Se dijo que existía un virus peligrosísimo: MENTIRA. Se dijo que las inyecciones de ARN mensajero, evidentísima "terapia"/manipulación genética evitarían la infección: MENTIRA. Se dijo que evitarían el contagio: MENTIRA. Se dijo que tenían un 95% de eficacia: MENTIRA. Los timovacunados no serían hospitalizados ni morirían por la espectral covid: MENTIRA. Los efectos secundarios de la inyección serían leves: MENTIRA. Minimizaron el poder y la eficacia de la inmunidad natural: MENTIRA. Anunciaron tener un sistema de control de efectos adversos de vacunas que funciona: MENTIRA. Dijeron que los arrestos domiciliarios eran necesarios: MENTIRA. Dijeron que Los test PCR son efectivos para diagnosticar la "infección": MENTIRA. También se dijo que los críos necesitan el chute venenoso: MENTIRA. Mentira y crimen masivo, además de saqueo planetario, tan comunistoide todo.

Esta es una intencionada "vacuna” asesina

Entonces, ¿por qué los ilegítimos y terroristas gobiernos presionan a toda la peña para que se timovacune? Los jefes de Estado y de gobierno de todo el mundo están siendo obligados, untados, sobornados, cooptados y / o amenazados por poderosos, muy poderosos intereses financieros para que acepten el falaz consenso sobre la genocida timovacuna covidiota. El pasaporte de la vacuna es el final del juego, el jaque mate, deviniendo una liberticida y totalitaria transición hacia la “sostenible” e “inclusiva” tiranía digital (y ecopollas en cebolla).

Consumándose el fin de las naciones. "Gobernanza global", dizque. En palabras del finado David Rockefeller: "... El mundo ahora es más sofisticado y está preparado para marchar hacia un gobierno mundial. La soberanía supranacional de una élite intelectual y de los banqueros mundiales es seguramente preferible a la autodeterminación nacional practicada en siglos pasados" (Aspen Times, 15 de agosto de 2011).

Una élite dizque intelectual, chusma atroz, genocida/maltusiana élite “intelectual" formada por numerosos "científicos", tecnócratas y "académicos" generosamente financiados (por ejemplo, Drosten, Neil Ferguson...) cuyos falsarios modelos y “hallazgos” de supuesta investigación se han utilizado para “justificar” los secuestros caseros y los cierres mundiales y, por supuesto, la "vacuna” asesina.

Al meterte la timovacuna, te han dado (digital) jaque mate

Las numerosas muertes y los "eventos adversos" registrados vinculados con la timovacuna.  Además del genocida arma bioterrorista denominada proteína Espiga (Spike), vuelta de tuerca: nanopartículas de óxido de grafeno contenidas en los viales del veneno que se está chutando masivamente. Ya les hablé hace tiempo del estudio, ya concluyente, del doctor Pablo Campra, Detección de óxido de grafeno en suspensión acuosa, estudio observacional en microscopía óptica y electrónica

…Y, se lo recomiendo, echen un vistazo al blog de Campra, para ver la multitud de inquietantes sustancias aparecidas en los viales de la timovacuna y que NO deberían aparecer. Y jamás olviden los cuatro parásitos aparecidos en los viales (tal Star Trek II, tan predictiva, “bichos” para controlar tu mente). Y también es importante recordar (reconocido por todas las terroristas autoridades sanitarias nacionales) que los inútiles y atroces bozales y la PCR contienen también letales nanopartículas de óxido de grafeno.

Y volvamos a recordar las propiedades electromagnéticas de la timovacuna de ARN mensajero desencadenando indeseados efectos electromagnéticos en personas timovacunadas. Estos efectos, obvio, han sido ampliamente documentados y confirmados por fuentes independientes, incluidas las timovacunadas. Las ilegítimas autoridades sanitarias nacionales no han proporcionado una sola explicación. Ni lo harán. Calladas. Como las rameras que son, vendidas, tal vez alquiladas, al mejor postor.

…Y algunos sospechando, imaginación al poder, que la cosa es todavía más despiadada y sórdida que los turbios asuntos de la proteína espiga o el óxido de grafeno. Ya saben, les hablé sobradamente de ello, bluetooth en lontananza. Piensen mal, muy mal, y seguramente acertarán. En fin.