El Correo de España inicia un cuestionario a diferentes personalidades de la vida política y social española con motivo de la concentración de protesta contra Ley de Memoria Democrática frente al Congreso de los Diputados el próximo día 14 de julio

Entrevistamos al general Blas Piñar.

¿Cómo valora la concentración de protesta contra la Ley de Memoria Democrática frente al Congreso de los Diputados del 14 de julio?

El proyecto de ley es algo tan descarado, injusto, sectario y agresivo para la sociedad en general, que merece una contestación -al menos- como la concentración convocada, sin descartar otras iniciativas, entre las cuales el recurso de inconstitucionalidad, debe ser prioritario.

No obstante coincide con el Pleno Extraordinario en el que, inicuamente, se aprobará la ley, toda vez que socialistas y comunistas cuentan con el apoyo de Bildu y otras fuerzas secesionistas con representación parlamentaria.

El momento y lugar de la convocatoria me parecen acertados. El Congreso de los Diputados se ha convertido en un auténtico aquelarre, donde se juega impunemente con los despojos de España, mediante una despiadada política de enfrentamiento y destrucción, y donde Bildu no sólo está presente (lo que ya resulta inadmisible) sino que impone el triunfo definitivo del terrorismo etarra.

Resulta muy significativo -concluyen los convocantes- que vaya a salir adelante dicha ley gracias al apoyo de la marca electoral de la banda terrorista ETA -en referencia a Bildu- y que vaya a ser ETA la que determine el relato histórico oficial”.

Aunque se niegue, los hechos demuestran el triunfo del terrorismo de ETA. Cientos de asesinatos siguen sin esclarecer, se aplican medidas de gracia para los terroristas que reciben homenajes y ocupan cargos una vez liberados, el Tribunal Constitucional legaliza a Bildu, se enseña en los colegios la lucha heroica de los abertzales, se olvida a las víctimas, se condena a las Fuerzas de Orden Público… naturalmente no podían faltar la guinda en la “memoria democrática” en nombre de la “normalización” y la “reconciliación”.

Tanto es así que han dado en llamar a la nueva ley “Ley de Memoria Batasuna”.

Este último retoque batasuno no debe despistarnos, pues la gravedad del proyecto reside en el texto gubernamental. La aportación etarra es casi anecdótica, para hacer “tragar” el resto con mayor facilidad, marcando un culpable en caso de no salir adelante.

Los convocantes entienden que la Ley de Memoria Democrática viene a endurecer la vigente Ley de Memoria Histórica. ¿Qué consecuencias prácticas considera que va a tener?

El Frente Popular, que detenta el poder en esto que aún se atreven en llamar democracia, es el responsable no solo del actual proyecto de ley, sino de la ley anterior y de las leyes similares existentes en algunas autonomías. Faltó la reacción adecuada, en su momento, cuando se aprobaron dichas leyes, por lo que no nos puede extrañar que ahora den un paso más en la misma dirección. Mucho me temo que en esta ocasión va a producirse algo más de vocerío, pero que -en la práctica- va a faltar decisión y unión para detener esta nefasta ley.

¿Por qué supone un gran atentado contra los derechos y las libertades fundamentales de los españoles como son el derecho de asociación, la libertad de cátedra, la libertad religiosa, la libertad de imprenta, la libertad de expresión y difusión de ideas, etc. ?

Los atentados contra los derechos y libertades que enumeras (y muchos más) que están pomposamente recogidos en la Constitución, se han producido continua y alegremente desde el poder, a partir del 6 de diciembre de 1978. El ejemplo de la inconstitucionalidad de los estados de excepción proclamados por el gobierno “de libertad y progreso” resulta suficiente, pues afectó a los derechos y libertades básicos de la totalidad de los españoles durante seis meses. ¡Eso sí que es un golpe de Estado!