. Eso por no hablar de la legítima e ineludible objeción de conciencia ante leyes injustas (art. 30.1)...Y, por supuesto, brutalísimo ataque a nuestro derecho a la saludart. 43...

...Y sin poder ignorar el artículo 53, punto segundo impresionante poro abierto. “Cualquier ciudadano podrá recabar la tutela de las libertades y derechos reconocidos en el artículo 14 y la Sección primera del Capítulo segundo ante los Tribunales ordinarios por un procedimiento basado en los principios de preferencia y sumariedad y, en su caso, a través del recurso de amparo ante el Tribunal Constitucional. Este último recurso será aplicable a la objeción de conciencia reconocida en el artículo 30”.

¿Qué hacer, entonces?

La peña se va moviendo, pero aceptar el bozal (o la puta e ilegal PCR y otras fraudulentas tecnologías diagnósticas) y no recurrirlo al Prostitucional, mal asunto la verdad. La peña reacciona tarde. Porque, obviamente, todo es ILEGAL en España por ser inconstitucional. TODO.

El primer estado de alarma, tan obvio. El segundo estado de alarma, igual de inconstitucional. Toque de queda, inconstitucional. Cierre de fronteras autonómicas, inconstitucional. Tomar la temperatura, inconstitucional. “Rastreos” civiles y militares, inconstitucional. "Obligar" a realizar fraudulentas PCR, inconstitucional. Y, por supuesto, asunto más reciente, pasaporte covid: inconstitucional. Ya saben, art 14 y 18, sin ir más lejos....

DESOBEDECER Y REBELARSE, SIEMPRE Y SIN DESCANSO

¿Otra vez lo vuelvo a que repetir? Infinito hastío, pero merece la pena. DESOBEDIENCIA SIEMPRE Y EN TODO LUGAR. Y ABIERTA E INDISIMULADA INSURRECCIÓN. En fin.