El 9 de marzo de 2022, a medianoche, Rumanía levantó oficialmente el "estado de alerta", una vez que la definida como quinta oleada había llegado a su fin. El estado de alerta bajo el que se aplicaban las medidas covid se impuso mediante una controvertida ley aprobada por el Parlamento de Rumanía en mayo de 2020 (nº 55/2020), una ley para combatir la pandemia de COVID-19 y luchar contra la propagación del "virus chino".

A mediados de marzo de 2020, el presidente rumano, Klaus Iohannis, instauró el estado de emergencia, que fue sustituido, en mayo de 2020, por el "estado de alerta" (en realidad una continuación del estado de emergencia disfrazado con otro nombre), que se fue prolongando mes mes, hasta hace una semana, por decisiones gubernamentales. La baja incidencia del Covid ha llevado al gobierno rumano a acabar con las restricciones.  

El estado de alerta permitió en los últimos dos años imponer restricciones a la población como el uso obligatorio de mascarillas; el acceso con "pasaporte covid" a los centros comerciales, restaurantes, instituciones públicas, etc.; límites para los participantes que asisten a eventos privados o públicos, en interiores y exteriores, etc. La vacunacion obligatoria, como en Alemania o Austria, fue una de las medidas que también se planteó el gobierno rumano y además contaba con la ventaja de que desde 2017 existía una proposición de ley en el Parlamento rumano para la vacunación obligatoria.

A pesar de que se produjeron numerosos debates, la proposición de ley sigue actualmemte en la Cámara de Diputados. Esto se debe en gran mediante a la oposición del partido AUR (Alianza para la Unión de los Rumanos) y de ONG cristianas y conservadoras. La vacunación ha sido rechazada por la mayoría de los rumanos y, según los datos oficiales, sólo un 41,5% de la población se vacunó contra el virus, lo que representa la segunda tasa de vacunación más baja de toda Europa. Por tanto, la desaparición del Covid en Rumanía no podría estar vinculada a la vacunacion.  

AUR, que según las encuestas ya es el tercer partido en intención de voto de Rumanía, ha sido el único partido que se ha opuesto y movilizado en la calles contra las restricciones del covid, por considerarlas abusivas o desproporcionadas en comparación con la situación real, y la vacunación obligatoria. Por esa razón, el fin de las restricciones es visto como una victoria por los patriotas rumanos.

Claudiu Târziu, copresidente de AUR:  "Hemos pedido repetidamente que se levante el llamado estado de alerta, una situación inconstitucional inventada por el régimen del presidente Iohannis. No había motivos médicos ni sociales para prolongarlo cada mes. Debemos confiar siempre en la inmunidad natural. La inmunidad no es sólo una cuestión de una vacuna de la que no sabemos mucho: cuánto dura, o cuáles son sus efectos secundarios. Creo que todas esas duras restricciones carecían de sentido, y en su mayoría eran una locura. No provocaron un verdadero cambio a mejor. AUR fue el único partido político que protestó en las calles y en el Parlamento y que se opuso firmemente a esas locas medidas".