Los separatistas vascos preparan un órdago contra el estado español y la unidad de su territorio aprovechando que está Pedro Sánchez en el gobierno y no van a poner resistencia a sus peticiones por evitar la confrontación.

El PNV con motivo de la próxima Eurocopa, que tendrá a Bilbao como una de sus sedes, aprovechará la coyuntura y la repercusión mediática  del acontecimiento para exigir al gobierno de España el reconocimiento de la selección vasca de fútbol y tener así un reconocimiento internacional de la identidad vasca.

PSOE y PNV firmaron el reciente acuerdo de investidura del actual presidente nacional con una serie de condiciones. Una de ellas apela directamente al avance hacia el reconocimiento de una selección de fútbol del País Vasco. El punto acordado entre socialistas y separatistas reclama, en concreto, “abrir cauces para promover la representación internacional de Euskadi en el ámbito deportivo y cultural”.

La plasmación práctica de este punto no es otra que la de esa selección de fútbol regional convertida -por arte de magia del separatismo- en nacional. Y la cita elegida para reclamar a Sánchez el cumplimiento de su pacto es la Eurocopa. Un campeonato que cuenta con Bilbao como una de sus sedes.