En la sociedad en la que vivimos donde algunas mujeres, con el fin de sentirse empoderadas necesitan ir de víctimas gracias a la ayuda del gobierno, partidos políticos, fundaciones y asociaciones varias, subvenciones de todo tipo dedicadas a estos menesteres así como el asesoramiento de diferentes profesiones “especializadas” a tal efecto, consiguen dar alas a las “mujeres de mal” para destruir las vidas de hombres con el fin de sentirse poderosas.

 

Tal es la maldad de estas señoras que no dudan en interponer denuncias de cualquier tipo, sin importarles lo más mínimo las consecuencias, con el fin de conseguir sus objetivos y qué mejor ayuda que la del gobierno y sus leyes en primera persona.

 

Las formas de destrucción al varón se producen principalmente en procesos de divorcio y en las formas más perversas y crueles que podamos imaginar, llegando incluso al asesinato de él o de los hijos habidos durante la convivencia. La justicia infravalora la gravedad de este tipo de hechos siempre bajo la premisa de que la asesina en cuestión sufre problemas psicológicos o ha actuado bajo los efectos del alcohol o de algún tipo de estupefaciente y los medios de comunicación sacan a la luz este tipo de noticias de manera fugaz, de una manera muy distinta que si el autor hubiera sido un hombre. Suelen añadir además, torticeramente, que la autora habría podido sufrir episodios de malos tratos, como si esa situación justificara la autoría de este tipo de actos.

 

Pero los hechos más habituales se realizan interponiendo denuncias por malos tratos con todas las ventajas que todo ello supone: piso, hijos (con una simple denuncia automáticamente se deniega la custodia al padre, y en ocasiones hasta las visitas con los hijos), pensión compensatoria (en algunos casos), ayudas de 426€ (si no tienen trabajo), pisos de acogida, empleos “a medida” ya que un elevado número de empresas que reciben subvenciones por contratar a mujeres que hayan interpuesto denuncia por maltrato están encantados de hacerlo (¡cómo no!), y la obtención de plazas sin opositar (no como el resto de los mortales) en empleos públicos. Total, según la ley, el hombre es culpable hasta que consiga (si es que lo logra) demostrar su inocencia. Con ello consigue la ruina física, económica y social de él. Porque ella lo vale.

 

Los medios de comunicación también ejercen el cometido de ayudar a un selecto grupo de mujeres a empoderarse a costa del varón. Por ejemplo, el pasado miércoles, en el programa de televisión “amigas y conocidas” la presentadora, Inés Ballester, se permitió el lujo de asegurar que conoce muchos casos cercanos en los que los hombres piden la custodia compartida para no pagar la pensión de los hijos. Y digo yo: para decir semejante afirmación deberían de estar bien informadas. Muy al contrario de lo que la gente piensa, el tener la custodia compartida no es tan rentable, puesto que todos los gastos son a medias. Absolutamente todos. Cuando a los hijos les toca estar con el padre es él quien corre con todos los gastos, al igual que cuando tienen que estar con la madre. Pero no sólo eso: son a medias los gastos escolares, campamentos y extras como pueden ser por problemas oculares o dentales (por poner un ejemplo), que por otra parte es lo que debería de ser. Lo que no es proporcional es que un padre no vea a penas a su hijo o ignore su paradero y tenga que alimentarlo y vestirlo por orden judicial como si estuviera con él la mitad del tiempo. Los derechos y obligaciones para con los hijos deben de ser equitativos.

 

Nos encontramos ante una sociedad en la que impera la ley de la frustración, y para contrarrestarla nada mejor que hundir la vida del de al lado. Como se suele decir, el fin no justifica los medios.

 

Nos dicen que hay que empoderar a la mujer y discriminarla positivamente, pero eso es falso; basta con valorar lo que hace como persona y tratarlo con naturalidad. ¿Es más importante decir que Valentina Tereshkova fue la primera mujer que viajó al espacio o decir Valentina Tereshkova fue al espacio a bordo del Vostok 6? No creo que haya recibido premios especiales por ser mujer, sino por la hazaña que realizó. Lo mismo que el resto de personas que han realizado actos meritorios independientemente de su condición sexua

Nos dicen que hay que empoderar a la mujer y discriminarla positivamente, pero eso es falso; basta con valorar lo que hace como persona y tratarlo con naturalidad. ¿Es más importante decir que Valentina Tereshkova fue la primera mujer que viajó al espacio o decir Valentina Tereshkova fue al espacio a bordo del Vostok 6? No creo que haya recibido premios especiales por ser mujer, sino por la hazaña que realizó. Lo mismo que el resto de personas que han realizado actos meritorios independientemente de su condición sexual.

 

Los hombres son maltratados por una ley sexista que les discrimina y vulnera sus derechos sólo por ser hombre; maltratados por los medios de comunicación, maltratados por jueces y fiscales, maltratados por un gobierno que da más importancia a llenarse los bolsillos que las vidas de millones de personas, maltratados por políticos que manipulan la realidad con tal de obtener votos, maltratados como padres de familia, como ciudadanos y sobre todo, maltratados como seres humanos.

 

¿Quién no ha sentido alguna vez alguna de estas situaciones? Es lo que padecemos día a día cualquier persona normal y corriente, hombres y mujeres.

 

Nos han vendido el ataque sexista por parte de los hombres con la única finalidad de conseguir, con el tiempo, la existencia de verdaderos maltratadores y así poder justificar sus mentiras.

 

Sexista es quien acepta dividir la sociedad por sexos y fomenta el odio con el fin de justificarlo. La ley integral contra la violencia de género permite el secuestro físico y emocional de nuestros hijos condenándolos a ser educados en los centros educativos como si estuvieran en campos de concentración.