Esta banda de cuatreros, que ilegalmente tiene secuestrado el Estado, tiene un plan globalista en marcha, dirigido por elites concretas y bien reconocidas, que consiste en acabar con España pulverizando su historia y su idiosincrasia. Esto ya es sabido aunque no haya respuesta de defensa alguna. Para ello han construido un monstruo totalitario que lleva por nombre agenda 2030 y tiene como símbolo un chapita circular esmaltada en diferentes colores y tonalidades para delimitar las barbaridades que definen en cada siniestro apartado y que tienen como punto de referencia ese año 2030. 

     La maquinaria está ya en marcha y bien engrasada. La Comunidad Económica Europea es uno de sus referentes de actuación para trocear, pervertir y acabar con las naciones como las entendíamos y como, ya sin ninguna esperanza de retomar el camino de urgente reconstrucción nacional, soñamos unos pocos. En esta oscuridad actual, que impide una vuelta real y necesaria a los orígenes nacionales, se ha colado por una rendija del globalismo vigente un rayo de luz algo esperanzador que ojalá sea el catalizador que mueva a las sociedades civiles europeas a retomar el camino y pelear sin descanso para conseguir arrancar a estos canallas lo que es nuestro, la esencia nacional. Esa esperanza se llama Eric Zemmour.

     Como digo, el símbolo de ese plan devastador, de esa estrategia suicida de los pueblos está representada en ese chapita circular que llevan en las solapas cada vez más miembros de este siniestro gobierno. Teniendo en cuenta y conociendo el dato de que la primera persona que recibió Sánchez cuando okupó la Moncloa fue al diabólico Soros, no es de extrañar que el tal Sánchez luzca con agrado, como muchos de su banda, el circulito en su solapa.

     Todo esto viene al caso porque de repente los de VOX, que deben de tener infiltrado algún asesor de Pedrito, han empezado a lucir también en sus solapas un idéntico símbolo circular diferenciado de aquel por una banderita de España y además han tenido la brillante idea de conectar la tonta insignia con una majadería llamada agenda España que no es más que puesto en papel su programa político. La presentación de este engendro de programa y circulito tuvo un arranque en una absurda fiesta con discursos llenos de sandeces, música heavy, Rap e incluso se pudo ver a la Olona bailando al ritmo de Los Del Río... Aaay Macarena... Qué bochorno. Y yo me pregunto ¿De verdad a esta derecha fantoche para fundamentar una respuesta seria a una maquinaria que quiere acabar con nuestra esencia, solo se les ocurre la idiotez del acto anunciado como agenda España? ¿No tiene otra mejor ocurrencia que copiar además el símbolo globalista y ponérselo en las solapas? Pues parece que esto es lo que hay. Aquellos que piensen que en estos está la solución, yo fui uno de ellos hasta que caí del caballo como San Pablo, están listos. 

       Esto únicamente tenía un arreglo drástico y verdadero, pero los únicos que podían hacerlo han desaparecido, se los cargaron todos estos políticos que se inventaron una constitución que fue el origen de todo esto que nos está pasando. El origen de la disolución de España que ellos ven, pero callan desde su indignidad de Judas. Esa que juraron defender y que cada día pisotean porque ya no existen, son marionetas que merecen el desprecio de todo español de bien. Son humo de fumata negra.