El Pleno del Parlamento Europeo  ha aprobado una resolución que pide incluir un supuesto “derecho al aborto” en la Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea, como respuesta a la decisión del Tribunal Supremo de los Estados Unidos de revocar la sentencia Roe vs Wade y de eliminar la consideración de derecho federal del aborto, informa ACI Prensa.

Por 324 votos a favor, 155 en contra y 38 abstenciones, la cámara de representación europea, insta a añadir un nuevo artículo estableciendo que “toda persona tiene derecho a un aborto legal y seguro”.

La fundamentación de esta resolución muestra el temor de los partidarios del aborto por las consecuencias de la histórica sentencia del Tribunal Supremo de los Estados Unidos el pasado 24 de junio. Entre otras circunstancias, se enumera que ocho estados de Estados Unidos ya han prohibido el aborto, que se espera que otros 26 aprueben legislaciones que prohíban casi por completo el aborto y que 13 estados tenían aprobadas leyes protectoras de la vida humana que entraron en vigor de forma automática con la sentencia.

Lo terrible del caso es que los representantes de la Europa que civilizó el mundo, (gracias  a que, previamente,   los principios  políticos  emanados de la Fe cristiana impregnaron la sociedad civil) son ahora los agentes de la Sinagoga de Satanás  empeñados en derribar y eliminar la antigua Cristiandad. Es monstruoso que gente  que parece inteligente y docta,  dicten leyes “¡promocionando el crimen!” --como es asesinar a niños  indefensos, antes de nacer y, nada menos, que en el seno de sus madres--, el asesinato más vil y cobarde lo convierten en derecho humano. Es imposible  promocionar una aberración mayor.  Pero yo  diría que  esa actitud irracional es superada por el “silencio”  del Pueblo en general.

¿Cómo es posible que los hombres presencien esta salvajada  como quien oye llover? ¿Ha perdido el juicio la Humanidad? ¿Y la capacidad de razonar,  el sentido moral? No existe prueba mayor de la degeneración del ser humano que esa doble realidad: la “criminalidad” de los hombres que ostentan el poder, y el “silencio” del resto de los humanos. ¡Mucha elegancia, mucho protocolo, mucho palacio!...y lo único real   y papable—aunque las palabras suenen muy fuertes— “mucho criminal” rellenando esos magníficos edificios de Bruselas, Luxemburgo y demás capitales de la UE.

  La conclusión a la que he llegado es muy simple: Europa está atacada por la peor especie de cáncer: ¡el cáncer de la locura colectiva! Por más que me esfuerzo no logro  hallar una explicación mínimamente lógica a esa innegable realidad, teóricamente imposible, tratándose de hombres racionales y civilizados. Inténtalo ustedes y, si lo consiguen,  comuníquemelo, me resolverían un problema fundamental.

Es locura colectiva porque  supone olvidar algo esencial y muy fácil de explicar. Un  simple análisis de la inteligencia racional del hombre nos dice que debe estar muy arraigada en su propia esencia la noción  de la divinidad pues no hay pueblo que no admita su existencia e ignore la consecuencia inmediata, o sea,  que ese dios universal  siempre  dicta leyes...

Hasta los pueblos más primitivos reconocen la obligatoriedad de la sumisión a las mismas. Los pueblos muy civilizados dan por sentado que,  saltarse algunas de esas leyes “divinas”,  es propio de seres asilvestrados -- la primera de las cuales es “no matarás”-- La Civilización occidental, la llamada grecorromana judeo cristiana, odia,  muy especialmente,   a los asesinos; por lo tanto, ver a todo un Parlamento, --representando a  todas las naciones europeas--  “imponiendo  obligatoriamente el asesinato”,  evidencia que Europa no ha podido caer más baja y que su esencia como organismo político mundial, es víctima de un “cáncer mortal”.

Nos espera un  nefasto futuro, la desaparición como tal Europa,  convertida en “Eurabia”,  en una tierra islamizada --como ya lo están  Francia y Bélgica--, esclava de la morería y sometida a la bajo las leyes de la sharia y del Corán,

Aunque estoy  convencido de que caigo pesadísimo repitiendo una y otra vez lo triste que resulta;  “ver ‘lo que va a ocurrir”, decirlo, y que nadie te haga caso”,  seguiré quejándome, de esa realidad.

Ejemplo: Después de la traición de De Gaulle a Francia, para acatar las órdenes del Poder Supremo sin rostro, de abandonar Argelia --a las matanzas que siguieron de franceses y argelinos—me aficioné a la lectura de “Minute”, una revista que informaba de verdad sobre lo que ocurría en la tierra de Juana de Arca... y viví aquellos años en que empezó el actual desastre de la Francia actual con la emigración de moros sin freno...  Ya entonces deje por escrito lo que ocurriría, a no tardar mucho, si les dejaban burlarse de las leyes francesas y permitían la creación de “estados independientes islámicos”. Lo avisé y todo se ha cumplido... Hay suelo francés donde los franceses no tienen ya ningún derecho porque impera allí “el Corán y sus leyes”. Pero  lo más grave: dentro de no muchas décadas habrá en la nación vecina muchos más moros –con todos sus privilegios—que franceses asustados y sin otros derechos que los consentidos por la morería...

Ahora bien, «podríamos pasar” de lo que tendrán los franceses –merecido--  por la traición de sus políticos, pero los españoles y no mucho  más tarde estarán –digo “estarán” porque yo ya no podré ser testigo de tal desgracia—en  idéntica situación y por la misma razón.

¿Por qué las riendas de los gobiernos de las Democracias, desde la Revolución Francesa están siempre  en manos de los más tontos, cobardes y traidores? Es otra pregunta que espera respuesta y sobre todo, urge encontrarle remedio.

A propósito de “mis profecías”. Al día siguiente de la manifestación contra el asesinato de Miguel Angel Blanco, escribí un artículo que titule “¡Milagro!”. Anunciaba  lo que ocurriría después de aquel “alarde” inútil contra ETA—me quedé en casa--, “Profeticé” que de aquello no quedará nada. Todos volverían a sus papeles .y ETA seguiría ganando... No hacía falta ser el profeta Elías...

Todo se ha cumplido y ahí tiene a ETA gobernando España junto   al mayor canalla nacido de mujer.