Atrás quedaron los parlamentarios de altura, grandes oradores con exquisita educación. Ha venido la nueva política más cutre y zafia que nunca. Una ministra reivindicando públicamente la borrachera. ¿Se acuerdan del escándalo que hizo la progresía sobre el chiste de Aznar en una fiesta privada sobre conducir borracho?

Pues ahora no pasa nada porque es la ministra podemita nacional feminista. La ministra de Igualdad, Irene Montero reclamó en una entrevista en La Sexta el derecho de las mujeres de poder “llegar a casa solas y borrachas” sin temor a ser víctima de cualquier vejación o agresión sexual. El lema ha hecho fortuna, hasta el punto de que ha sido asumido por el Ministerio para hacer campaña de difusión a través de las redes sociales de las avances que conlleva la nueva ley de Libertad Sexual aprobada por el Gobierno este martes. La referencia institucional a esta reivindicación ha irritado a los partidos de la oposición: “Cómico y aberrante”, “sectarismo” y críticas por “fomentar el consumo abusivo” de alcohol son algunas de las críticas que ha generado la campaña por parte de PPCs Vox.

La frase sobre de la ministra no es de cosecha propia, es un grito feminista como tantos otros que ha hecho fortuna para reivindicar la libertad sexual de las mujeres, pero Montero no ha dudado en recurrir a él cuando ha tenido que referirse a las bondades de la ley que aprobó ayer el Gobierno. De hecho, la ministra lo ha vuelto a poner en valor a través de las redes sociales este mismo miércoles, después de que el lema apareciera en uno de los mensajes emitidos desde la cuenta del ministerio.