En otro atropello revanchista contra la historia y la Verdad, la ministra comunista del gobierno del paro y la miseria, Yolanda Díaz, quiere quitar las medallas de reconocimiento al mérito en el Trabajo otorgadas bajo el régimen de Francisco Franco.

Un real decreto del ministerio de Trabajo pendiente de aprobación quiere dejar sin su reconocimiento laboral a excelsos funcionarios, ingenieros, militares (como Juan Yagüe) o a cualesquiera miembros del aparato franquista o de la sociedad civil que hubieran sido –según la ministra- “ parte en la represión de la dictadura” o protagonizado “conductas incompatibles con los valores democráticos”. Adivinen quiénes serán tachados de criminales u opresores por comunistas y socialistas. La Pasionaria, Carrillo o Largo Caballero seguro que no…

El mencionado galardón fue creado por el gobierno del general Miguel Primo de Rivera en 1926 (Real Decreto de 22 de enero). Fue fulminado por la II República y restablecido por impulso del ministro de Trabajo falangista José Antonio Girón de Velasco en 1942.

O sea, que un reconocimiento laboral de raigambre meritorio creado por un jefe de gobierno obrerista como Miguel Primo de Rivera, luego fulminado por esa II República que en Casas Viejas mandaba disparar sobre los estómagos de los campesinos en 1933 y finalmente restablecido por el falangista Girón de Velasco, es enarbolado por la comunista Yolanda Díaz para reescribir la historia destrozándola y atacando la dignidad de personas vinculadas con la etapa de Francisco Franco, su gobierno o su obra social prominente.

La ministra comunista escupe sobre la historia de un galardón inaugurado por el general Miguel Primo de Rivera cuando durante sus años de gobierno (1923-30) extendió la radio y la telefonía, alcantarillados y red eléctrica, o la red radial de carreteras y la jornada laboral de ocho horas para todos los obreros en un país de pleno empleo industrial al que salvó cuanto pudo de los efectos de la terrible crisis internacional de 1929.

Y sí: el mencionado galardón lo instauró el mismo gobierno que además estableció, en 1924, el derecho a voto para la mujer en virtud del Estatuto municipal creado por el ministro José Calvo Sotelo; el mismo que creó más de cinco mil escuelas para la alfabetización masiva de niños en siete años; el mismo que dio cobertura por maternidad a las mujeres trabajadoras. Miguel Primo de Rivera se inventó que los más excelsos y meritorios trabajadores con servicios destacados por el progreso de España, deberían tener un reconocimiento y decretó instituir la medalla al mérito en el Trabajo.

Posteriormente, con la II República, se anuló. Las izquierdas de la II República estaban preocupadas en las huelgas golpistas de1931, 1934 y 1936 y no en dar a los trabajadores las medallas instituidas por Primo de Rivera años antes. También pensaban en encumbrar al “Lenin español”,  Largo Caballero, que en 1931 expulsó de su ministerio de Trabajo a una delegación de mineros asturianos por pedirle 15 días de vacaciones pagadas y no una revolución socialista sangrienta como la que él anhelaba y defendería insistentemente desde 1933. 

Las obsesiones ideológicas comunistas guiaron a la izquierda bolchevizada entonces y a Yolanda Díaz ahora. Este es el legado de la podemita ministra de Trabajo: centenares de miles de trabajadores en ERTE; 800.000 empleos perdidos en un año y medio; 7000 trabajadores de banca a la calle con el aval del gobierno; cierres industriales masivos como Alcoa o Nissan y desmantelamiento de las centrales térmicas con centenares de empleos perdidos; el mayor atraco fiscal al bolsillo español con el draconiano recibo de la luz; contratos basurientos con indemnizaciones ridículas; 40 por cien de paro juvenil, etc.

Yolanda Díaz quiere tapar su incompetencia y servilismo a los poderosos con el ataque a los gobernantes más sociales y obreristas que ha tenido España en el siglo XX: Miguel Primo de Rivera y Francisco Franco. Si del primero he relatado algo, del segundo me faltaría texto para relatar sus hazañas en pro de los trabajadores de España, pero señalaré algunas. Entre ellas: la instauración del Fuero del Trabajo en 1938; más progresista y obrero que el “Estatuto de los trabajadores” de 1980 en palabras de Marcelino Camacho. 1938: ley de subsidios familiares. 1939: Subsidio de vejez.1943: Seguro de Enfermedad. 1944: pagas extraordinarias. 1946: servicio de Mutualidades y Montepíos. 1947: Seguro de Invalidez y Vejez. 1953: Seguro Nacional de desempleo. 1963: ley de Bases de la Seguridad Social.

A estas leyes, y muchas otras más de cobertura social y laboral que no citaré, se sumó la organización de las Magistraturas del Trabajo: jurisdicción que permitió a los trabajadores, protegidos por la “Ley de Convenios Colectivos”, tener su puesto de trabajo asegurado mediante una indemnización por despido con un modulo fijado en 60 días por año trabajado que hoy, recordemos, está fijado en 20 días como pauta general y quién manda en España es la ministra comunista Yolanda Díaz y sus secuaces antiobreros.

Otro jalón de la justicia social de Franco fue el material: en 1975 funcionaban 22 Universidades Laborales con más de 500.000 alumnos; 14 ciudades sanitarias; 292 hospitales; 1000 ambulatorios; más de un centenar de centros de la organización sindical que acogían a 460.000 obreros para cursos de Formación Profesional; 4.500.000 viviendas sociales construidas bajo el Plan Nacional de la Vivienda.

Empeñada en expulsar de la memoria de los españoles la gigantesca obra laboral y social de Francisco Franco y sus años de gobierno, Yolanda Díaz quiere arrebatar las condecoraciones laborales dadas por Franco y los franquistas. Un coletazo más de maldad en quien como ministra comunista pulveriza a los trabajadores, les arrebata las conquistas que Franco les dio y encima pretende imponer por decreto que cuarenta años de franquismo fueron un páramo opresivo cuando fueron el mayor vergel de progreso que ni ella ni su estirpe izquierdista jamás han acariciado en infierno comunista alguno.